El uso de opioides recetados puede tener un impacto negativo en la función cognitiva de los adultos mayores, según un estudio reciente de Mayo Clinic publicado en la revista de la Sociedad Estadounidense de Geriatría. En este estudio observacional, se analizaron datos del Estudio del Envejecimiento de Mayo Clinic, una iniciativa de investigación que examina el deterioro cognitivo en personas mayores desde hace casi 20 años.
El equipo de investigación descubrió que el 70 por ciento de los participantes recibió al menos una prescripción de opioides durante un promedio de 7.5 años. Cada prescripción se relacionaba con un deterioro en el desempeño cognitivo, especialmente en la memoria, el lenguaje y la atención. Aquellos que recibieron opioides también tuvieron un 20 por ciento más de probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo leve, un estado de deterioro cognitivo que excede el envejecimiento normal.
"Esta información es importante para incluirla en la decisión conjunta entre los pacientes y sus profesionales de atención médica cuando se tratan las estrategias óptimas de control del dolor", afirma la Dra. Nafisseh Warner, anestesióloga y especialista en medicina del dolor. Además de sus tareas clínicas, la Dra. Warner está profundamente comprometida con la investigación clínica, apoyada por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento.

El Dolor en Adultos Mayores y el Uso de Opioides
Se considera que el dolor es común en los adultos mayores, y más de la mitad de quienes son mayores de 65 años lo padecen casi todos los días. Los autores del estudio sugieren que, al considerar el uso de opioides recetados en adultos mayores, el tratamiento debería adaptarse a cada paciente mediante evaluaciones de riesgo y beneficio, y una estrecha supervisión clínica a través del seguimiento.
Estos investigadores creen que los resultados de su estudio podrían derivar en el desarrollo de estrategias de tratamiento más eficaces para los adultos mayores y ayudar a reducir la repercusión negativa de la prescripción de opioides en la función cognitiva.
Mecanismos y Desafíos en el Metabolismo de Opioides
Los investigadores señalan que los mecanismos por los cuales los opioides podrían derivar en deterioro cognitivo no se comprenden plenamente. La cuestión clave es determinar si las asociaciones observadas entre la prescripción de opioides y el deterioro cognitivo indican una relación causal, o si la prescripción de opioides es un marcador para otras afecciones asociadas con trastornos cognitivos.
"Estos datos, si bien son convincentes, no establecen un vínculo causal entre la prescripción de opioides y el deterioro cognitivo", dice la Dra. Warner. "Sin embargo, existe una asociación clara entre los opioides y el deterioro cognitivo a largo plazo, lo que debería motivar una conversación cuando se considere la prescripción de opioides a un adulto mayor".
Cambios Fisiológicos Asociados al Envejecimiento
La farmacocinética de un medicamento, que incluye los procesos de absorción, distribución, metabolismo y excreción, experimenta cambios significativos con la edad. Estos cambios pueden afectar la forma en que el cuerpo procesa los opioides.
- Absorción: Aunque la superficie del intestino delgado disminuye y el vaciado gástrico se ralentiza con la edad, estos cambios no suelen tener consecuencias clínicas significativas en la absorción de la mayoría de los fármacos. Sin embargo, condiciones como el pH gástrico elevado pueden afectar la absorción de ciertos medicamentos.
- Distribución: Con el envejecimiento, la grasa corporal tiende a aumentar y el contenido de agua disminuye. Esto incrementa el volumen de distribución de los fármacos lipofílicos (como las benzodiazepinas), lo que puede prolongar su permanencia en el organismo y aumentar el riesgo de toxicidad. Por el contrario, el volumen de distribución de los fármacos hidrofílicos disminuye.
- Metabolismo Hepático: La disminución del flujo sanguíneo hepático, la masa hepática y la capacidad metabólica con la edad afectan el metabolismo de muchos fármacos. Los fármacos metabolizados por reacciones de Fase I (oxidación, reducción, hidrólisis) se ven más afectados que aquellos metabolizados por reacciones de Fase II (conjugación). El metabolismo de primer paso también disminuye, lo que puede resultar en concentraciones más altas de medicamentos en la circulación sistémica tras una dosis oral.
