Bajo peso al nacer y su impacto en la salud adulta

El peso al nacer es un factor crucial que puede tener un impacto significativo en la salud a lo largo de la vida. Un peso inadecuado, ya sea bajo o excesivo, está asociado con un mayor riesgo de desarrollar diversas patologías. Con el aumento de los casos de bebés con bajo y alto peso al nacer, es esencial prestar atención a este indicador desde los primeros momentos de vida para asegurar un desarrollo saludable.

Las personas que han nacido con bajo peso, que representan el 10% de los nacimientos, presentan mayores problemas cardiovasculares cuando son adultas. Por ejemplo, tienen hasta tres veces más probabilidades de sufrir un infarto de miocardio. También tienen más riesgo de hipertensión, ictus, diabetes y síndrome metabólico. En un estudio previo del propio equipo y publicado en la revista JAMA Cardiology, se describieron cambios cardíacos en adultos nacidos con bajo peso.

Reconstrucción de resonancia cardíaca que ilustra cómo el corazón de una persona con obesidad aumenta el tamaño y masa cardíaca (flechas) en respuesta a la enfermedad.

Diferencias cardiovasculares en adultos nacidos con bajo peso

Los adultos que nacieron con bajo peso tenían una respuesta atípica en la obesidad. En una persona con crecimiento fetal adecuado, cuando tiene obesidad, su corazón debe trabajar más y bombear más sangre. Pero en las personas que nacieron con bajo peso, no existe la capacidad de aumentar ni la masa ni el tamaño cardíaco, con lo que su corazón funciona peor, y también empeora la capacidad de hacer ejercicio. La resonancia cardíaca demostró que las personas que habían nacido con bajo peso mantenían cambios en la estructura del corazón en la edad adulta. Su ventrículo derecho tenía una forma diferente.

También se vio que tienen una menor capacidad al ejercicio, es decir, no son capaces de generar tanta fuerza y se cansan antes. Esto no quiere decir que no puedan hacer ejercicio, sino al contrario; simplemente, puede que no tengan tanta capacidad como el resto de la población y se cansen antes.

Asimismo, se observó que los cambios en el corazón son más marcados en población fumadora, con sobrepeso o sedentaria.

Estudios y hallazgos

El estudio ha sido publicado en la revista European Heart Journal - Cardiovascular Imaging y lo ha coordinado la Dra. Fátima Crispi, especialista senior del Servicio de Medicina Maternofetal de BCNatal del Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu e investigadora del grupo Medicina fetal y perinatal del IDIBAPS. En base a estos resultados, se demuestra que la obesidad potencia el riesgo cardiovascular en personas con bajo peso al nacer y remarca la importancia de impulsar medidas preventivas para promover un estilo de vida saludable en esta población.

En un estudio previo del propio equipo y publicado en la revista JAMA Cardiology, se describieron cambios cardíacos en adultos nacidos con bajo peso. El equipo de investigación que lidera Eduard Gratacós, director BCNatal, jefe del grupo de investigación del IDIBAPS Medicina fetal y perinatal y catedrático de la Universitat de Barcelona, fue el primero en demostrar en trabajos anteriores que una parte importante del problema es el corazón en sí mismo. "Vimos que los corazones de niños nacidos con bajo peso presentan diferencias en la función y en la estructura, y que estas diferencias que aparecen en la vida fetal se mantenían hasta la adolescencia". Quedaba averiguar si los cambios en la estructura y función del corazón se mantienen en la edad adulta y eso es lo que recoge el trabajo.

"Es un estudio pionero, que combina técnicas de análisis computerizada muy sofisticadas para analizar la forma del corazón con resonancia magnética con una prueba de esfuerzo", explica Marta Sitges, directora del Instituto Clínic Cardiovascular, responsable del grupo de investigación del IDIBAPS Imagen cardíaca y coautora del estudio.

Metodología del estudio

Se localizaron personas de entre 20 y 40 años que hubieran nacido con bajo peso y con peso normal. Para ello, se revisaron los libros de la sala de partos del Hospital de Sant Joan de Déu de hace 20-40 años. A partir de la fecha de nacimiento y del apellido de la madre, se logró contactar con algunos de ellos, a los que se les propuso participar en el estudio. Participaron 158 adultos, 81 habían nacido con bajo peso y 77 con peso normal. Se les hizo una resonancia cardíaca y una prueba de esfuerzo en bicicleta.

