Consecuencias del sobrepeso no tratado

El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud pública que afectan a una parte significativa de la población. Datos recientes publicados por el Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad indican que el 46,4% de la población adulta en el País Vasco presenta sobrepeso, y dentro de este grupo, un 16% sufre obesidad. Desde Policlínica Gipuzkoa se promueve un enfoque multidisciplinar para abordar esta condición, que incluye nutrición personalizada, ejercicio físico adaptado, apoyo psicológico y, en casos indicados, cirugía bariátrica.

Infografía que muestra la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adultos en el País Vasco.

La obesidad: una enfermedad crónica con múltiples facetas

La obesidad es una enfermedad crónica que puede llevar a otros problemas de salud graves, incluyendo diabetes, enfermedad cardíaca y algunos tipos de cáncer. Las personas con obesidad tienen una mayor probabilidad de sufrir estas afecciones. Según el cirujano José Luis Elósegui, "la cirugía no es una solución mágica. La obesidad está asociada a múltiples enfermedades graves como diabetes tipo 2, hipertensión, apnea del sueño, artrosis y enfermedades cardiovasculares."

Hablar de las consecuencias de la obesidad es hablar de algo que va mucho más allá del peso o de la báscula del baño. La verdad es que casi nunca empieza con una gran señal de alarma. Empieza despacio, con pequeños cambios que se cuelan en la rutina diaria sin hacer ruido: un cansancio que no se va, una sensación de pesadez constante. Muchas personas conviven con esas señales durante años sin darles demasiada importancia, normalizándolas. Y es que la obesidad no suele doler al principio.

El Dr. Pablo Gómez Longueira, especialista del Servicio de Medicina Interna del Hospital San Rafael de A Coruña, explica de forma muy gráfica: "Las consecuencias de la obesidad se van acumulando poco a poco. Por eso es tan importante hablar de ellas con claridad, sin dramatismos innecesarios, pero también sin restarles importancia." Las primeras consecuencias de la obesidad no suelen parecer graves; de hecho, muchas veces se confunden con el estrés, la edad o el ritmo de vida.

Manifestaciones tempranas y cotidianas del sobrepeso

En la vida cotidiana, las primeras manifestaciones del sobrepeso pueden ser:

  • Subir un tramo de escaleras y llegar arriba con el corazón acelerado.
  • Llegar al final del día con la sensación de haber corrido una maratón, aunque no te hayas movido demasiado.
  • Pequeños cambios de comportamiento, como aparcar más cerca o evitar caminar "por si acaso".

"El problema es que muchas consecuencias de la obesidad se viven como algo normal," señala el Dr. Gómez Longueira. También son frecuentes los problemas digestivos, como el reflujo, o los trastornos del sueño. Se puede experimentar la sensación de despertarse agotada, irritable, con dificultad para concentrarse. Ese cansancio crónico, además, dificulta cualquier intento de cambio de hábitos.

Ilustración que muestra a una persona sintiéndose cansada y con dificultad para concentrarse.

Consecuencias a largo plazo: un impacto en la salud integral

Con el tiempo, las consecuencias de la obesidad dejan de ser molestas para convertirse en serias. El corazón, por ejemplo, trabaja durante años en condiciones de sobrecarga, latiendo más fuerte, más rápido y durante más tiempo. "El exceso de peso mantenido en el tiempo actúa como una losa para muchos órganos," advierte el Dr. Gómez Longueira.

Impacto en el sistema cardiovascular

La obesidad predispone a quien la padece a varios factores de riesgo cardiovascular, entre ellos la hipertensión y elevados niveles de colesterol en sangre y triglicéridos. Es típico en personas obesas con acumulación de grasa intra-abdominal ("manzanas"), asociada a un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias. De hecho, la presión arterial aumenta si se incrementa el Índice de Masa Corporal (IMC); por cada 10 kg de aumento de peso, la presión arterial sube 2-3 puntos.

Problemas óseos y articulares

El exceso de peso ejerce presión sobre los huesos y articulaciones, especialmente en caderas y rodillas, limitando la actividad física. Esto puede llevar a osteoartritis, una enfermedad que causa rigidez y dolor articular. Caminar, agacharse, levantarse del sofá o estar de pie durante mucho tiempo se convierte en un esfuerzo real.

