Obesidad y Cáncer: Una Relación Creciente y Preocupante

La obesidad se ha consolidado como una enfermedad que no solo está asociada a más de 200 patologías, entre ellas hipertensión, colesterol o diabetes, capaces de generar comorbilidades importantes, sino que también se ha demostrado su relación con diversos tipos de cáncer. La evidencia científica que vincula la obesidad con el cáncer es cada vez más sólida.

Actualmente, al menos 13 tipos de cáncer están asociados a la obesidad, según grandes estudios publicados en revistas de referencia como The Lancet, que han analizado a más de un millón de personas.

Mecanismos Biológicos de la Asociación Obesidad-Cáncer

La obesidad se caracteriza por un exceso de grasa corporal disfuncional. El tejido adiposo en este estado produce citoquinas inflamatorias que generan, entre otras, inflamación crónica o resistencia a la insulina.

“Este estado proinflamatorio puede romper el ADN celular y favorecer el crecimiento tumoral. Asimismo, el tejido adiposo aumenta la síntesis de estrógenos a través de ciertas enzimas, lo que estimula tumores hormonodependientes. La hiperinsulinemia y el incremento del factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 (IGF-1) también actúan como promotores tumorales. Otros mecanismos implicados incluyen alteraciones en hormonas como la leptina y la resistina, así como la disbiosis intestinal, que facilita la entrada de bacterias y potencia el riesgo de cáncer”.

Diagrama que ilustra los mecanismos moleculares de la obesidad que promueven el desarrollo del cáncer, incluyendo inflamación, alteraciones hormonales y resistencia a la insulina.

Tipos de Cáncer Asociados a la Obesidad

Paralelamente, en un estudio con 900.000 pacientes se evaluaron distintos tipos de cáncer, su diagnóstico y mortalidad en personas con obesidad, identificándose 13 tipos claramente asociados a esta condición.

Tumores Hormonodependientes

Los tumores hormonodependientes, como los de endometrio, ovario y mama (este último especialmente en mujeres posmenopáusicas), presentan un riesgo elevado debido al aumento de estrógenos producido por el tejido adiposo.

Otros Tipos de Cáncer

Asimismo, la obesidad incrementa la incidencia de cáncer colorrectal, probablemente relacionado con la inflamación crónica o la resistencia a la insulina, así como la del cáncer de esófago, favorecido por la mayor prevalencia de reflujo y esofagitis en personas con obesidad. Otros tumores, como los de riñón y páncreas, también muestran una asociación significativa, aunque su relación parece deberse principalmente al estado inflamatorio crónico y a la resistencia insulínica.

Otros tipos de cánceres relacionados con la obesidad incluirían el cáncer de hígado, estómago, meningioma, el mieloma múltiple, vesícula biliar y tiroides.

Infografía que muestra los tipos de cáncer más fuertemente asociados con la obesidad.

El Papel Beneficioso de la Pérdida de Peso

La pérdida de peso tiene un papel beneficioso frente al cáncer. Diversos estudios demuestran que los pacientes con obesidad tienen un mayor riesgo de desarrollarlo y que la reducción de peso disminuye hasta un 50% la mortalidad no solo cardiovascular, sino también por cáncer, reduciendo además su incidencia en personas sin diagnóstico previo.

Diferencias por Sexo en la Mortalidad por Cáncer Asociado a la Obesidad

La mayor mortalidad por cáncer atribuible a la obesidad en mujeres frente a los hombres (20% frente a 14%) se explica, principalmente, por el tipo de tumores más frecuentes en cada sexo. En las mujeres predominan cánceres hormonodependientes como cáncer de mama, ovario o endometrio, que presentan mayor mortalidad, mientras que en los hombres algunos cánceres asociados a la obesidad, como el de tiroides, tienen un pronóstico más benigno.

“Más que una diferencia estrictamente por sexo, la clave está en el tipo de cáncer”.

La Obesidad como Factor de Riesgo Modificable

La obesidad es un factor de riesgo clave y modificable para el cáncer, considerado el tercero en importancia tras el tabaco y el alcoholismo. Por ello, resulta fundamental promover la salud manteniendo un peso adecuado y previniendo la obesidad, ya que su control contribuye tanto a reducir el riesgo de cáncer como a proteger la salud en general.

La importancia de mantener un peso saludable. El Show de la Belleza.

La nueva báscula de bioimpedancia permite ir más allá del Índice de Masa Corporal (IMC).

Estudios y Evidencia Científica

En España, predomina en mujeres el cáncer de mama, en hombres el de próstata y el colorrectal en ambos sexos. El cáncer, caracterizado por la proliferación celular incontrolada, puede ser influenciado por factores genéticos y ambientales. Existe evidencia de que la incidencia del cáncer está, en un porcentaje importante, relacionada con la obesidad.

La obesidad se ve influenciada por la **leptina**, una hormona cuyos niveles aumentan en la obesidad debido a su secreción en el tejido adiposo. Esta hormona tiene un papel prooncogénico al unirse a receptores tirosina-cinasa (TK) y activar las vías de señalización de JAK/STAT y PI3K/AKT, estimulando así la proliferación celular.

Los **estrógenos**, principales hormonas femeninas, regulan el sistema reproductivo y diversas funciones fisiológicas en ambos sexos. Son relevantes en el cáncer de mama, ovario y meningiomas.

Se investiga la relación entre la elevación crónica de factores de crecimiento relacionados con la insulina (IFG) y la obesidad, lo que sugiere que la insulina y el IGF-1 promueven el cáncer. En la obesidad, el aumento de la glucemia induce la liberación de insulina, que a su vez estimula la producción de IGF-1 en los hepatocitos. La **hiperglicemia** es un factor a considerar.

La **IL-6**, producida por los macrófagos del tejido adiposo, aumenta en la obesidad. En células normales, el crecimiento se controla mediante un equilibrio entre promoción y supresión.

La **adiponectina** es un supresor del crecimiento adipocitario que aumenta la sensibilidad a la insulina y tiene efectos antiinflamatorios. Sin embargo, en obesidad, la leptina y el colágeno de tipo IV se vinculan con resistencia a la apoptosis. El exceso de adipocitos aumenta su apoptosis, liberando citocinas proinflamatorias como IL-5, con efecto antiapoptótico.

La masa tumoral induce la formación de nuevos vasos sanguíneos para su nutrición. La adipocina y la leptina, aumentadas en obesidad, promueven el crecimiento y la metastatización tumorales. La hiperinsulinemia, ligada a la obesidad, también impulsa la migración y la metástasis.

El sobrepeso y la obesidad representan una acumulación nociva de grasa, definidos como un índice de masa corporal (IMC) de ≥ 25 y ≥ 30 kg/m2, respectivamente. La incidencia de sobrepeso y obesidad ha aumentado globalmente desde 1975.

La obesidad disminuye la supervivencia y aumenta la recaída de pacientes que han superado el cáncer. La sarcopenia es un factor pronóstico crucial en cánceres como el de mama, endometrio, próstata y colorrectal, especialmente junto con el exceso de grasa corporal.

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