El significado de "canción mata o engorda" y expresiones relacionadas

En el ámbito de la cultura popular, las personas a menudo son identificadas y diferenciadas no solo por sus nombres de pila o apellidos, sino también por motes, apodos o alias. Estos sobrenombres, que pueden tener un origen anónimo y perpetuarse a lo largo del tiempo, a menudo surgen de manera espontánea entre personas cercanas y, con el tiempo, se popularizan, identificando a individuos o incluso a familias enteras dentro de su comunidad.

Estos "gentilicios", como se les denomina, pueden ser oficiales o populares. Los populares, en particular, a menudo nacen de circunstancias específicas relacionadas con la persona: algún defecto físico o psíquico, un rasgo de carácter destacable, una profesión o un comportamiento social. La Real Academia Española define el apodo como un nombre que se da a una persona tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia, derivado del latín apputare, que significa juzgar o comparar. Por su parte, el mote proviene del provenzal o francés mot (palabra, dicho) y se refiere a un sobrenombre dado por alguna cualidad o condición de la persona.

El término alias, del latín alias (de otro modo), se utiliza para introducir un sobrenombre con el que se conoce a alguien, especialmente a artistas o escritores. El sobrenombre, en un sentido más general, es un nombre calificativo que se añade al nombre o apellido para distinguir a personas con el mismo nombre. Algunos autores también incluyen los hipocorísticos, que son formas diminutivas o abreviadas usadas cariñosamente (como Pepe por José), aunque estos no deben confundirse con los seudónimos.

A diferencia de los apodos o motes, que son impuestos desde el exterior, el seudónimo es un nombre que un escritor o artista adopta para ocultar su identidad real. Las razones para usar seudónimos pueden ser diversas: el deseo de despistar, la creencia de que el nombre propio no es lo suficientemente sonoro, o la admiración por un personaje.

El uso de apodos es tan antiguo como la propia humanidad. Incluso nombres bíblicos como Adán ("varón" o "hijo de la tierra") o Moisés ("salvado de las aguas") pueden interpretarse como epítetos calificativos. Sin embargo, se considera que el apodo propiamente dicho se asocia o sustituye al nombre de pila, con la función principal de individualizar e identificar a la persona, haciendo referencia a alguna cualidad o circunstancia que la defina. Un ejemplo claro de cómo los sobrenombres evolucionaron hasta convertirse en apellidos se observa en casos como González (hijo de Gonzalo) o Fernández (hijo de Fernando).

El fenómeno de los motes y apodos es un aspecto de la creatividad y la imaginación popular. José Cenizo Jiménez destaca que la disposición a dar o recibir apodos es común a todas las edades, clases sociales y niveles culturales, y que este estudio se enmarca dentro de la Cultura Popular con su carga de creatividad, espontaneidad y tradición.

La Psicología, la Sociología y la Antropología pueden explicar las intenciones detrás de la imposición de motes, como la maledicencia, la humillación o la crítica, así como la forma en que definen y catalogan a un individuo dentro de su comunidad. La Lingüística y la Retórica, por su parte, analizan los procesos de formación de estas palabras y su estructura.

Uno de los motivos principales para la imposición de motes es su función diferenciadora e individualizadora. Dado que las personas son numerosas, también lo son las razones para la existencia de apodos, lo que da lugar a múltiples causas que los provocan.

En Extremadura, los gentilicios (apodos que hacen referencia a familias o pueblos) pueden expresar connotaciones intrínsecas o extrínsecas de un grupo familiar o local. Mª del Carmen Medina señala que esto crea un tipo de parentesco irreal que une a los miembros en celebraciones comunes, dando lugar a lo que Pío Navarro Alcalá-Zamora llamó "linajes apodícticos". Estos apodos familiares acentúan la pertenencia a un grupo y sirven como sistema referencial en localidades donde la endogamia ha hecho que los apellidos pierdan su funcionalidad.