- Excreción Renal: La eliminación renal de medicamentos disminuye significativamente con la edad. La tasa de filtración glomerular se reduce, lo que puede llevar a la acumulación de fármacos y a un mayor riesgo de toxicidad, especialmente para aquellos que dependen en gran medida de la excreción renal.

Interacción de Opioides con Receptores y Envejecimiento
Los opioides ejercen sus efectos a través de la unión a receptores específicos en el sistema nervioso central y periférico, principalmente los receptores Mu, Kappa y Delta. Con la edad, pueden ocurrir cambios en la densidad y afinidad de estos receptores.
Algunos receptores aumentan relativamente con la edad debido a la disminución de otros componentes celulares, como el agua, lo que incrementa la concentración de receptores por unidad de superficie. Esto, junto con los cambios en la farmacocinética y farmacodinamia, puede potenciar los efectos de los opioides. Otros estudios sugieren que la densidad de ciertos receptores, especialmente los Mu, puede disminuir con la edad, aunque su afinidad pueda aumentar.
Receptores de Opioides y su Función
Los receptores de opioides se vinculan a proteínas fijadoras de GTP, lo que provoca la inhibición de la adenilciclasa y modula la liberación de neurotransmisores. Esto contribuye al bloqueo de la transmisión del dolor en diversas vías neuronales.
La gran mayoría de los opioides interactúan principalmente con los receptores Mu, los cuales están más directamente relacionados con los fenómenos de dependencia y abstinencia. Estos receptores se subdividen en Mu-1 (responsables de la analgesia supraespinal y la euforia) y Mu-2 (relacionados con la depresión respiratoria, efectos gastrointestinales y dependencia física).
Consecuencias del Uso de Opioides en Ancianos
El uso prolongado de opioides en adultos mayores se ha asociado con un mayor riesgo de hospitalizaciones por sobredosis. La relación riesgo-beneficio de estos fármacos ha sido cuestionada en esta población debido a la frecuente comorbilidad, la polifarmacia y el mayor potencial de efectos adversos.
Los patrones de consumo de opioides en mayores de 65 años pueden variar, incluyendo un uso mínimo, discontinuo, incidente-crónico y prevalente crónico. Factores como el sexo femenino, la mayor edad, la raza negra, vivir en comunidad o en centros de cuidados, y el consumo concomitante de antidepresivos, ansiolíticos o hipnóticos, se han identificado como predictores de uso crónico de opioides.
Efectos Adversos Comunes y Consideraciones Clínicas
Los opioides pueden causar una serie de efectos adversos, entre los que se incluyen:
- Deterioro Cognitivo: Afectación de la memoria, el lenguaje y la atención.
- Estreñimiento: Debido a la ralentización de la motilidad intestinal.
- Depresión Respiratoria: Ralentización de la respiración y respiraciones más superficiales.
- Somnolencia y Sedación: Puede afectar la concentración y el tiempo de reacción.
- Alteraciones Hormonales: Disminución de los niveles de testosterona en hombres y mujeres, afectando el deseo sexual y la masa muscular.
- Mayor Sensibilidad al Dolor: Paradójicamente, el uso prolongado puede aumentar la sensibilidad al dolor.
- Síndrome de Abstinencia Neonatal (NAS): En casos de uso durante el embarazo.
¿Qué es el trastorno por consumo de opioides?
Para mitigar estos riesgos, la Dra. Warner enfatiza la importancia de optimizar otros factores que protegen contra el deterioro cognitivo, como el sueño, el ejercicio y la socialización. Cualquier decisión de tratamiento debe tomarse considerando las prioridades del paciente, su salud, metas de vida y preferencias de atención médica.
Estrategias de Manejo y Supervisión
El tratamiento del dolor crónico en ancianos con opioides presenta desafíos únicos. Se recomienda una evaluación individualizada del riesgo y beneficio, así como una supervisión clínica estrecha a través de un seguimiento regular.
Los investigadores creen que los resultados de sus estudios pueden conducir al desarrollo de estrategias de tratamiento más efectivas y a la reducción del impacto negativo de los opioides en la función cognitiva de los adultos mayores. La investigación continúa explorando si las asociaciones observadas son causales o marcadores de otras afecciones.