El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido alberga en su interior el impresionante Valle de Ordesa, un espacio natural de singular belleza que atrae a miles de excursionistas cada año. No solo sus frondosos bosques y sus estruendosas cascadas lo hacen especial, sino también las Fajas, unos pasillos al pie de las paredes rocosas que fueron trazados por los cazadores de sarrios, creando senderos vertiginosos y llenos de encanto.
Una de las propuestas más completas para experimentar la grandeza de este parque es la ruta circular a la Cola de Caballo por la Faja de Pelay. Esta excursión, aunque cuenta con caminos bien señalizados y en buen estado, presenta una dificultad notable debido a su longitud y a la exigente ascensión inicial.

La Senda de los Cazadores: el desafiante ascenso
El punto de partida de esta aventura es la Pradera de Ordesa. Desde allí, se toma la Senda de los Cazadores, un tramo inicial que se caracteriza por una fuerte ascensión en zigzag. Durante aproximadamente dos kilómetros, se supera un desnivel de 650 metros, enfrentándose a troncos y piedras que requieren especial atención. Este primer tramo, conocido como la Senda de los Cazadores, es una prueba de resistencia y condición física.
El camino comienza serpenteando por una empinada ladera densamente poblada de árboles, atravesando un frondoso Bosque de las Hayas. A medida que se gana altitud, el paisaje se abre, ofreciendo las primeras vistas panorámicas del cañón.

Calcilarruego: el mirador que recompensa el esfuerzo
Tras la exigente subida, se alcanza Calcilarruego, un pequeño refugio de cazadores que alberga un espacio acondicionado. Su plataforma se convierte en un mirador privilegiado, ofreciendo una panorámica de auténtica calidad del valle. Desde aquí, el valle se ensancha, y se puede observar el circo de Cotatuero y la Brecha de Rolando al fondo. Este punto marca el final de la parte más dura de la ascensión.
En las partes superiores, es posible divisar las cimas del Tobacor (2760 m), el Casco (2917 m) y el Marboré (3253 m).
La Faja de Pelay: un balcón natural sobre el valle
A partir de Calcilarruego, la ruta se adentra en la Faja de Pelay. Este tramo se caracteriza por un terreno llano o con un ligero descenso, atravesando bosques de pinos y prados salpicados de flores, como el edelweiss. La Faja de Pelay es un pasillo natural tallado en la pared rocosa, que discurre casi horizontalmente, ofreciendo vistas espectaculares del valle que se extiende a sus pies.
Este sendero, a menudo poco transitado, permite una conexión íntima con la naturaleza y la posibilidad de avistar fauna local, como los rebecos del Pirineo. Es un recorrido con muchos entrantes y salientes, que se mantiene a media ladera, permitiendo admirar lo mejor del valle desde una perspectiva única.

Es importante destacar que la Faja de Pelay, como otras fajas del parque, puede ser un camino traicionero. Aunque no es tan expuesta como otras, es fundamental mantener la atención, ya que transcurre cerca de altos precipicios.
El Circo de Soaso y la Cola de Caballo: el corazón del valle
Tras recorrer la Faja de Pelay, el camino desciende suavemente hacia el Circo de Soaso, coronado por la icónica cascada de la Cola de Caballo. Este espectacular anfiteatro natural es uno de los puntos culminantes del recorrido.
En el Circo de Soaso, se pueden observar las Gradas de Soaso, una serie de terrazas rocosas formadas por el río Arazas, por donde el agua desciende en múltiples saltos. En verano, estas pozas ofrecen un tentador lugar para refrescarse, aunque el baño esté prohibido.
Gradas de Soaso / Circo de Soaso / Cola de Caballo (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido)
El regreso por el fondo del valle
Desde el Circo de Soaso, se inicia el descenso por el fondo del valle, siguiendo el curso del río Arazas. Este camino es más cómodo y transitado, pasando junto a cascadas como las del Estrecho y de Arripas. La ruta finaliza en la Pradera de Ordesa, completando un circuito inolvidable.
El itinerario completo, conocido como Circuito Senda Cazadores - Faja de Pelay - Circo Soaso y vuelta por el fondo del valle, ofrece una experiencia completa del Valle de Ordesa, combinando la dureza de la ascensión con la belleza serena de la faja y la majestuosidad de las cascadas.
Información práctica para la ruta
Recomendaciones:
- La excursión es imposible en invierno y principios de primavera debido a la nieve. Se recomienda realizarla en primavera, verano y otoño.
- En verano, es fundamental llevar agua, ya que solo hay una fuente disponible.
- Es necesario calcular bien los horarios para completar la ruta antes de que anochezca.
- La ruta tiene un desnivel acumulado de aproximadamente 600 metros y una duración estimada de 6 horas.
- Se considera de dificultad notable debido a su longitud y la fuerte ascensión inicial.
Acceso:
Para llegar al inicio de la ruta, se toma la carretera N-260 desde Barbastro hasta Torla. En verano, el acceso a la Pradera de Ordesa está restringido, y se debe utilizar un servicio de autobuses desde Torla.
Alternativas:
El sendero también puede utilizarse para ascender al refugio de Góriz por un recorrido menos concurrido e interesante. Para los más aventureros, desde el Circo de Soaso se puede continuar la ruta por las Clavijas de Soaso hasta el refugio de Góriz y desde allí intentar el ascenso al Monte Perdido.