Bajo peso al nacer y su relación con la diabetes mellitus tipo 1

En los últimos años el aumento de la incidencia de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) se ha relacionado con un incremento de la obesidad en la población infantil, entre otros factores. El objetivo de un estudio realizado en la población española, en pacientes diagnosticados de DM1 de la Comunidad Autónoma de Madrid, ha sido determinar la posible relación entre el peso del recién nacido, el incremento del índice de la masa corporal (IMC) en los 2 primeros años de vida y el IMC al comienzo de la enfermedad con la edad de presentación de la diabetes.

Resultados del estudio sobre DM1

Los niños diagnosticados de DM1 tienen menor peso al nacer (−0,288 (−0,51 a −0,066)) y menor IMC (puntuación de DE) al nacer que la población sana (−0,5 (−0,77 a −0,23)). Además, presentan un incremento mayor del IMC hasta los 2 años (4,58% frente a 2,17%; p<0,001). Los niños con menor IMC al nacer (12,77% frente a 13,06%; p<0,006) comienzan antes con la enfermedad. No se ha encontrado correlación entre el IMC al comienzo y el resto de las variables estudiadas.

Las conclusiones apuntan a que el menor IMC al nacer de los pacientes con diabetes mellitus estudiados y el incremento de peso que se produce en los 2 primeros años de vida en esta población podría implicar a algunos factores durante la vida fetal como factor de riesgo de DM1.

Factores asociados al bajo peso al nacer

Según la duración del embarazo, el feto debe alcanzar un crecimiento determinado. En el momento del parto, así como en las horas posteriores, los recién nacidos de bajo peso son más vulnerables, pudiendo presentar asfixia, aspiración de líquido amniótico, niveles bajos de glucosa, y mayor incidencia de infecciones.

Un estudio realizado en Ecuador asoció la obesidad materna con un mayor riesgo de bajo peso al nacer (53,7 % vs 46,3 % en madres sin obesidad). La diabetes materna no mostró una asociación importante. Sin embargo, el bajo peso materno evidenció una fuerte asociación con bajo peso al nacer (78,9 % vs 21,1 % en madres sin bajo peso).

Gráfico comparativo de la prevalencia de bajo peso al nacer en madres con y sin obesidad, diabetes y bajo peso.

Peso al nacer y consecuencias a largo plazo

Nuestro peso al nacer es algo muy serio y a tener en cuenta, porque puede influir a la hora de desarrollar ciertas patologías. Quienes primero lo percibieron fueron las compañías aseguradoras estadounidenses, pioneras en estudios sobre la previsión de la salud. En los años 60 y 70 del siglo XX, se dieron cuenta de que pesar menos de 2,5 kilos al nacer tenía consecuencias en la edad adulta, existía más propensión a sufrir infartos de miocardio.

Entre 2,5 y 4 kilos es el peso en el que oscila un bebé al nacer. Lo usual en embarazos a término (40 semanas) es que los niños pesen 3,5 kilos y midan 50 centímetros, y las niñas, poco menos. Sin embargo, un parto es normal si se produce entre las semanas 37 y 42, por lo que hay que ajustar ese peso y medida al tiempo de gestación.

En España, en los últimos 20 años, ha aumentado el número de bebés nacidos con bajo peso (menos de 2,5 kilos). De los 15.000 recién nacidos al año, casi 500 están en esa categoría. Casi la mitad de ellos alcanzará el peso adecuado en los siguientes meses. Pero un 40% tendrá una recuperación exagerada y engordará demasiado rápido, lo cual es muy perjudicial, porque ese subidón se relaciona con mayor prevalencia del síndrome metabólico (diabetes y obesidad) y de la hipertensión.

El 10% restante se quedará pequeño y puede necesitar tratamientos con hormonas del crecimiento. Por eso, nacer con menos de 2,5 kilos implica un seguimiento para comprobar si, a los 2 años, talla y peso evolucionan adecuadamente. Si no ocurre, es necesario que un especialista monitorice su crecimiento, porque existe un riesgo mayor de sufrir algunas patologías y trastornos, como pubertades adelantadas, síndrome metabólico y hasta TDAH.

Al igual que nacer con bajo peso, hacerlo con uno alto tiene consecuencias. Padres grandes, engordar mucho durante el embarazo, la diabetes gestacional y afecciones genéticas pueden causar que el bebé registre un alto peso al nacer (por encima de los 4 kilos). Ello complica el parto, pero también incrementa el riesgo del bebé a sufrir azúcar en sangre, ictericia y problemas respiratorios.

¿Qué es el bajo peso al nacer y cuáles son las causas?

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