La exigencia con nuestro aspecto físico, a menudo alimentada por la presión social, nos convierte en nuestros propios críticos más severos. La imagen que nos devuelve el espejo puede llegar a superarnos, y para quienes buscan un cambio, la dieta y el ejercicio son las recomendaciones habituales. Sin embargo, este camino requiere un compromiso y una fuerza de voluntad que no todos poseen. La pregunta es: ¿tienes lo necesario para contar calorías cada día o mantenerte activo sin descanso? Aunque digas que sí, la voluntad es fundamental para no caer en la tentación.
Crystal Barclay: El Poder de Dejar las Dietas
Crystal Barclay, una australiana de 28 años, logró una proeza notable: adelgazar 26 kilos, pero de una manera poco convencional: dejando de hacer dieta. Con 1,60 metros de estatura, su peso de 84 kilos a finales de 2016 afectaba su salud. A pesar de haber probado todas las dietas conocidas y haber intentado ir al gimnasio con frecuencia, pronto se fatigó de la rutina. Su índice de masa corporal la catalogaba como "obesa", lo que la llevó a aislarse socialmente, evitar las fotos y ocultar su cuerpo.
"La realidad es que tenía tal sobrepeso y era tan infeliz que solo pensar en encontrar un vestido que ponerme y saber que no me iba a entrar ni me iba sentir bien era hasta intimidante", relata Crystal. Harta de las dietas "yo-yo", decidió tomar el control por sí misma, sin depender de modas nutricionales. Aunque aplaude a quienes disfrutan de rutinas intensas en el gimnasio, ella encontró su camino en un grupo de actividades solo para mujeres, asistiendo tres o cuatro veces por semana.
Además del ejercicio, Crystal eliminó radicalmente la comida procesada y los azúcares añadidos. "En una libreta, empecé a tomar notas de toda la información nutricional y me centré en aquellos alimentos más nutritivos, con los que hice una lista y a los que incorporé en mi dieta", explica. Al notar que muchos alimentos etiquetados como "sanos" contenían ingredientes impronunciables, adoptó un estilo de vida vegetariano. "El controlarlo yo hizo que no pareciese una dieta. La gente me pregunta cómo lo hago, pero es sencillo: como lo que me apetece cada día. Si quiero pasta, comeré pasta. Si quiero un poco de pollo, eso comeré. Lo importante es que lo hagas tú mismo y te centres en cuidarte", concluye.

Antonio Salvato: La Transformación a Través del Deporte y la Alimentación
La revista Men's Health compartió la inspiradora historia de Antonio Salvato, un joven que alcanzó los 145 kilos debido a su estilo de vida. Originario de Venezuela, donde abusaba de la comida rápida, y con una familia italiana donde la gastronomía era central, su mudanza a España, específicamente a Tarrasa, no mejoró la situación. "La facilidad con la que podemos acceder a la comida, además del trabajo en unos grandes almacenes me hicieron llegar hasta los 145 kilos", confesó el joven.
Antonio trabajaba en un empleo que requería desplazamientos constantes a pie. Sin embargo, un diagnóstico de presión arterial alta y problemas circulatorios le impulsaron a un cambio radical. Decidió crear su propio menú semanal para iniciar la pérdida de peso y recuperar su salud y vitalidad.
"Por las mañanas desayuno siempre yogur sin azúcar y fruta, normalmente kiwis, fresas o plátano. Además me hago unos huevos revueltos sin sal. La base de todas mis comidas son las ensaladas, de espinacas o rúcula y le añado siempre grasas saludables y una proteína", explica. Su rutina de cena, sorprendentemente, consistía en un plato muy popular en España: "En la cena suelo tomar gazpacho o fruta". El gazpacho, reconocido por sus nutrientes y beneficios para la salud, se convirtió en un aliado veraniego.
