La Faja Pirítica Ibérica, también conocida como Dominio Central de la Zona Sudportuguesa, es una vasta concentración de sulfuros masivos que se extiende a lo largo de gran parte del sur de la península ibérica. Esta región geológica tiene una longitud aproximada de 250 km y un ancho de 30 a 50 km, abarcando desde la zona de Alcácer do Sal en Portugal, a través del norte de la provincia de Huelva, hasta la provincia de Sevilla en España.
Hace unos 350 millones de años, la intensa actividad volcánica en esta región dio lugar a la formación de ocho gigantescos depósitos de sulfuros masivos polimetálicos. Estos depósitos se formaron asociados a los flancos de conos volcánicos, manifestándose principalmente en forma de pirita, pero también de calcopirita, blenda y galena, e incluso casiterita.

Historia y Explotación Minera
La explotación de los recursos minerales de la Faja Pirítica Ibérica se remonta al menos al siglo VIII a.C., con las minas de São Domingos y Minas de Riotinto constituyendo una base económica fundamental para la zona. A pesar de un declive en la Edad Media, la Revolución Industrial trajo consigo una reactivación de la actividad minera, especialmente a partir de finales del siglo XIX. En este período, decenas de minas explotaron principalmente pirita y calcopirita, lo que llevó a la consolidación de grandes empresas como Rio Tinto Company Limited y Tharsis Sulphur and Copper Company Limited, convirtiéndolas en algunas de las mayores corporaciones de Europa.
La Faja Pirítica Ibérica ha albergado una de las mayores reservas de metales no férricos del mundo. A lo largo de aproximadamente 5000 años, se han extraído cerca de 2000 millones de toneladas de mineral, y se estima que aún quedan más de 400 millones de toneladas por explotar. Destaca especialmente la zona de Riotinto, reconocida por poseer una de las mayores reservas de metales no férricos a nivel global.
Contexto Geológico y Formación
La Faja Pirítica Ibérica (FPI), enmarcada dentro de la Zona Sudportuguesa del Macizo Ibérico, es un área de interés mundial debido a su excepcional concentración de depósitos de sulfuros masivos. Geológicamente, se sitúa entre una secuencia de pizarras y cuarzoarenitas devónicas (Givetiense a Fameniense), depositadas en una plataforma marina somera (Grupo PQ), y una secuencia turbidítica carbonífera (Viseense-Moscoviense) compuesta por pizarras y grauvacas (Grupo Culm).
La actividad magmática en la región fue diacrónica, ocurriendo aproximadamente entre hace 375 y 330 millones de años (Ma), según dataciones U-Pb en circones. Esta actividad magmática evolucionó de suroeste a noreste (en coordenadas actuales) y se caracterizó por ser esencialmente bimodal, con un predominio de rocas básicas y ácidas, aunque también se han descrito rocas de composición intermedia.
La mayoría de los modelos geodinámicos proponen que la FPI se formó en un contexto de subducción oblicua y posterior colisión de dos placas continentales (ZSP-ZOM; Laurentia-Gondwana) durante la orogenia Varisca.

Evolución Sedimentaria y Volcánica
Durante el Devónico Superior, el vulcanismo en el flanco sur de la estructura de la FPI se desarrolló en un entorno que variaba desde subaéreo hasta submarino somero. En esta fase se produjeron importantes depósitos de ignimbritas, cortados por domos riolíticos.
El segundo día de la excursión geológica (12 de septiembre) se centra en el distrito minero de Riotinto, donde el magmatismo se desarrolló principalmente en un contexto submarino. La presencia de pillow-lavas basálticas y depósitos de hialoclastitas asociadas a coladas y domos riolíticos evidencia esta condición. El recorrido por el río Odiel permite observar interacciones notables entre coladas riolíticas y depósitos vulcanoclásticos submarinos.
Estructura y Secuencias Geológicas
La estructura geológica de la Faja Pirítica Ibérica se manifiesta en el anticlinal de Puebla de Guzmán, donde se pueden observar afloramientos pertenecientes a tres grandes grupos:
- Grupo PQ: Compuesto por cuarzoarenitas y pizarras, representa la base de la serie estratigráfica. Estos depósitos litorales forman una secuencia regresiva en el techo del grupo.
- Complejo Vulcano-Sedimentario (CVS): Incluye una secuencia ígnea en su base, con gabros, ignimbritas y domos riolíticos. Se identifican "pizarras moradas" que actúan como nivel guía en la FPI.
- Grupo Culm: Formado por pizarras y grauvacas, constituye una secuencia turbidítica de depósitos de flysch, formados durante la orogenia Varisca.
Los cabalgamientos y pliegues asociados a la deformación en la FPI son también elementos estructurales destacables.