Los gentilicios también pueden hacer referencia a individuos y pueblos en su conjunto. Estos se subdividen en normativos o eruditos (admitidos oficialmente como seña de identidad) y populares. Los normativos suelen derivar del nombre de la localidad, a menudo con sufijos que indican procedencia, pertenencia o relación, como:

  • -ano/a: trevejano (de Trevejo), jerezano (de Jerez de los Caballeros).
  • -ego/a (a veces -iego/a): mañego (de San Martín de Trebejo), santaniego (de Santa Ana).
  • -ejo/a: aceitunejo (de Aceituna), robillejo (de Robledillo de Gata).
  • -ense: emeritense (de Mérida), zafrense (de Zafra).
  • -eño/a: guijeño (de Guijo de Coria), zarceño (de La Zarza o de Zarza la Mayor).
  • -eto/a: esparragoseto (de Esparragosa de Lares), cedilleto (de Cedillo).
  • -ino/a: placentino (de Plasencia), alcantarino (de Alcántara).
  • -ito/a: casitos (de Casas de Millán), orellanitos (de Orellana de la Sierra).

Y otras terminaciones como:

  • -aro/a: villaro (de Villar del Pedroso).
  • -eso/a: grimaldeso (de Grimaldo).
  • -iso/a: belviso (de Belvís de Monroy).

En el contexto musical, la canción "Imoral, Ilegal ou Engorda" de Leo Jaime explora el conflicto interno entre las restricciones sociales y el deseo de libertad personal. La letra plantea la pregunta recurrente: "¿Será que todo lo que me gusta es inmoral, ilegal o engorda?", reflejando la lucha entre las expectativas sociales y la búsqueda de la felicidad personal. La canción narra escenarios donde el protagonista se debate con las limitaciones impuestas, sintiéndose a veces desesperado por su buen comportamiento o desconfiado debido a las enseñanzas filosóficas. La frase "Restam os meus botões" (Me quedo con mis pensamientos) subraya su aislamiento y la dificultad de discernir entre lo correcto y lo incorrecto en un mundo de mensajes contradictorios.

La expresión popular en portugués "O que não mata engorda" se traduce como "Lo que no mata, engorda". Esta frase sugiere que las situaciones o experiencias que no causan un gran daño terminan fortaleciendo a la persona, o que los pequeños riesgos no son tan perjudiciales. En inglés, una expresión similar es "What doesn’t kill you makes you stronger" (Lo que no te mata, te hace más fuerte), que captura la idea de que las dificultades, si no son fatales, nos fortalecen. Aunque la parte de "engordar" no es común en expresiones inglesas, se podría usar de forma irónica y menos usual "What doesn’t kill you, fattens you up" o "What doesn’t kill you makes you fat".

Otra expresión, utilizada en contextos más ligeros, es "A little bit of dirt never hurt anyone" (Un poco de suciedad nunca hizo daño a nadie), que se refiere a algo que no es ideal pero tampoco peligroso.

Ilustración conceptual de diferentes tipos de sobrenombres y apodos, con iconos representando la familia, la profesión y los rasgos personales.

La canción "El Caballo Mayor" de Johnny Ventura, figura destacada del merengue dominicano, fue muy popular entre los años 60 y 80. El merengue es un género musical bailable y alegre, originario de la República Dominicana, con influencias africanas, letras a menudo subidas de tono y acompañado de instrumentos como el tres, el cuatro y el acordeón.

En el ámbito de la música regional mexicana, Natanael Cano es un joven cantautor de corridos tumbados, un género que cultiva también el grupo Calibre 50. Por otro lado, Paquita Rico, actriz y cantante folclórica sevillana, protagonizó la película "La Tirana" (1958), cuyo argumento gira en torno a una famosa actriz del siglo XVIII retratada por Goya.

El dicho popular "Quien calla, otorga" significa que el silencio ante una afirmación se interpreta como consentimiento. En un contexto más amplio, se pueden utilizar refranes como "No por mucho madrugar amanece más temprano" o "No hay mal que por bien no venga" para ilustrar situaciones inesperadas o la superación de adversidades.

La Historia del Lenguaje Humano | El Misterio del Origen de las Palabras Documental Completo

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