Antonio también eliminó por completo los fritos, cocinando todos sus alimentos con aceite de oliva, y renunció al aceite de girasol. Su bebida principal es el agua, y aunque es italiano, se permite la pasta ocasionalmente. El ejercicio fue un pilar fundamental en su proceso: "Me apunté a spinning y en este tiempo perdí 30 kilos", reveló a Men's Health. Posteriormente, continuó con entrenamientos de fuerza, perdiendo otros 25 kilos en los siguientes nueve meses. De esta manera, Antonio logró una pérdida de peso total de 55 kilos, combinando cenas ligeras, ejercicio y un estilo de vida saludable.

Ashutosh Ray: Un Año de Transformación con Dieta y Ejercicio
Ashutosh Ray, a sus 29 años, ha superado un largo historial de sobrepeso. Ha lidiado con kilos de más toda su vida, pero hasta hace poco no tomaba las medidas necesarias para sentirse bien consigo mismo. Con una estatura de 1,74 metros, llegó a pesar más de 90 kilos. Las burlas sufridas desde la infancia se extendieron a comentarios maliciosos en su entorno laboral, lo que lo motivó a iniciar un proceso de adelgazamiento de un año.
"No estaba contento con mi cuerpo y me resultaba difícil ponerme mi ropa favorita. Sentía que tenía que adelgazar debido a mi estilo de vida sedentario, que obviamente podría provocar trastornos una vez que la pandemia nos hizo trabajar desde casa", reconoce Ashutosh a Times of India. Se unió a una comunidad donde aprendió sobre el acondicionamiento físico y la nutrición, enfocándose plenamente en el proceso. Más allá de lo estético, su salud se veía afectada: "Estaba menos concentrado, era menos productivo y me intimidaban personas a las que hasta entonces llamaba amigos". Utilizó estas premisas como motivación para cambiar su vida, centrándose en la alimentación y el deporte.
Ashutosh introdujo cambios significativos en su rutina: eliminó el alcohol, aumentó el consumo de verduras y dejó la comida basura. Siguió una dieta rica en carbohidratos, incluyendo una porción diaria de arroz blanco, cuyas calorías quemaba con ejercicio. Abandonó el sedentarismo, comenzando con pequeñas excursiones y aumentando gradualmente la distancia y la intensidad de sus caminatas y deportes matutinos, gracias a la comunidad que le enseñó la importancia del autoconocimiento.
La clave de su éxito, según Ashutosh, es la planificación. Incorporó meditación diaria y dedicó tiempo a jugar con sus hijos, lo que le aportaba calma. Utilizó las redes sociales como herramienta de motivación y para inspirar a otros en procesos similares. Su alimentación se basaba en un primer desayuno con carbohidratos complejos (batido de avena y café), seguido de una tortilla de 3 a 5 claras de huevo después del entrenamiento. El almuerzo incluía arroz blanco con comidas caseras como queso paneer, pollo o verduras. Las cenas eran ligeras, consumidas antes de las 9 p.m., como pollo a la plancha, sopas o panecillos con queso, ricas en proteínas para facilitar la digestión y la quema de calorías nocturna.
En un solo año, Ashutosh perdió 29 kilos, pasando de 90 a casi 60 kilos, y se siente feliz con su nuevo estilo de vida, sin necesidad de días de "permitido". Bebe mucha agua, lo que le ha ayudado en su pérdida de peso, y mantiene una actitud positiva, viendo siempre "el vaso medio lleno".

Cassie: El Éxito con un Enfoque Equilibrado y Constante
La historia de Cassie, quien perdió 30 kilos en un año, se ha convertido en una fuente de inspiración. Su enfoque se basa en cambios simples pero efectivos, sin recurrir a restricciones extremas. "Evita las dietas que exigen restricciones extremas. Simplemente no son sostenibles a largo plazo", aconseja.
El primer paso de Cassie fue calcular su déficit calórico personal y utilizar una aplicación para registrar su ingesta. Su filosofía se centra en el equilibrio, permitiéndose comer lo que desea siempre que se mantenga dentro de su déficit calórico, sin eliminar alimentos ni seguir horarios estrictos. Incorporó actividad física diaria, eligiendo caminar entre 30 y 45 minutos al día, una actividad que disfruta. Para mantenerse motivada, estableció metas físicas no relacionadas con el peso, como correr una distancia específica o levantar cierto peso.