Mineralización y Geoquímica
La Faja Pirítica Ibérica es conocida por sus sulfuros masivos, formados a partir de fumarolas hidrotermales y en cuencas sedimentarias asociadas a arcos volcánicos. La anomalía geoquímica de la FPI, sin embargo, presenta características que aún no se explican satisfactoriamente.
El modelo más aceptado para el origen de la mineralización considera que el adelgazamiento cortical de la región durante el Devónico-Carbonífero permitió el ascenso de magmas básicos. Este ascenso incrementó el gradiente geotérmico, provocando alteraciones físico-químicas en los sedimentos y la movilización de metales a través del agua contenida, que al depositarse nuevamente formaron los sulfuros masivos.
Drenaje Ácido y Vida Extremófila
La geoquímica del entorno en la Faja Pirítica es fundamental. La exposición de los sulfuros metálicos a la intemperie provoca su oxidación y disolución en el agua, generando drenaje ácido. Este fenómeno natural, que expone tonos rojizos y anaranjados en el suelo y los ríos, puede reducir el pH del agua a valores entre 1 y 3. El río Agrio (o Tintillo) es un ejemplo bien estudiado de este drenaje ácido.
A pesar de las condiciones extremas, las aguas ácidas de la Faja Pirítica albergan vida en forma de bacterias. Estos organismos extremófilos se alimentan de los metales presentes en el entorno y son capaces de sobrevivir en condiciones inhóspitas, lo que les confiere un interés particular en estudios astrobiológicos.

Cartografía y Turismo Geológico
Andalucía y Portugal han colaborado en un proyecto para el diseño de una cartografía geológica común de la Faja Pirítica Ibérica. Este proyecto ha actualizado la información geológica disponible, armonizando los mapas a ambos lados de la frontera luso-española y superando la disparidad de criterios geológicos que existía previamente.
La cartografía elaborada incluye mapas geológicos (materiales, estructura, fenómenos geológicos) y geológico-mineros (distribución de recursos minerales), a escalas de 1:200.000 y 1:400.000. Además, se ha creado una red de consulta pública para centralizar la información existente sobre la Faja Pirítica.
Como resultado de esta colaboración, se ha diseñado una red de rutas turísticas en torno a diez emplazamientos mineros singulares. Estos sitios, seleccionados por su interés patrimonial, paisajístico, didáctico o ambiental, incluyen cortas mineras y explotaciones a cielo abierto. En la provincia de Huelva, se han elegido seis conjuntos mineros: Concepción, Confesionarios, Peña del Hierro, San Telmo, Tharsis y La Zarza. Estos lugares están acondicionados para visitas, con nueva cartelería divulgativa.
Se han implementado servicios WMS (Web Map Service) y WFS (Web Feature Service) para facilitar el acceso a la información geográfica y mapas, promoviendo el turismo geológico y minero en la región.
¿Cómo se hizo 'Entre Tierras: Faja Pirítica Ibérica', la obra que une arte y geología?
Interés Geológico y Astrobiológico
La Faja Pirítica Ibérica es uno de los espacios metalogenéticos más importantes del mundo y representa una de las mayores concentraciones de sulfuros masivos y anomalías de azufre en la corteza terrestre. Su estudio tiene un gran interés metalogénico, geoquímico, ambiental y astrobiológico.
La FPI incluye 11 de los 252 geosites reconocidos en 2021 por el IGME (Instituto Geológico y Minero de España). Este contexto geológico es fundamental para comprender la formación de depósitos de sulfuros masivos y la vida en ambientes extremos, sirviendo como análogo para la investigación en la superficie de Marte, que también presenta un regolito rojizo rico en óxidos de hierro.