Catorce sociedades médicas se han unido para solicitar un pacto de Estado contra la obesidad, con el objetivo de transformar su abordaje hacia la calidad y la personalización. Para lograrlo, han consensuado una guía de recomendaciones y retos que se centra en las causas del problema, evitando la estigmatización del paciente.

Recomendaciones Clave para Abordar la Obesidad
La guía consensuada por las sociedades médicas propone varias líneas de acción fundamentales para combatir la obesidad:
- Fomentar iniciativas que mejoren la comprensión y el conocimiento sobre las causas de la obesidad, abarcando tanto los factores biológicos como los socioeconómicos y ambientales.
- Impulsar la erradicación de prejuicios y estigmas asociados a la obesidad mediante programas educativos en todos los niveles. Esto busca concienciar a profesionales sanitarios y a la población general sobre la gravedad de esta patología y su compleja etiología.
- Promover un diagnóstico de la obesidad que no se limite a medidas corporales, sino que incluya la evaluación de la composición corporal, la fuerza y función muscular, así como la identificación de factores causantes, contribuyentes, posibles complicaciones y comorbilidades.
- Recomendar un enfoque terapéutico integral que trascienda la dieta y el peso, centrándose en promover cambios en el estilo de vida, abordar aspectos psicológicos (bienestar general, percepción de la imagen corporal), mejorar parámetros cardiovasculares, optimizar la composición corporal, fomentar la actividad física, el ejercicio terapéutico y la alimentación consciente.
La Obesidad en España: Una Enfermedad Subestimada
La prevalencia de la obesidad ha experimentado un notable aumento en las últimas décadas, afectando actualmente a casi una de cada cuatro personas en España. A pesar de su magnitud, la obesidad es a menudo considerada una «enfermedad de segunda clase», según Francisco Tinahones, presidente electo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Tinahones reclama un plan nacional transversal contra este «importante problema de salud pública».
La tasa de prevalencia de obesidad en España ha pasado de alrededor del 10-12 % a superar el 20 % en los últimos 20 o 25 años. En el caso de Andalucía, esta cifra se acerca al 24 %. Tradicionalmente, la obesidad se ha asociado erróneamente a un problema de voluntad, cuando en realidad es una enfermedad multifactorial que no se resuelve fácilmente.

Avances Terapéuticos y Desigualdad en el Tratamiento
Los nuevos conocimientos sobre la regulación del apetito y la fisiopatología de la obesidad han abierto nuevas vías para el tratamiento de esta enfermedad crónica. Se ha pasado de estrategias basadas en cambios de estilo de vida y fármacos poco eficaces a un horizonte de medicamentos «efectivos» que regulan el apetito de forma ostensible, como la semaglutida y la tirzepatida, que envían señales de saciedad al cerebro.
A pesar de que la obesidad se ha minimizado, está asociada a más de 200 complicaciones médicas. La pérdida de peso significativa que logran estos fármacos, que puede superar el 20 % en personas obesas, también reduce las probabilidades de sufrir infartos, problemas renales o apnea del sueño.

Un obstáculo importante es que estos fármacos solo están subvencionados por la sanidad pública para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Para la obesidad, los pacientes deben asumir su coste, que es relativamente elevado. Esta situación «contribuye también a una desigualdad social», ya que la prevalencia de la obesidad es mayor en las clases menos favorecidas. La falta de accesibilidad a estos tratamientos augura un futuro donde la obesidad será un problema de inequidad en el tratamiento.
La Urgencia de un Plan Nacional Integral
La sociedad científica insta al Gobierno a la creación de un plan nacional de lucha contra la obesidad que involucre a diversos ministerios, como los de Transporte, Educación, Sanidad o Economía. Este plan serviría de referente para las comunidades autónomas, facilitando su implementación y homogeneizando la atención sanitaria.
Francisco Tinahones enfatiza que la prevención de esta enfermedad no puede lograrse con una sola medida. La estrategia debe ser transversal e incluir acciones impositivas si se consideran oportunas. En lugar de gravar productos poco saludables, se muestra partidario de «hacerlo en positivo», abaratando los alimentos saludables. «Es curioso que los productos insanos son relativamente baratos, muy ricos en grasa y alimentos procesados. Sin embargo, la fruta y la verdura es mucho más cara», señala, demandando acciones para modificar los hábitos alimentarios, ya que muchas personas no pueden permitirse una alimentación saludable.
Un Desafío Global y la Importancia de la Comunicación Científica
Combatir la obesidad representa un desafío global, ya que prácticamente ningún país ha logrado reducir sus tasas. Alemania, Italia y el Reino Unido son algunos de los países que han comenzado a tomarse en serio esta problemática.
Tinahones también destaca la importancia de «ganar el relato con datos científicos y veraces» en las redes sociales, donde actualmente proliferan recomendaciones nutricionales perjudiciales. Subraya la necesidad de que la comunidad científica salga a la palestra para comunicar la verdad científica, en lugar de limitarse a congresos internos.
Ayuno Intermitente y el Rol de la Inteligencia Artificial
Respecto a los beneficios del ayuno, existe evidencia científica de que practicarlo durante algunas horas del día no es perjudicial. En periodos como la Navidad, Tinahones, quien asumirá oficialmente la presidencia de la SEEN en octubre de 2026, no se excede en recomendaciones dietéticas, reconociendo que «tampoco hay que amargarle la vida a la gente». Salvo indicaciones puntuales en patologías como la diabetes, una ingesta puntual no altera significativamente la fisiología.
Durante las fiestas, el ayuno intermitente puede ser una herramienta útil. «Si después de una comida pantagruélica al día siguiente uno está en ayunas, compensa ese incremento en la ingesta de calorías», lo que significa que el organismo no tendrá problemas. En el ámbito de la investigación, la inteligencia artificial (IA) emerge como un «secretario de lujo», agilizando procesos como el análisis de datos que anteriormente requerían semanas.