Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan una preocupante tendencia global en cuanto al sobrepeso y la obesidad. En 2005, se estimaba que 1600 millones de adultos a nivel mundial presentaban sobrepeso, de los cuales al menos 400 millones eran obesos. Además, se registraban al menos 20 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso. Aunque tradicionalmente se consideraba un problema de países de altos ingresos, estudios recientes demuestran un alarmante incremento en países de ingresos bajos y medios, especialmente en sus zonas urbanas.
La persistencia de la obesidad infantil es especialmente alarmante. Un niño obeso entre los seis meses y siete años tiene un 40% de probabilidades de seguir siéndolo en la edad adulta. Si la obesidad se presenta entre los diez y trece años, esta probabilidad aumenta al 70%. Esto se explica por la multiplicación de los adipocitos (células que almacenan grasa) durante estas etapas de desarrollo, consolidando la tendencia a la obesidad adulta.
El Índice de Masa Corporal (IMC), ideado por el estadístico belga L.A.J. Quetelet, ha sido durante años el indicador estándar para evaluar el estado nutricional. Se define como la relación entre el peso en kilogramos y la talla al cuadrado en metros. La OMS y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) lo recomiendan por su reproducibilidad, facilidad de uso y capacidad para reflejar la adiposidad en la mayoría de la población.
Sin embargo, han surgido debates sobre la idoneidad del IMC. El profesor Nick Trefethen, de la Universidad de Oxford (2013), propuso un nuevo índice BMI, argumentando que al ser el nuestro un mundo tridimensional, el exponente cuadrático en la fórmula del IMC podría ser insuficiente, sugiriendo un exponente de al menos 2.5 para una mejor aproximación a las dimensiones corporales reales.
El exceso de peso, asociado a estilos de vida modernos, conlleva graves riesgos para la salud, particularmente enfermedades cardiovasculares. La obesidad y el sobrepeso representan una carga económica creciente para las familias, obligando a consultas médicas continuas debido a las complicaciones de salud derivadas. La persistencia de la obesidad infantil y juvenil aumenta los riesgos futuros de enfermedades coronarias, diabetes, enfermedades de la vesícula biliar, ciertos tipos de cáncer y osteoartritis.
Como alternativa o complemento al IMC, se recomienda el Porcentaje de Grasa Corporal (%GC). Esta medida reconoce que el IMC no diferencia la composición corporal entre sexos; hombres y mujeres con el mismo IMC pueden tener cantidades de grasa corporal muy distintas (típicamente 20% en hombres y 30% en mujeres).
En el caso de los ancianos, la edad puede afectar la interpretación de los resultados, ya que el envejecimiento suele implicar un incremento de la grasa corporal total, lo que podría llevar a una infravaloración del grado de sobrepeso u obesidad mediante algunos métodos.
Estudio sobre la Correlación entre IMC y Porcentaje de Grasa Corporal
Se llevó a cabo un estudio descriptivo, prospectivo, transversal, analítico y correlacional con 633 pacientes (178 hombres y 455 mujeres) atendidos en la consulta externa de un centro médico privado en Caracas, entre septiembre y noviembre de 2015. Las edades de los participantes oscilaban entre 20 y 96 años. El objetivo principal fue correlacionar el IMC con el %GC para observar las diferencias en la incidencia de sobrepeso y obesidad.
Se midieron las variables Edad, Peso y Talla, y se calcularon los índices IMC, un nuevo IMC (propuesto por Oxford) y el %GC mediante dos métodos: Deurenberg y regresión. Los pacientes se agruparon en cuatro categorías etarias (< 60, 60-69, 70-79 y ≥ 80 años) y se analizaron en cuatro regiones geográficas (Centro-Occidental, Miranda, Maracaibo y Oriente).
Para el cálculo del %GC, se optó por la fórmula de Deurenberg por su simplicidad, requiriendo únicamente el IMC, edad y sexo. Se establecieron las siguientes clasificaciones:
- Peso normal: 18.5 - 24.9
- Sobrepeso: 25.0 - 29.9
- Obesidad: 30.0 - 34.9 y 35.0 - 39.9
- Obesidad Mórbida: ≥ 40.0
Para el nuevo IMC, se aplicó el mismo criterio de clasificación. Los valores de referencia para el %GC se basaron en las sugerencias de Bray G (2003):
- Hombres: Normal (12-20%), Límite (21-25%), Obesidad (>25%)
- Mujeres: Normal (24-30%), Límite (31-33%), Obesidad (>33%)
La participación de los pacientes fue voluntaria, anónima y con consentimiento informado, siguiendo el protocolo de la Declaración de Helsinki.

