La alimentación de terneros es un aspecto crucial en la ganadería, con el objetivo de que los animales alcancen el peso ideal en el menor tiempo posible. Los rumiantes, con su capacidad de digerir fibra, presentan un desafío interesante en la formulación de alimentos. Una dieta equilibrada combina el pasto consumido por el animal, procesado en un silo (ensilaje) o simplemente pasto fresco, con alimento concentrado de alto valor nutritivo. Este concentrado, elaborado con ingredientes de excelente calidad, mejora la eficiencia en la digestibilidad de nutrientes, la palatabilidad y disminuye el desperdicio, ofreciendo el balance ideal de energía al animal.
El forraje y el concentrado juntos conforman la dieta total que el ganado consume y transforma en carne. Los machos, debido a sus características sexuales secundarias, convierten el alimento en carne de manera más eficiente que las hembras. La cantidad de alimento que un bovino de carne consume está directamente relacionada con su peso y edad; cuanto más grande es, más consume. Sin embargo, la calidad nutricional de ese alimento es el factor determinante en su capacidad de producción o engorde.
Un animal joven, con poco espacio en sus estómagos, alimentado con paja de páramo o tamo de avena, tendrá una ganancia de peso limitada, no superando los 100 gramos diarios. Su crecimiento será deficiente, pudiendo tardar hasta 4 años en alcanzar el peso de faenamiento y rendir menos del 50% en carne.
Para elaborar un plan de engorde de ganado efectivo, es fundamental considerar los regímenes y la cantidad de lluvia que inciden en los potreros, ya que estos factores determinan la producción de forraje o pasto necesaria para el engorde en un período determinado. La medición de la capacidad receptiva, la carga animal, los sobrantes de potrero y la producción de materia seca por hectárea son indicadores clave que deben ser implementados y seguidos.
Los alimentos aportan nutrientes importantes, pero la energía, la proteína (concentrados) y los minerales son indispensables para ganar peso. Cada kilo de carne que el animal deposita contiene agua y compuestos esenciales. Si el animal no obtiene estos nutrientes en su totalidad a través de la dieta, su crecimiento se detendrá.
Existe una máxima en la nutrición animal: el animal "come porque bebe", y no al revés. Cuando el ganado alcanza el peso adecuado para el faenamiento, debe ser vendido. Esperar a que gane más peso no siempre es la opción más rentable, ya que, a medida que el bovino se acerca al peso adulto, pierde eficiencia en la conversión alimenticia, haciendo que cada día sea más costoso mantenerlo y engordarlo.
El exceso de nutrientes, una condición muy rara en ganado, es antieconómico. Depositar grasa en un bovino implica una inversión en nutrientes hasta tres veces superior a ganar peso en carne o proteína. Los animales desnutridos ganan poco peso si continúan consumiendo el mismo alimento que los llevó a esa condición.
Formulación de Dietas para Engorde
La formulación de dietas para terneros busca optimizar el crecimiento y la conversión alimenticia. A continuación, se presentan diversas perspectivas y experiencias compartidas por ganaderos:
Consideraciones Generales
Antes de iniciar el proceso de engorde, es fundamental definir el mercado objetivo. Si el objetivo es solo crecer los animales y aumentarles unos 100 kg, se utilizará una fórmula diferente a si se busca engordarlos para el rastro. Estos son negocios distintos y no son fáciles. Son muchas las variables a considerar.
Si el propósito es engordar ganado, la fórmula alimenticia es uno de los aspectos menos difíciles. El enfoque principal debe estar en la costeabilidad del proceso y, sobre todo, en la verificación del mercado. Es vital tener clientes seguros en cualquier momento.
Desarrollar el ganado en un corral sin acceso a pradera no siempre resulta un negocio rentable. Es preferible vender los animales a quienes dispongan de praderas para que realicen el desarrollo. Lo importante en el negocio es la ganancia.
Dietas y Suplementación
Una estrategia efectiva es el pastoreo durante todo el día, suplementando al menos con 1/2 kilo de grano. Además, es importante adicionar sales minerales para engorda (Na, Cl, Ca, P, etc.), al menos 100 gramos. Todo este proceso puede mejorar con un manejo adecuado y el uso de insumos alimenticios conocidos y disponibles a buen precio.