La constancia, no la perfección, ha sido clave en su éxito. "Es normal tener días en los que comas más de lo planeado o no te ejercites. Lo importante es ser constante el 85-90% del tiempo", afirma. Cassie enfatiza que un mal día no debe anular el progreso; la clave es retomar al día siguiente con determinación.
Su testimonio ha resonado fuertemente en redes sociales, donde muchos usuarios expresan gratitud y motivación. "Gracias, necesitaba esto. Me da tanto miedo fracasar que me cuesta empezar", comentó un seguidor.
Valentina Ríos: Superando la Obesidad con Apoyo y Cambio de Hábitos
Detrás de un cuerpo obeso a menudo se esconden tristezas que ahogan el deseo de superación. Para Valentina Ríos, un "sacudón" espiritual fue el catalizador para dejar atrás treinta kilos y convertirse en coordinadora del grupo Alco. La obesidad, definida como una enfermedad, requiere un cambio gradual de hábitos, idealmente con acompañamiento grupal.
"Cada persona enferma que decida recuperarse debe dedicarse. Cada uno tiene que tener su tiempo de recuperación. Yo bajé treinta kilos en seis meses y medio, pero no es lo recomendable, esa es mi experiencia", comparte la joven de 34 años. Valentina se "enamoró del plan", se sintió mejor, completó desafíos y se sintió estimulada por la literatura del programa. Reconoce que cada persona tiene sus propios tiempos y que revertir hábitos arraigados lleva tiempo.
El Impacto Emocional de la Obesidad y el Posparto
Valentina aumentó treinta kilos tras el nacimiento de su segunda hija, una consecuencia de una situación emocional desfavorable. Explica que el exceso de comida a menudo oculta motivos subyacentes, aunque reconoce el condicionante genético de la obesidad, que puede ser gestionado con buenos hábitos y un estilo de vida más activo.
La dificultad para reconocer el propio nivel de obesidad y la distorsión de la autoimagen son barreras significativas. Un incidente en su trabajo, donde una mujer hiperobesa la trató como igual, la hizo tomar conciencia de su peso. "Me trató como igual una mujer de 120 kilos, entonces me asusté y pensé en lo gorda que debía estar para que una persona hiperobesa me dijera así", relata. A esto se sumaron situaciones personales que la llevaron a buscar ayuda profesional.
A pesar de sentirse siempre "gorda", Valentina no recurría a dietas, sino que se aferraba a la depresión y la angustia. Su vida era un ciclo vicioso de malestar. Tras el tratamiento en Alco, siguió indicaciones y luchó contra hábitos de toda la vida, redescubriendo a la verdadera Valentina. "Ahora todos saben quién soy... porque logré aceptarme a mí misma y es entonces cuando se celebra todo lo que se tiene", reflexiona.
Aurelia Irrazabal, responsable de Alco Posadas, confirma el cambio de Valentina, quien ahora es una coordinadora segura y posicionada en la vida. "Alco es solamente una parte, pero toda esa actitud que tenemos dentro de Alco la llevamos a nuestro entorno", explica.
La Magia de la Acción y la Conciencia
Valentina advierte sobre la cirugía bariátrica como una solución fácil a corto plazo. Explica que, aunque se pierden kilos inicialmente debido a la severa dieta posoperatoria, los hábitos previos regresan y dificultan el mantenimiento del peso. "Hay gente que operada y todo recupera el peso de antes", señala.
"La magia existe y es la acción. Tomar conciencia de esto y ocuparse en el tiempo, como es una enfermedad crónica, porque es para toda la vida", afirma. La obesidad, más allá de lo físico, conlleva aspectos emocionales como depresión, frustración, angustia e incluso agresividad, traumas que fomentan este encauzamiento vital.