Trastornos del sueño y respiratorios

La apnea del sueño, o pausas en la respiración durante el sueño, es una consecuencia común. Esto puede causar fatiga o somnolencia diurna, poca atención y problemas en el trabajo. Las personas con obesidad tienen una mayor probabilidad de sufrir estos problemas.

Riesgo de diabetes y otros trastornos metabólicos

El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 aumenta con un IMC que esté bastante por debajo del límite de la obesidad (IMC de 30), dentro de un simple sobrepeso. La obesidad puede llevar a tener glucosa (azúcar) alta en la sangre o diabetes.

Problemas digestivos y hepáticos

También son frecuentes los problemas digestivos, como el reflujo, y pueden aparecer cálculos biliares y problemas del hígado.

Aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer

Se ha demostrado que la obesidad aumenta el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.

La dimensión emocional de la obesidad

Entre las consecuencias de la obesidad, hay una que no se ve en las analíticas, pero que pesa mucho: la emocional. Aparecen la vergüenza, la frustración, la sensación de estar siempre a la defensiva. Situaciones tan normales como ir a una comida con amigos, sentarse en un cine o comprar ropa pueden convertirse en una fuente de ansiedad.

Desde el punto de vista médico, esto es clave. "No podemos tratar las consecuencias de la obesidad solo mirando el peso," insiste el Dr. Pablo Gómez Longueira. "Porque cuando la autoestima está dañada, es mucho más difícil iniciar y mantener cualquier cambio."

Ilustración que representa la ansiedad y la baja autoestima asociadas a la obesidad.

Factores que determinan el riesgo y métodos de evaluación

Tres factores se pueden usar para determinar si el peso de una persona la pone en mayor riesgo de presentar enfermedades relacionadas con la obesidad:

  1. El índice de masa corporal (IMC).
  2. La medida de la cintura.
  3. Otros factores de riesgo que la persona tenga.

Índice de Masa Corporal (IMC)

Los expertos a menudo recurren al IMC para determinar si una persona tiene sobrepeso. El IMC calcula el nivel de grasa corporal usando la estatura y el peso. Empezando en 25.0 (utilizando su estatura en metros y peso en kilogramos), cuanto más alto es su IMC, mayor es su riesgo de presentar problemas de salud relacionados con la obesidad.

Estos rangos de IMC se usan para describir niveles de riesgo:

  • Sobrepeso (no obesidad): si el IMC es de 25.0 a 29.9.
  • Obesidad clase 1 (de bajo riesgo): si el IMC es de 30 a 34.9.
  • Obesidad clase 2 (riesgo moderado): si el IMC es de 35 a 39.9.
  • Obesidad clase 3 (de alto riesgo): si el IMC es igual o mayor a 40.

Hay muchos sitios web que cuentan con herramientas que calculan su IMC cuando usted ingresa su peso y estatura. Sin embargo, para las personas, el IMC es una herramienta de detección, y no diagnostica grasa corporal ni salud física. Su proveedor de atención médica puede evaluar su estado de salud y riesgos.

Medición de la cintura

Las mujeres con una medida de cintura mayor a 35 pulgadas (89 centímetros) y los hombres, mayor a 40 pulgadas (102 centímetros) tienen un aumento del riesgo de enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. Las personas con cuerpos "en forma de manzana" (la cintura es más grande que sus caderas) también tienen un aumento del riesgo de estas afecciones.

Otros factores de riesgo

Tener un factor de riesgo de una enfermedad no significa que usted contraerá la enfermedad, pero sí aumenta la probabilidad de que esto suceda. Algunos factores de riesgo, como la edad, la raza o los antecedentes familiares de una persona no se pueden modificar. Cuantos más factores de riesgo tenga usted, mayor será su probabilidad de presentar la enfermedad o el problema de salud.

Su riesgo de desarrollar problemas de salud como enfermedades del corazón, accidente cerebrovascular y problemas renales aumenta si tiene obesidad y estos factores de riesgo:

  • Presión arterial alta (hipertensión).
  • Colesterol o triglicéridos altos en la sangre.
  • Glucosa (azúcar) alta en la sangre, un signo de diabetes.

Estos otros factores de riesgo de enfermedades del corazón y accidente cerebrovascular no son causados por la obesidad, pero aumentan el riesgo general:

  • Tener un miembro de la familia menor de 50 años con enfermedad cardíaca.
  • Estar físicamente inactivo o tener un estilo de vida sedentario.
  • Fumar o consumir productos del tabaco de cualquier tipo.

