En los últimos años, la dieta cetogénica ha ganado adeptos dentro de la nutrición deportiva, generando un debate sobre si las dietas altas en carbohidratos deben seguir siendo la base de la nutrición de los deportistas. Actualmente, se observa un incremento en el número de publicaciones relacionadas con las dietas bajas en carbohidratos (dieta keto) y su impacto en el rendimiento, obteniendo resultados poco concluyentes.
Un estudio reciente investigó el impacto de la dieta cetogénica en militares, una población a menudo utilizada en investigaciones debido a sus exigentes protocolos de entrenamiento y nutrición, los cuales proporcionan valiosa información sobre adaptaciones metabólicas durante la pérdida de grasa. El objetivo de este estudio era evaluar el impacto de las dietas cetogénicas en el rendimiento y la composición corporal de militares.
Metodología del Estudio
Participantes
Los participantes fueron reclutados a través del cuerpo de entrenamiento de oficiales de la reserva (ROTC) de la Universidad Estatal de Ohio, con condiciones similares a las de los militares de las fuerzas armadas americanas. Se excluyeron personas con problemas endocrinos, hormonales, que consumieran medicamentos, alergias o lesiones para evitar factores de confusión.
Dieta
A los investigadores se les proporcionó educación sobre la dieta cetogénica, incluyendo comida ilimitada apta para esta dieta (barritas y productos de Quest Nutrition). Posteriormente, se redujo la ingesta de carbohidratos a un máximo de 25g/día y la de proteína a 90g/día para inducir la cetosis. Se instó a los participantes a consumir 4-5g de sodio al día para contrarrestar la mayor excreción de sodio durante la cetosis.
Entrenamiento
Ambos grupos realizaron dos días de entrenamiento de pesas a la semana durante 12 semanas, con una duración de sesión de 60 minutos. El protocolo de entrenamiento de pesas implicó una progresión desde 3 series de 12 repeticiones al 60% 1RM hasta 4 series de 4 repeticiones al 95% 1RM. Cada sesión concluía con un circuito de alta intensidad full body de 15 minutos.

Análisis Crítico de las Conclusiones
Las conclusiones del estudio deben ser analizadas con cautela debido a las limitaciones metodológicas. Una de las variables a considerar es la combinación de datos de ambos sexos en una única tabla, lo que podría alterar parámetros importantes como el porcentaje de grasa corporal. Si bien la Tabla 1 muestra un porcentaje de grasa inicial superior al 20% en ambos grupos, la mezcla de datos de hombres y mujeres, que naturalmente tienen diferentes porcentajes de grasa, puede distorsionar los resultados.
Otro punto relevante es el nivel de entrenamiento de los participantes. Aunque entrenaban con frecuencia, ninguno había realizado entrenamiento de fuerza previamente, lo que los clasifica como sujetos novatos. Además, dos sesiones de entrenamiento de pesas por semana durante 12 semanas difieren significativamente de las rutinas de culturistas y deportistas de fuerza actuales, que suelen entrenar de 3 a 5 días por semana.
En cuanto a la dieta, la ingesta de proteínas y calorías no fue estandarizada. Si bien las dietas bajas en carbohidratos son conocidas por su alto poder saciante, lo que puede llevar a una menor ingesta calórica y pérdida de peso, este factor no fue controlado uniformemente.
La Dieta Cetogénica y la Pérdida de Grasa
Se observa que las dietas cetogénicas se asocian a una mayor pérdida de grasa corporal y tejido libre de grasa, lo que las posiciona como una opción para la reducción de peso. Sin embargo, este resultado se atribuye en gran medida al déficit calórico general y no necesariamente a un incremento en la oxidación de ácidos grasos como fuente de energía principal. Es crucial no caer en la creencia de que una mayor oxidación de ácidos grasos se traduce directamente en una mayor pérdida de grasa corporal.
Para personas con sobrepeso u obesidad, las dietas cetogénicas o bajas en carbohidratos pueden ser útiles al inducir una disminución espontánea de la ingesta calórica, facilitando la pérdida de grasa a corto plazo. No obstante, la extrapolación de estas recomendaciones a otros grupos de población con composiciones corporales y objetivos diferentes debe ser cuidadosa.
Consideraciones Fisiológicas y Metabólicas
Una cuestión central es si la dieta cetogénica busca modificar el sistema beta-oxidativo para lograr adaptaciones o si pretende proveer energía en esfuerzos de alta participación glucolítica. La evidencia científica sugiere que el entrenamiento aeróbico con baja disponibilidad de carbohidratos promueve cambios adaptativos superiores a aquellos logrados con altos recursos de estos.