Alco, basado en los doce pasos de Alcohólicos Anónimos, utiliza doce escalones, comenzando por la negación. Valentina explica que la ansiedad, a menudo citada como causa de comer en exceso, se asocia a alimentos como chocolate, bollería o carnes, no a vegetales como pepinos o lechugas, lo que sugiere una adicción.
METAMORFOSIS // Corto Documental
Carla Crocco: De "La Gordita" a Fisicoculturista
Desde niña, Carla Crocco fue conocida como "la gordita del grupo". Los diminutivos familiares, quizás con la intención de suavizar, no lograban disipar el impacto de la discriminación. Una dura respuesta en la adolescencia, "No me gustas, sos gorda", y un comentario hiriente a los 17 años en un boliche, la marcaron profundamente.
Estos episodios la forzaron a fortalecerse ante la discriminación social. A los 29 años, Carla sintió que había tocado fondo: pesaba 90 kilos y llevaba un estilo de vida poco saludable, con riesgo de hipertensión y diabetes. "No solo era una cuestión de verse mejor en el espejo", explica.
A pesar de no disfrutar del gimnasio, se impuso la rutina, probando actividades como el step y la zumba. En un año, logró bajar 30 kilos, dejando de consumir azúcar refinada y alimentos procesados. Su dieta se basaba en carnes magras, legumbres, frutas y verduras. El gimnasio se convirtió en su pasión, llevándola a tonificar sus músculos y a interesarse por el fisicoculturismo.
Un Cambio Radical en la Rutina y la Alimentación
Actualmente, Carla entrena cinco veces por semana, luciendo un físico musculoso que sorprende. Este logro fue el resultado de tres años de entrenamiento intensivo después de perder peso. Su dieta se ha vuelto radical, rica en proteínas, especialmente en épocas de competencia, donde sigue una "dieta limpia" a base de pollo, claras de huevo y suplementos.
Carla encontró el amor entre las pesas: su entrenador es su pareja y también fisicoculturista. Aunque pueden separar sus roles, a menudo llevan el entrenamiento a casa. "Nos acompañamos mucho, tanto en las etapas de la competencia como cuando estamos en descanso y podemos 'ensuciar' la dieta con algún permitido el fin de semana como un helado o pizza", relata.
Debutó en competencias el año pasado y actualmente compite en la categoría Bikini Wellness, manteniéndose siempre en el podio. "Creo que nunca voy a dejar de hacer esto, es lo que más me gusta en mi vida", afirma, inspirada por participantes de mayor edad. Carla comparte abiertamente sus fotos de antes y después en Instagram, predicando el mensaje: "Si yo pude, vos también".
El cambio no fue mágico, sino el resultado de la constancia. "No es mágico el cambio y aunque lo estético viene de la mano, lo que van a ganar es salud", explica. Carla considera su cuerpo "funcional", capaz de correr tras un colectivo sin agitarse y con análisis de sangre favorables. "Este deporte me cambió la vida", concluye.

Abby Reed: El Running como Catalizador de Cambio
Abby Reed, directora ejecutiva de una ONG de 40 años, encontró en el running una vía para mejorar su salud física y mental. Desde joven, su aspecto y peso fueron una preocupación, influenciados por una dinámica familiar poco saludable en cuanto a la comida. Comía a escondidas y a veces sufría atracones, desarrollando una relación distorsionada con los alimentos.
Durante la secundaria y la universidad, experimentó altibajos de peso, llegando a pesar casi 90 kilos en un momento dado. Probó diversas dietas y pastillas, pero ninguna le ofreció una solución sostenible. Tras casarse y comenzar una carrera como reportera, su peso aumentó. La presión de estar frente a las cámaras la hacía más consciente de su apariencia, y recibió comentarios negativos tanto de jefes como de espectadores.
Tras 14 años en televisión, en 2015 se trasladó a una ONG. Con dos hijas, y sin la presión de las cámaras, dejó las dietas y el peso comenzó a acumularse. En 2020, durante la pandemia, alcanzó su punto máximo con más de 114 kilos, evitando fotos y eventos sociales.