Usted puede controlar muchos de estos factores de riesgo cambiando su estilo de vida. Si tiene obesidad, su proveedor le puede ayudar a comenzar un programa de pérdida de peso. Una meta inicial de bajar del 5% al 10% de su peso actual reducirá considerablemente su riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad.

Índice de Masa Corporal. IMC. ¿Qué es? ¿Para qué se usa?

Comprender las causas de la obesidad

Para comprender las consecuencias de la obesidad, también hay que entender por qué se produce. Y la verdad es que no hay una única causa. Influyen la genética, las hormonas, el entorno, el estrés, la falta de sueño, los hábitos alimentarios y el sedentarismo. Vivimos deprisa, comemos mal muchas veces sin darnos cuenta, dormimos poco y nos movemos menos de lo que creemos. Además, el cuerpo tiene mecanismos biológicos que tienden a defender el peso ganado.

"Reducir la obesidad a una cuestión de fuerza de voluntad es injusto y poco realista," afirma el Dr. Gómez Longueira. Entender esto no es buscar excusas.

El abordaje multidisciplinar de la obesidad

Hoy en día, el abordaje de la obesidad es mucho más completo que hace años. Ya no se trata solo de "ponerse a dieta". "El éxito está en adaptar el tratamiento a cada persona. El seguimiento médico continuado es fundamental." Las consecuencias de la obesidad no aparecen de repente, pero tampoco desaparecen solas. Ignorarlas es dejar que el problema avance en silencio.

La obesidad infantil, por ejemplo, puede deberse a varios factores genéticos, ambientales o relacionados con el bajo gasto energético. El tratamiento precoz es sumamente importante por las consecuencias tan negativas que tiene tanto para la salud como para el estado y desarrollo psicológico del niño y del adolescente.

Desde Policlínica Gipuzkoa, se promueve un enfoque multidisciplinar que incluye:

  • Nutrición personalizada.
  • Ejercicio físico adaptado.
  • Apoyo psicológico.
  • Cirugía bariátrica (en casos indicados).

Tratamientos y herramientas de evaluación

Para lograr un tratamiento efectivo, se realizan diferentes evaluaciones y se aplican diversas alternativas:

  • Medición de grasa corporal: Se utilizan herramientas como el Bod-Pod y la calorimetría indirecta para conocer de manera individualizada el gasto energético de cada paciente.
  • Valoración de patologías asociadas: Cuando el paciente presenta patologías asociadas, es imprescindible conocer el estado de cada enfermedad para plantear el mejor tratamiento.
  • Tratamiento conservador: Basado en cambios en la dieta y estilos de vida de cada persona.
  • Tratamiento farmacológico: En algunas ocasiones, es aconsejable completar el tratamiento con fármacos.

El éxito radica en un cambio en las pautas de alimentación que promuevan a largo plazo la disminución del peso. El seguimiento médico continuado es fundamental.

La cirugía bariátrica: una opción para la obesidad mórbida

La obesidad mórbida constituye un grado extremo de exceso de peso, con un índice de masa corporal superior a 35-40. Es una enfermedad crónica que hace que la persona posea una calidad de vida deficiente y tenga un riesgo elevado de sufrir complicaciones severas, especialmente cardiovasculares, respiratorias y metabólicas, que comprometen su expectativa de vida.

El tratamiento inicial habitual consiste en realizar un plan dietético hipocalórico y un programa de actividad física personalizados, que, conjuntamente con el apoyo farmacológico adecuado y la necesaria educación nutricional, tienen como objeto generar un balance calórico negativo, que permita disminuir progresivamente el exceso de grasa corporal. Cuando el tratamiento inicial fracasa, se valorará la necesidad de adoptar otras medidas terapéuticas como la cirugía bariátrica.

¿Por qué la cirugía bariátrica es efectiva?

Para muchas personas perder peso es el resultado de hacer ejercicio y llevar una dieta sana. Sin embargo, esto no es suficiente para las personas con obesidad mórbida. Son muchos factores (genéticos, hormonales, psíquicos, etc.) que dificultan que el paciente cambie sus hábitos para lograr una reducción de peso significativa y, sobre todo, que dicha pérdida de peso sea sostenible en el tiempo.

