La obesidad se ha consolidado como una condición compleja y multifactorial que ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial, afectando a más de mil millones de personas. Reconocida tanto como un factor de riesgo elevado para diversas enfermedades crónicas como una enfermedad en sí misma, la obesidad se asocia con una reducción significativa en la calidad de vida y la esperanza de vida. Un aspecto crítico de la obesidad es su contribución a la enfermedad cardiovascular (ECV), que representa aproximadamente dos tercios de la mortalidad asociada a la obesidad.
La prevalencia de la obesidad ha aumentado drásticamente en las últimas cuatro décadas. Según estadísticas de la ESC, alrededor del 22.5% de los adultos en países miembros son obesos, con tasas que varían significativamente entre diferentes regiones. Las mujeres tienden a presentar tasas más altas de obesidad en países de ingresos medios, mientras que en los países de ingresos altos, los hombres muestran una mayor prevalencia.

Factores Determinantes y Clasificación de la Obesidad
La obesidad resulta de un desequilibrio entre la ingesta de energía y el gasto energético. Este desequilibrio es influenciado por una combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y sociales. El aumento global en la prevalencia de la obesidad ha sido impulsado principalmente por factores ambientales, como la mayor disponibilidad de alimentos altamente procesados y el estilo de vida sedentario.
La obesidad se clasifica comúnmente utilizando el índice de masa corporal (IMC), pero este método no siempre captura adecuadamente el riesgo cardiometabólico de un individuo. La distribución de la grasa corporal, especialmente la grasa visceral, se asocia con un mayor riesgo de complicaciones cardiometabólicas. El tejido adiposo no solo actúa como almacenamiento de energía, sino que también es un órgano endocrino activo que secreta varias moléculas, como adipocinas, que pueden tener efectos tanto beneficiosos como perjudiciales en el sistema cardiovascular.
Comorbilidades Asociadas a la Obesidad
La obesidad está estrechamente ligada a una serie de condiciones médicas que aumentan el riesgo de morbilidad y mortalidad:
- Diabetes tipo 2: Existe una fuerte correlación entre la obesidad y el desarrollo de la diabetes tipo 2, con el 80-85% de las personas con diabetes tipo 2 también siendo obesas.
- Hipertensión: La hipertensión es más común en personas con sobrepeso y obesidad.
- Apnea obstructiva del sueño (AOS): La AOS es común en personas con obesidad y está asociada con un aumento del riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Estrategias de Tratamiento para la Obesidad
El abordaje de la obesidad requiere un enfoque multifacético que abarca desde modificaciones en el estilo de vida hasta intervenciones farmacológicas y quirúrgicas.
1. Intervenciones en el Estilo de Vida
Las intervenciones en el estilo de vida, que incluyen modificaciones dietéticas, aumento de la actividad física y apoyo psicológico, son la base del tratamiento para la obesidad.
2. Tratamiento Farmacológico
Cuando las intervenciones en el estilo de vida no logran una pérdida de peso suficiente, el tratamiento farmacológico puede ser una opción efectiva. Los medicamentos antiobesidad aprobados actualmente incluyen:
- Orlistat: Un inhibidor de las lipasas gástricas y pancreáticas que reduce la absorción de grasas dietéticas. Los estudios han demostrado que orlistat puede lograr una pérdida de peso modesta, pero significativa, y reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en personas con sobrepeso y obesidad.
- Naltrexona/Bupropión: Esta combinación actúa sinérgicamente para reducir los antojos de comida y aumentar la saciedad. En ensayos clínicos, ha mostrado una pérdida de peso significativamente mayor en comparación con el placebo.
- Liraglutida y Semaglutida: Agonistas del receptor del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1) que aumentan la secreción de insulina, retrasan el vaciamiento gástrico y disminuyen el apetito. Estos medicamentos han demostrado ser efectivos para la pérdida de peso significativa y la reducción del riesgo cardiovascular. Los ensayos clínicos han mostrado una reducción del peso corporal de más del 10% con semaglutida 2.4 mg.
- Tirzepatida: Un nuevo agonista dual del receptor GIP/GLP-1, ha mostrado resultados prometedores en ensayos recientes, logrando una pérdida de peso significativa y mejoras en el control glucémico.
- Setmelanotida: Aprobada para el tratamiento de deficiencias monogénicas raras relacionadas con la obesidad, como el déficit del receptor 4 de melanocortina (MC4R).

3. Cirugía Bariátrica
Para personas con obesidad severa o que no responden a otras intervenciones, las cirugías bariátricas, como el bypass gástrico en Y de Roux y las mangas gástricas, pueden ofrecer una solución efectiva y duradera.
Hacia un Consenso Nacional sobre la Obesidad en España
La obesidad sigue siendo uno de los principales factores de riesgo modificables para las enfermedades cardiovasculares y representa un desafío de salud pública significativo. Ante esta realidad, se ha puesto de manifiesto la necesidad de un consenso nacional y un plan de atención integral a la obesidad en España.