Una dieta recomendada para terneros de 190 kg de promedio, con el objetivo de desarrollarlos y luego venderlos a engordar, incluye los siguientes ingredientes ofrecidos a discreción dos veces al día, permitiendo que los animales consuman todo lo que puedan comer diariamente (se esperan entre 6.5 a 8 kilos diarios conforme vayan creciendo):
- Paja molida seca (en pacas, limpias pero económicas): 55%
- Melaza (calidad espesa, 80 brix o más): 5%
Todo debe ser mezclado y revuelto. Adicionalmente, se puede ofrecer bagazo de cervecería en comederos limpios, de 10 kg o más a media mañana. El comedero, por la mañana, debe quedar limpio y no brilloso por restos de alimento. De esta manera, se incrementa la cantidad diaria. Se esperan incrementos de peso de 850 gramos diarios, pudiendo ser mayores.
Otra dieta sugerida para terneros de 200 kg, considerando un engorde para mercado nacional, implica pastoreo por 5 meses para que alcancen entre 250 y 300 kg. Posteriormente, se les ofrece 5 kg de alimento por día durante 1 mes y medio para llevarlos de 350 a 400 kg. Este proceso es largo pero puede generar ganancias.
Para animales de 180-220 kg con el objetivo de desarrollarlos a 350 kg, y contando con silo de maíz y maíz blanco molido, los animales en potrero pueden beneficiarse de una dieta que incluya estos ingredientes. Se sugiere suplementar con sales minerales y proteína para acelerar el proceso.
Una dieta de alta calidad y digestibilidad, que ofrece un incremento de peso diario de aproximadamente 1 kilo, puede incluir grano de avena y cebada. Se recomienda procurar el grano más económico y abundante para evitar cambios en la dieta por falta de insumos. La observación del comedero es el indicador principal de las cantidades a ofrecer diariamente.
Para becerros de 180-200 kg de 5 meses de edad, con el objetivo de alcanzar los 350 kg, se pueden utilizar las siguientes materias primas:
- Maíz blanco molido
- Rastrojo de maíz molido
- Alfalfa molida
- Pasta de soya
- Sal mineral
- Melaza
Ingredientes y Precauciones
La pollinaza no es muy recomendable para la alimentación de ganado vacuno, ya que se han reportado casos de mortandad de animales tras su uso.
El maíz amarillo no tiene relación con el color de la grasa del animal. La obtención de un marmoleo de carne (grasa blanca entreverada) puede requerir la combinación con otros ingredientes como la alfalfa, que aporta proteína.
El bagazo de cervecería es un ingrediente que puede ser ofrecido a los animales. Es importante que el comedero esté limpio y que el animal no deje restos brillantes de alimento, lo que indicaría que se le está ofreciendo una cantidad adecuada.
La urea puede ser suministrada a vaquillas de 250 kg que estén próximas a servir. Generalmente, incluir un 1% de urea agrícola en una ración de 100 kg no causa efectos reproductivos negativos. Sin embargo, si se observa baja fertilidad atribuida a la urea, debe ser retirada durante los meses reproductivos. Se recomienda consultar con expertos en reproducción para determinar la cantidad máxima segura y evitar intoxicaciones.
Para preparar sales minerales caseras, se pueden utilizar ingredientes como sal molida, azufre, sulfato ferroso y roca fosfórica. Es fundamental conocer las cantidades exactas y otros minerales que se puedan agregar para obtener una fórmula balanceada. En algunos casos, se añaden productos como Hi-phos 6 y proteína al 40% (50 kg por cada mil kilos de mezcla) para evitar la acidez en el rumen.
El uso de sorgo forrajero picado y alfalfa puede ser beneficioso para un buen rumen y un aporte proteico adecuado.
Para becerros de 350 kg en adelante, se pueden utilizar ingredientes como maíz, sorgo, soya, canola, minerales y rastrojo de maíz molido. Sin embargo, es crucial conocer el precio de venta y al comprador. El negocio actual no se centra únicamente en engordar e incrementar kilos; esa etapa ha cambiado.
En cuanto a la ganancia monetaria de este negocio, la rentabilidad real a menudo se encuentra en la pradera. La suplementación con sales minerales y proteína es clave para acelerar el proceso. Al pasar los animales a corral, se les ofrecen 5 kg diarios de alimento balanceado durante 45 días, permitiendo que crezcan 50 kg. Es vital no restringir el consumo de alimento, permitiendo que los animales se llenen completamente.
La conversión alimenticia es más eficiente en machos que en hembras. La cantidad de alimento consumido por un bovino de carne depende de su peso y edad. Sin embargo, la calidad nutricional es lo que determina su capacidad de producción o engorde.
Los animales desnutridos ganan poco peso si continúan comiendo el mismo alimento que los llevó a esa condición. Por lo tanto, es esencial una dieta balanceada y nutritiva para asegurar un crecimiento óptimo y rentable.