Los estudios médicos publicados durante las últimas décadas confirman que la Cirugía de la Obesidad o Cirugía Bariátrica es el modo más efectivo para conseguir una reducción de peso duradera en pacientes con obesidad mórbida, y mejorar los problemas de salud asociados a esta enfermedad.

Índice de Masa Corporal. IMC. ¿Qué es? ¿Para qué se usa?

Las técnicas quirúrgicas que se realizan actualmente en la Clínica modifican la absorción de alimentos en el tubo digestivo, afectando no sólo a la capacidad física del paciente de ingerir alimentos, sino también la avidez por la comida que dicho paciente pueda sentir.

El balón intragástrico

El balón intragástrico no es de por sí una cirugía, sino la colocación de un balón en el estómago mediante endoscopia, y debe ser llevado a cabo por médicos especialistas en endoscopia digestiva.

Preparación y recuperación post-cirugía

Antes de la intervención, es conveniente seguir recomendaciones para conseguir un mayor éxito y una mejor recuperación:

  • Dieta previa: Para conseguir una disminución del tamaño del hígado y de la grasa visceral que facilitará la realización de una intervención quirúrgica rápida.
  • Plan de alimentación personalizado: Diseñado por nutricionistas.
  • Programa de ejercicios: Teniendo en cuenta las limitaciones del paciente para mejorar la capacidad cardiopulmonar y disminuir el riesgo de complicaciones.
  • Cese del tabaco: Si el paciente es fumador.
  • Otras recomendaciones: Sobre medicación habitual, prevención con medicación anticoagulante, posibles infecciones, etc.

Una vez finalizada la intervención quirúrgica, el paciente permanecerá en la sala de despertar y luego pasará a planta de hospitalización. El mismo día de la intervención comenzará poco a poco a movilizarse y realizar ejercicios respiratorios para acelerar su recuperación. Las primeras 24 horas tras la cirugía estará en ayunas, ingiriendo únicamente pequeñas cantidades de agua. Al día siguiente, la nutricionista realizará el plan dietético personal y comenzará con la tolerancia oral. Durante el primer mes, el paciente continuará la recuperación en su domicilio, siguiendo indicaciones sobre nutrición, medicación, ejercicios respiratorios y la indicación de caminar de forma habitual. Durante ese primer mes, deberá seguir una dieta líquida y blanda hasta conseguir poco a poco una dieta completa. La pérdida de peso durante el primer mes será importante, haciéndose más gradual con el paso del tiempo.

Riesgos y valoración preoperatoria

Como cualquier otro procedimiento quirúrgico, la cirugía de la obesidad es un proceso que conlleva riesgos. Para poder realizar una cirugía de obesidad, el paciente deberá ser valorado previamente por el equipo multidisciplinar formado por cirujano, anestesista, endocrinólogo y nutricionistas.

Cirugía de revisión y tratamientos estéticos post-pérdida de peso

En la Clínica también se tratan pacientes con cirugías de obesidad o tratamientos endoscópicos previos que no han conseguido los resultados esperados. En algún caso, puede ocurrir que los pacientes experimenten una reganancia de peso con el tiempo. Para estas situaciones, se pueden aplicar soluciones quirúrgicas y/o endoscópicas según cada caso particular.

Además, la Clínica realiza diferentes tratamientos estéticos que pueden ayudar en casos seleccionados a que el resultado sea más satisfactorio:

  • Abdominoplastia: Eliminación de exceso de piel y grasa del abdomen y refuerzo de la musculatura.
  • Liposucción: Reducción de acúmulos de grasa difíciles de eliminar.
  • Lifting de brazos y muslos: Tensado de la piel para reducir la flacidez.
  • Elevación de mamas o mastopexia: Dar forma y elevar el pecho, pudiendo realizarse con o sin prótesis.

Reconocimientos y acreditaciones

La Clínica ha sido acreditada como Centro de Excelencia Internacional en Cirugía de la Obesidad por la Federación Internacional para la Cirugía Bariátrica (IFSO). Asimismo, ha sido acreditada como centro de excelencia líder en el tratamiento de la obesidad a nivel europeo, por la Sociedad Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO). Este reconocimiento se otorga a centros que demuestran una sólida trayectoria científica avalada internacionalmente.

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