La verdadera llamada de atención llegó en 2021, tras un difícil momento personal con su marido. Sufría dolores articulares y fatiga, impidiéndole disfrutar de actividades al aire libre con sus hijas. Fue entonces cuando decidió que algo tenía que cambiar. Siempre se sintió atraída por el running, pero encontraba excusas para abandonar. Se inscribió en un club de running, sintiendo nerviosismo y la preocupación de ser la única "no atleta". A pesar de la dureza de su primera clase, pudo completarla, recibiendo apoyo y aplausos por cada avance.
Abby se comprometió a asistir a entrenar al menos cinco veces por semana. Sus objetivos iniciales eran correr toda la clase, mantener su ritmo cardíaco estable y perder peso. En seis meses, perdió 15 kilos y corría sin necesidad de caminar. En julio de 2022, completó su primera carrera de 5 kilómetros, sintiendo una gran satisfacción. En noviembre corrió una carrera local, y en marzo de 2023, al cumplir 40 años, se enfrentó a su primera media maratón.

Sin Gluten y con Nueva Perspectiva Alimentaria
En 2021, Abby decidió eliminar el gluten por recomendación médica para controlar su síndrome de ovario poliquístico y otros síntomas. Un mes después, notó una mejoría significativa en sus problemas de salud y se sentía fantástica. La ausencia de gluten la hizo más consciente y selectiva con su alimentación, requiriendo más reflexión y planificación al comer fuera o preparar comidas, lo que la llevó a optar por opciones más saludables. Su relación con la comida evolucionó de un "delicioso manjar" a una "fuente de energía".
El Impacto Transformador del Running
Físicamente, el running ha sido un cambio radical. Abby ha perdido más de 20 kilos, y su cuerpo se siente mejor en general: sus articulaciones están más sanas, la inflamación ha disminuido y la fatiga ha desaparecido. La sensación de logro tras una clase de running es incomparable: "¡siento que he conquistado el mundo!".
Mentalmente, el running ha fortalecido su autoestima. Siente orgullo al ver la distancia recorrida o al batir récords personales de velocidad. Además, ha sido una herramienta eficaz para controlar su ansiedad. Emocionalmente, el running le ha proporcionado un espacio seguro para ser ella misma. Los lazos forjados en la comunidad de corredores son "increíblemente especiales". El running ha pasado de ser una rutina deportiva a una pasión y afición.
Ver el orgullo en los ojos de sus hijas, quienes anuncian con entusiasmo "¡Mi madre es corredora!", es impagable. El running ha sido un catalizador de cambio, ayudándola a convertirse en alguien de quien sus hijas se sientan orgullosas. Antes de descubrir el running, Abby tenía poca confianza, evitaba mirarse al espejo, esquivaba eventos sociales y cargaba con vergüenza. Ahora, espera con ilusión las experiencias y valora el tiempo de calidad con sus seres queridos.
Consejos Clave para una Experiencia Exitosa de Running
- Empieza a tu propio ritmo: No te compares con los demás. El running es un viaje personal; progresa a tu propio paso y disfruta del proceso.
- Diferencia entre motivación y compromiso: Habrá días en que la motivación flaquee, pero el compromiso te impulsará a seguir. Comprométete contigo mismo y cúmplelo.
- Escucha a tu cuerpo: Descansa cuando lo necesites y evita exigirte demasiado para prevenir lesiones. Tomar días libres es parte del proceso de recuperación.
- Encuentra un grupo de apoyo: Un grupo de entrenamiento ofrece ánimo, motivación y compañerismo.

El Testimonio de LyM Tu Silueta: Pérdida de Peso Consolidada
LyM Tu Silueta ha regresado a Las Mañanas de Cope con Agustín Bravo y Lola Ojeda, mostrando un entusiasmo renovado. La empresa ha implementado máximas medidas de seguridad, incluyendo una desinfección completa con ozono, y un estricto protocolo para la tranquilidad del personal y los clientes. El reencuentro con los pacientes ha sido "espectacular", ya que todos regresan con pérdidas de peso consolidadas, incluso a pesar del confinamiento.