Si bien las dietas altas en carbohidratos incrementan las reservas de glucógeno muscular y hepático, también aumentan su tasa de utilización durante el ejercicio, pudiendo anticipar la fatiga. La dieta cetogénica, al ser alta en grasas y baja en carbohidratos, puede inducir esta alternativa metabólica. No obstante, la glucosa ofrece una ventaja en la resíntesis de ATP, siendo su velocidad degradativa prácticamente el doble que la de un ácido graso.
Algunos estudios documentan que las cetonas en sangre están relacionadas con la fatiga y el esfuerzo percibido durante el ejercicio, especialmente en personas desentrenadas u obesas. Para deportistas, la dieta cetogénica puede ser ventajosa para la reducción de grasa, pero también se ha asociado a una posible disminución de la masa muscular. Esta pérdida de músculo puede controlarse con un aporte significativamente elevado de proteínas (entre 2.8 y 3g/kg/día), lo que también garantizaría el mantenimiento de la fuerza.
Adaptación y Suplementación
La adaptación a una dieta cetogénica requiere tiempo: al menos una semana para la metabolización energética por parte del cerebro, y de 3 a 4 semanas para una adaptación orgánica completa. Se advierte que a las cantidades elevadas de proteínas se debe sumar la de electrolitos, como sodio (3-5g/día) y potasio (2-3g/d), para favorecer la vasodilatación durante el ejercicio submáximo y mantener un balance nitrogenado efectivo.
El rendimiento aeróbico submáximo puede sostenerse sin carbohidratos, pero requiere una ceto-adaptación, un aporte adecuado de minerales y un control preciso de la ingesta proteica. Sin embargo, deportes de alta tasa glucolítica, como el levantamiento de pesas o los sprints, presentan grandes limitaciones debido a los bajos niveles de glucógeno muscular inducidos por la dieta cetogénica.
Los síntomas de la cetoinducción a nivel muscular, como calambres y debilidad general, se atribuyen a la mayor pérdida urinaria de sodio, potasio y agua. Durante la fase inicial de ayuno de la dieta cetogénica, el aporte de glucosa al sistema nervioso central se obtiene por la descomposición proteica muscular para la gluconeogénesis.
Aunque los valores de insulina están deprimidos en estas dietas, lo que favorece la metabolización de grasas, la insulina también tiene un rol anabólico proteico. La dieta cetogénica puede limitar este anabolismo o incluso estimular el catabolismo proteico.
Para potenciar el uso de grasas como combustible, se pueden emplear aminoácidos cetogénicos como la leucina. Además, la suplementación con cuerpos cetónicos exógenos (β-Hidroxibutirato) puede aumentar las concentraciones de cetonas y ser una forma segura y eficaz de mejorar la alimentación durante el ejercicio, reducir la producción de lactato y favorecer el ahorro de glucosa.
La Dieta Cetogénica en Detalle
La dieta cetogénica se define por elevar los cuerpos cetónicos en sangre, alcanzando un estado de cetosis. Para lograrlo, la ingesta de carbohidratos se restringe a un máximo de 50 gramos diarios, manteniendo un consumo moderado de proteína (1.2-1.5 g/kg/día) y destinando la mayor parte de las calorías a la grasa (60-80%). El cerebro, que consume aproximadamente 100 gramos de glucosa al día, debe recurrir a los cuerpos cetónicos, obtenidos a partir de ácidos grasos, como fuente de energía alternativa.
Es importante diferenciar la cetosis de la cetoacidosis, un estado peligroso que se genera por una acumulación excesiva de cuerpos cetónicos en sangre (>10 mmol/L).
La aplicación correcta de la dieta cetogénica implica no solo retirar alimentos ricos en carbohidratos (cereales, tubérculos, legumbres), sino también tener en cuenta otros que los contienen, como lácteos, frutas y verduras. Una fruta, por ejemplo, puede aportar unos 15 gramos de carbohidratos.

Dieta Cetogénica y Ejercicio Aeróbico
A intensidades submáximas, el sistema oxidativo aeróbico utiliza una combinación de glucosa y grasa. La dieta cetogénica, al minimizar la ingesta de carbohidratos, obliga al organismo a usar ácidos grasos como principal sustrato energético. Esto puede ser ventajoso para deportistas de ultrarresistencia, ya que a la intensidad a la que trabajan pueden utilizar tanto glucosa como ácidos grasos. Sin embargo, no se ha demostrado que proporcione ventajas significativas en rendimiento, e incluso podría ser perjudicial.
A medida que la intensidad del ejercicio aumenta, los carbohidratos se emplean como sustrato energético en mayor medida, y las grasas en menor, predominando el sistema oxidativo anaeróbico. La efectividad de la dieta cetogénica para la pérdida de grasa se debe, en gran parte, a su alto contenido en proteínas y grasas, lo que genera una gran saciedad y facilita el déficit calórico.
