Introducción a la técnica de lipoláser no invasivo
La técnica de lipoláser no invasivo, introducida en Barcelona por IDERMA en el Servicio de Dermatología y Unidad-Plataforma Láser del Hospital Universitario Quirón Dexeus, representa un avance significativo en los procedimientos estéticos. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo diseñado para corregir el contorno corporal y tensar la piel en una misma sesión.

Plataforma Láser ASPIRE®: tecnología avanzada
La plataforma Láser ASPIRE®, utilizada en este procedimiento, se distingue por su innovadora fibra flexible de tan solo 1,5 mm. A diferencia de las cánulas tradicionales empleadas en la liposucción convencional, esta fibra se introduce en la zona a tratar a través de una incisión mínima que apenas deja cicatrices. Una vez en el interior, la flexibilidad de la cánula permite un desplazamiento preciso por el área tratada.
Mecanismo de acción del láser
La plataforma Aspire emplea durante el tratamiento un láser de Diodo que emite dos longitudes de onda distintas. El Dr. Pau Ornosa, especialista en esta técnica de IDERMA, destaca que es la metodología más adecuada para la corrección de depósitos de grasa localizada. Se recomienda especialmente para tratar pequeños excesos de grasa en zonas delicadas como el cuello, la papada, la cara interna de los brazos o muslos, así como en áreas rebeldes donde dietas y ejercicio no han surtido efecto, tales como la grasa abdominal (michelines), cartucheras y glúteos.

El Dr. Josep González, jefe de servicio en IDERMA, explica que el procedimiento se caracteriza por realizar pequeñas incisiones que apenas dejan cicatriz. Sin embargo, el aspecto más crucial es la capacidad del láser para destruir la grasa y, simultáneamente, generar un efecto tensor en los tejidos, previniendo la flacidez cutánea.
El proceso de lipólisis
Los tratamientos con lipoláser implican la realización de una mínima incisión para introducir en la grasa subcutánea una fibra óptica flexible de 1,5 mm de diámetro, transmitiendo energía láser desde su extremo. Posteriormente, el tejido graso se destruye mediante un fenómeno físico-químico de licuefacción, conocido como lipólisis. La grasa se transforma en una emulsión líquida que el cuerpo reabsorbe o puede ser extraída mediante aspiración con una cánula.
La afinidad específica del láser por el tejido graso asegura la destrucción exclusiva de la grasa, sin afectar o lesionar otros tejidos. El trabajo se realiza con transiluminación, gracias a una luz guía en la fibra, lo que facilita el control del proceso y la posición exacta de la misma.
Efecto tensor y reafirmación cutánea
Este efecto del láser no solo evita la flacidez, un problema común tras la liposucción tradicional, sino que también promueve una importante reafirmación de la zona tratada. Este resultado es comparable o incluso superior al obtenido con otras técnicas anti-flacidez como la radiofrecuencia.
"A las dos horas el paciente puede irse a casa, a las 48 horas puede retomar su vida normal y en una semana apreciará los resultados. Por eso consideramos esta innovadora tecnología como la más adecuada, por comodidad y resultados, para los pacientes que quieren retocar su figura o eliminar grasas adicionales", concluye el Dr. [Nombre del Dr. no especificado en el texto original].
Aplicación en el contorno corporal
La mayoría de las mujeres, y también los hombres, experimentan la formación de depósitos de grasa que alteran la silueta corporal. Estos depósitos están influenciados por el estilo de vida, factores genéticos, la práctica de ejercicio y la nutrición. Las áreas más comunes que se desean remodelar incluyen los muslos, las nalgas, las caderas y el abdomen. En menor medida, también se pueden acumular depósitos de grasa en los antebrazos y la papada.

La técnica utiliza un láser para destruir y eliminar el exceso de grasa no deseada en áreas como los muslos, abdomen, brazos, cuello y ciertas partes del rostro. La licuefacción de la grasa facilita su eliminación. Al mismo tiempo, el efecto térmico del láser produce un efecto tensor en la piel circundante, logrando tersura y evitando la formación de hoyuelos o depresiones una vez eliminada la grasa.
Ventajas del lipoláser no invasivo
El procedimiento no requiere anestesia general. Una fibra óptica se inserta suavemente en el tejido graso, y el calor generado por el láser provoca la tumefacción de la grasa. Una de las principales ventajas de esta técnica es su rápida recuperación.