Análisis de Resultados y Correlaciones
El análisis de los datos reveló que el peso promedio variaba poco por región (entre 65.2 kg y 68.7 kg) y por grupo etario (entre 60.1 kg y 70.2 kg), siendo la variación por grupo etario ligeramente mayor. La talla también mostró poca variación regional (158.1 cm a 162.8 cm) y por grupo etario (154.8 cm a 160.7 cm).
En cuanto a los índices de masa corporal:
- El IMC-OMS mostró poca variación regional (24.5 kg/m² a 27.4 kg/m²) y por grupo etario (25.2 kg/m² a 27.6 kg/m²).
- El IMC-Oxford presentó mayor variación regional (25.0 kg/m² a 28.7 kg/m²) y por grupo etario (26.3 kg/m² a 28.5 kg/m²).
- El %GC Deuremberg varió entre 35.4% y 41.6% por región, y entre 33.5% y 41.4% por grupo etario.
- El %GC Regresión mostró rangos similares, entre 34.6% y 41.7% por región, y entre 33.7% y 41.4% por grupo etario.
Se obtuvieron correlaciones bivariadas significativas:
- La correlación entre los dos métodos del IMC resultó ser muy alta (r = 0.99).
- La correlación entre los dos métodos del %GC también fue muy alta (r = 0.89).
- Las correlaciones entre el IMC-OMS y los métodos de %GC fueron altas o aceptables (r = 0.72 y r = 0.79).
- Las correlaciones entre el IMC-Oxford y los métodos de %GC fueron ligeramente más altas (r = 0.78 y r = 0.86).
El estudio evidenció que el IMC-OMS y el IMC-Oxford clasifican de manera similar a los pacientes con sobrepeso, sin diferencias significativas. Sin embargo, se observaron diferencias significativas en la clasificación de obesidad (22.4% vs. 30.3%).
En cuanto al %GC, los dos métodos mostraron una alta concordancia en la clasificación de pacientes en el límite (1.58% vs. 1.42%) y con obesidad (97.5% vs. 97.9%), sin diferencias significativas entre ellos.
Se encontró que un mayor porcentaje de mujeres fueron clasificadas con obesidad utilizando los métodos de %GC (p<0.001), lo cual coincide con otros estudios. Las comparaciones de promedios por sexo para el IMC no fueron significativas, pero para el %GC sí lo fueron en el grupo de < 60 años (p < 0.02) y en los grupos etarios subsiguientes, lo que podría deberse a la mayor tendencia de los adultos mayores, y especialmente las mujeres, a acumular grasa corporal.

Consideraciones sobre la Evaluación de la Obesidad
La falta de exactitud del IMC para determinar el aumento de la grasa corporal total, como señalan Villatoro-Villar et al. (15), subraya la necesidad de métodos alternativos para evaluar la composición corporal, como el %GC.
Es importante destacar que la obesidad, especialmente la obesidad mórbida, presenta un alto riesgo para la salud, asociándose a complicaciones como artritis, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, apnea del sueño, diabetes tipo 2 y venas varicosas. La distribución de la grasa corporal también es relevante para la clasificación de la obesidad:
- Obesidad central, abdominal o androide (forma de manzana): Grasa acumulada en tronco, cara, cuello y abdomen.
- Obesidad periférica o ginoide (forma de pera): Grasa acumulada en caderas, glúteos y muslos.
Otras causas de obesidad incluyen la obesidad dietética (hábitos alimenticios poco saludables y sedentarismo), desajustes del sistema de control de peso corporal (fallos en la saciedad) y obesidad de tipo nervioso (relacionada con alteraciones psicológicas o neurológicas).
El cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC) sigue siendo una herramienta útil para estimar la relación entre peso y estatura. La fórmula para calcularlo es:
IMC = Peso (kg) / Estatura (m)²
Las categorías de IMC son:
- Por debajo de 18.5: Por debajo del peso
- 18.5 a 24.9: Saludable
- 25.0 a 29.9: Con sobrepeso
- 30.0 a 39.9: Obeso
- Más de 40: Obesidad grave o de alto riesgo
Existen tres clases de obesidad según el IMC:
- Clase 1: 30.0 a < 35.0
- Clase 2: 35.0 a < 40.0
- Clase 3: ≥ 40.0 (obesidad grave)
Sin embargo, el IMC no es una medida perfecta y puede no ser el mejor indicador para todos los individuos. La masa muscular, la edad y la distribución de la grasa corporal son factores que deben considerarse. Por ejemplo, personas muy musculosas pueden tener un IMC alto sin tener exceso de grasa. En adultos mayores, un IMC ligeramente superior puede ser protector. Los profesionales de la salud también pueden considerar el perímetro de la cintura y la relación cintura-cadera para una evaluación más completa.