Beneficios y Limitaciones de la Dieta Cetogénica en Deportistas
La dieta cetogénica ha demostrado ser efectiva y promover adaptaciones fisiológicas interesantes para el deporte y la salud. Sin embargo, su aplicación debe estar alineada con los objetivos específicos de cada deportista y etapa de la temporada.
Beneficios Potenciales:
- Flexibilidad Metabólica: Induce al metabolismo a oxidar más grasa para la resíntesis de ATP, independientemente de las intensidades del ejercicio submáximo.
- Composición Corporal: Puede inducir efectos deseados sobre la composición corporal, como la pérdida de grasa, especialmente en personas no entrenadas.
- Ejercicio de Resistencia Aeróbica Prolongado: La flexibilidad metabólica puede ser beneficiosa para el ejercicio de ultradistancia.
- Aumento de la Saciedad: Las grasas y proteínas son más saciantes que los carbohidratos, lo que puede ayudar a controlar la ingesta calórica.
- Posible Mantenimiento de Masa Muscular: Con un aporte adecuado de proteínas (2.8-3g/kg/día), se puede sostener la masa muscular y la fuerza.
Limitaciones y Desventajas:
- Rendimiento en Alta Intensidad: La literatura reciente no muestra efectos beneficiosos, y el rendimiento puede verse afectado negativamente, especialmente en individuos entrenados.
- Adaptación Metabólica: El metabolismo energético y las enzimas están adaptados a una dieta basada en carbohidratos, y el cambio a grasas como fuente principal requiere tiempo.
- Disponibilidad de Carbohidratos: La restricción severa de carbohidratos puede afectar la resíntesis de ATP y el rendimiento en actividades de alta intensidad que dependen del glucógeno.
- Pérdida de Masa Muscular: Algunos estudios sugieren que la dieta cetogénica puede estimular la pérdida de masa muscular, aunque esto puede ser contrarrestado con una adecuada ingesta proteica.
- Efectos Secundarios: Posibles síntomas como dolores de cabeza, debilidad muscular, fatiga ("ceto-gripe"), náuseas, mal aliento y orina oscura.
- Salud Ósea y Renal: El uso a largo plazo puede tener efectos negativos sobre la salud ósea y renal, y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Interacción con el Entrenamiento: No existe un entrenamiento "perfecto" para la dieta keto; la adaptación puede ser un desafío.
- Dificultad para Vegetarianos: La restricción de carbohidratos hace complicado para los vegetarianos seguir una dieta cetogénica sin supervisión especializada.
- Resistencia Hepática a la Insulina: A largo plazo, puede causar esteatosis, inflamación hepática y estrés del retículo sarcoplasmático.
- Intolerancia a la Glucosa: Se han observado reducciones en las células del páncreas tras 22 semanas de dieta cetogénica.
Consideraciones Prácticas y Recomendaciones
La dieta cetogénica debe ser personalizada y equilibrada en micronutrientes. No se recomienda para niños, mujeres embarazadas, ni personas con problemas renales agudos o crónicos. La supervisión de especialistas cualificados es fundamental.
En cuanto al entrenamiento, se pueden seguir algunas pautas:
- Entrenamiento de Fuerza para Masa Muscular: Rutinas con más repeticiones y peso, como press de banca, sentadillas y peso muerto, con tiempo de descanso adecuado entre series.
- Entrenamiento de Hipertrofia: Más repeticiones con menor tiempo de descanso.
- Entrenamiento de Resistencia: Rutinas de alta intensidad (jumping jacks, burpees, sprints) para estimular la pérdida de grasa y aumentar la energía disponible.
- Pérdida de Peso: Combinar ejercicios de fuerza, resistencia e hipertrofia.
La hidratación es crucial, ya que el organismo necesita agua para convertir la grasa en cuerpos cetónicos. Antes de entrenar, consumir alimentos con una mayor cantidad de carbohidratos dentro del porcentaje permitido, como frutas cítricas, sandía, berenjenas, pepino o aguacate.
La suplementación con cetonas exógenas y creatina monohidrato puede ser beneficiosa para mantener la masa muscular y mejorar el rendimiento en ciertos contextos. Sin embargo, la evidencia sobre la administración exógena de cuerpos cetónicos para inducir ceto-adaptaciones satisfactorias es limitada.
En resumen, la dieta cetogénica presenta tanto beneficios como limitaciones. Si bien puede ser útil para la pérdida de grasa y el ejercicio de resistencia aeróbica prolongada, su impacto en el rendimiento de alta intensidad y sus posibles efectos a largo plazo requieren más investigación. La clave reside en una aplicación personalizada, supervisada por expertos y adaptada a los objetivos individuales.