La coordinadora de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS), Pilar Aparicio, anunció que el Ministerio de Sanidad trabaja en dicho plan, cuyo lanzamiento podría producirse «en los próximos meses». Este anuncio se realizó durante la jornada «Avances clínicos y retos compartidos para la mejora del abordaje de la obesidad», celebrada en Madrid con motivo del Día Mundial de la Obesidad. Según explicó, las estrategias actuales no han logrado reducir la prevalencia de la obesidad, lo que demuestra que es necesario replantear el modelo de abordaje.
Durante el encuentro, el director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, César Hernández, destacó la necesidad de reforzar actuaciones en cribado, prevención y acompañamiento de los pacientes. Uno de los temas que generó mayor debate fue el acceso a los nuevos medicamentos para el tratamiento de la obesidad, que actualmente no están financiados por el sistema público.
El Dr. Francisco Tinahones advirtió de que esta situación plantea un problema ético, ya que estos fármacos han demostrado reducir alrededor de un 15% del peso corporal y disminuir en un 20% el riesgo de eventos cardiovasculares. Ante la imposibilidad de prescribir estos tratamientos, en ocasiones la única alternativa disponible es derivar al paciente a cirugía bariátrica.
Desde el Ministerio de Sanidad, César Hernández recordó que el gasto sanitario total ronda los 100.000 millones de euros y que los medicamentos representan aproximadamente una cuarta parte de ese presupuesto. Pilar Aparicio explicó que el sistema sanitario español está preparado para avanzar hacia un cambio integral en el abordaje de esta enfermedad. Respecto a la financiación de los nuevos tratamientos, Aparicio señaló que, antes de su incorporación al sistema público, es necesario disponer de más evidencia sobre su uso en poblaciones amplias y establecer indicaciones claras y precisas.
La responsable ministerial reconoció, no obstante, la urgencia de avanzar en este campo y afirmó que las nuevas herramientas terapéuticas deberán incorporarse progresivamente, como ocurrió con tratamientos innovadores como las terapias CAR-T o los antivirales frente a la hepatitis C. Todos coincidieron en que el abordaje de la obesidad requiere un cambio estructural que combine prevención, diagnóstico precoz, tratamiento farmacológico cuando sea necesario y políticas públicas orientadas a mejorar los estilos de vida.
Cómo avanzar en la mejora de la obesidad en las políticas públicas
El Documento de Consenso 'ConCiencia en Obesidad'
En España, el 18,7 por ciento de la población adulta presentaba obesidad en 2020, según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan). Ante este escenario, un grupo multidisciplinar de 13 profesionales sanitarios, junto con la Asociación Nacional de Personas que Viven con Obesidad (ANPO), ha impulsado el documento de consenso ‘ConCiencia en obesidad: hacia un cambio de paradigma basado en la evidencia’.
Este documento ofrece un marco común para reconocer la obesidad como enfermedad, mejorar su diagnóstico y avanzar hacia un abordaje coordinado y multidisciplinar. Además, pone el foco en barreras que siguen frenando resultados, como la fragmentación asistencial, la debilidad de las políticas preventivas y el estigma. «Si queremos cambiar la tendencia, necesitamos decisiones sostenidas y alineadas: prevención, detección temprana y atención integral centrada en las personas».
El consenso insiste en consolidar el reconocimiento de la obesidad como enfermedad crónica, compleja, multifactorial y con tendencia a la recidiva. La Guía Española GIRO para el manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas, elaborada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), subraya su naturaleza metabólica y su estrecha relación con múltiples comorbilidades. Además, los factores genéticos desempeñan un papel relevante.
Uno de los aspectos destacados en el documento es la relación entre obesidad y salud hepática. Un metaanálisis publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology estima que la prevalencia de la esteatosis hepática por disfunción metabólica (EHmet) supera el 70 por ciento en personas con sobrepeso u obesidad. El Plan Nacional de Salud Hepática impulsado por la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) advierte de la creciente carga asistencial vinculada a la enfermedad hepática metabólica y su estrecha relación con el exceso de adiposidad.
El consenso plantea articular un abordaje multidisciplinar claro, con Atención Primaria como eje central para la detección precoz y el seguimiento longitudinal. «El objetivo es poner en marcha un Plan Nacional de Abordaje Integral de la Obesidad en España: un plan con políticas preventivas eficaces, acciones claras para combatir el estigma y acceso equitativo a un abordaje clínico continuado. Apostamos por recursos con propósito y una atención coordinada que ponga a la persona en el centro».
En definitiva, ‘ConCiencia en obesidad’ propone un cambio estructural en la manera de entender esta patología en España, buscando un consenso nacional que integre la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento farmacológico y las políticas públicas orientadas a mejorar los estilos de vida.
