La obesidad es descrita como «una pandemia, un problema de salud pública» por Francisco J. Tinahones, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria y director científico del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA). Esta enfermedad crónica ha experimentado una verdadera revolución en su tratamiento gracias a nuevos fármacos que logran reducciones de peso significativas.

Nuevos fármacos: una revolución en el tratamiento de la obesidad
Los medicamentos conocidos comercialmente como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, cuyos principios activos son la semaglutida (Ozempic y Wegovy) y la tirzepatida (Mounjaro), han supuesto un avance trascendental en el manejo de la obesidad. Estos fármacos han logrado reducciones de peso superiores al 20%, superando los resultados de versiones anteriores que se situaban entre el 10% y el 15%. Estos porcentajes son comparables a los obtenidos con la cirugía bariátrica.
El doctor Tinahones, también presidente electo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), explica que estos fármacos actúan controlando el apetito mediante sustancias similares a las que nuestro organismo produce de forma natural. «Estos fármacos que controlan nuestro apetito vienen de sustancias que tenemos en nuestro organismo: las fabrica el intestino para decirle al cerebro que ya hay suficiente alimento», detalla.
Actualmente, se están realizando ensayos clínicos con hasta 10 moléculas nuevas que emplean una estrategia similar, buscando reducir el peso hasta en un 30%. Estos ensayos multicéntricos, en los que participan el IBIMA y el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Clínico, involucran fármacos en desarrollo por empresas farmacéuticas, y se espera que lleguen al mercado en los próximos tres o cuatro años.
Farmacología de la semaglutida y otros análogos GLP 1
Fármacos clave en el tratamiento de la obesidad
Ozempic (semaglutida)
Ozempic fue el fármaco que inició la actual revolución y es el único con cobertura pública en España, aunque exclusivamente para pacientes con diabetes tipo 2. Su principio activo, la semaglutida, imita una hormona intestinal que señala al cerebro la saciedad.
Wegovy (semaglutida)
Aunque comparte el mismo principio activo que Ozempic, Wegovy está específicamente diseñado y aprobado para el tratamiento de la obesidad. Se prescribe a personas con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30, o a partir de 27 si existen enfermedades asociadas como hipertensión o diabetes.
Mounjaro (tirzepatida)
Representa la generación más potente de los fármacos disponibles actualmente. Su principio activo, la tirzepatida, actúa sobre dos receptores hormonales distintos para maximizar la sensación de saciedad.
La obesidad en la provincia de Málaga y sus implicaciones
Se estima que en la provincia de Málaga alrededor de 350.000 personas padecen obesidad, y otras 700.000 tienen sobrepeso. La obesidad está asociada a más de 220 enfermedades, lo que subraya su gravedad como problema de salud pública.

Cirugía bariátrica y terapias farmacológicas: complementariedad
A pesar de los avances farmacológicos, la cirugía bariátrica sigue siendo una opción válida, especialmente en casos de obesidad severa o «supermórbida», donde los fármacos actuales podrían no ser suficientes.
Las terapias farmacológicas están aprobadas para personas con obesidad (IMC > 30) o con sobrepeso y comorbilidades significativas asociadas al exceso de grasa, como diabetes, hipertensión, dislipemia, apnea del sueño o patologías articulares.
Beneficios, efectos secundarios y la importancia del tratamiento a largo plazo
Los pacientes que utilizan estos tratamientos refieren una disminución del apetito y una reducción del «picoteo», lo que lleva a una mejora automática de las enfermedades asociadas a la pérdida de peso. Sin embargo, es crucial tener en cuenta el efecto rebote.
El doctor Tinahones enfatiza que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento a largo plazo. «Sirven para poco si uno dice me lo voy a aplicar tres meses, pierdo 10 kilos y luego a ver qué pasa». Recomienda combinar estos tratamientos con cambios en el estilo de vida, como el ejercicio físico y una alimentación correcta.
Actualmente, estos fármacos son costosos, pero desde un punto de vista fisiológico, lo lógico sería mantenerlos en dosis bajas durante un período prolongado para consolidar la pérdida de peso.
Los efectos secundarios más comunes, que suelen aparecer al inicio del tratamiento, incluyen diarrea, estreñimiento o vómitos. Es importante destacar que, si bien se pierde grasa, también se pierde músculo. Por ello, se está investigando una molécula que permita perder peso sin afectar la masa muscular, y se recomienda encarecidamente la actividad física durante el tratamiento.

La obesidad: más allá de la falta de voluntad
El doctor Tinahones desmitifica la idea de que la obesidad se debe a una falta de voluntad. «Esta enfermedad no es un problema de falta de voluntad de los pacientes para perder peso: vivimos con una genética que hace que acumulemos grasa, porque eso nos ha salvado en épocas de hambruna», señala.
Hábitos de vida y sedentarismo: factores clave en España
Una encuesta de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) revela que el 50% de los trabajadores en España pasan la mayor parte de su jornada laboral sentados o caminando muy poco, y el 76,4% califica sus hábitos alimentarios como «algo o nada saludables». El trabajo sedentario y los hábitos alimentarios poco saludables son la dinámica predominante.
La pandemia de la COVID-19 ha exacerbado este problema. Si bien la protección frente al virus es crucial, no se deben descuidar los hábitos de vida saludables. Pasamos una parte significativa de nuestro día en el trabajo, lugar donde consumimos gran parte de nuestras bebidas y alimentos.
SEEDO ofrece recomendaciones para hábitos sanos que combinan actividad física, alimentación y descanso, destacando la importancia de una correcta hidratación.

«El peso de lo invisible»: visibilizando la obesidad
La campaña 'El peso de lo invisible', impulsada por Lilly y avalada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad, busca recordar a la ciudadanía que la obesidad no es una cuestión estética. Subraya que nadie elige padecer obesidad y que, en ocasiones, a pesar de llevar una vida saludable, el cuerpo necesita ayuda y seguimiento médico especializado.
La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que afecta al 20% de la población española y tiene un alto impacto en la salud. Además, las personas con obesidad a menudo se enfrentan al estigma y la discriminación.
Obesidad infantil: un grave problema de malnutrición
En España, el 16% de niños y niñas de 6 a 9 años padecen obesidad, según un reciente estudio de Unicef. Este exceso de peso en la infancia se considera el problema más grave de malnutrición en la actualidad.
Expertos en nutrición y divulgación se han reunido en un encuentro organizado por EROSKI para abordar los retos de salud en este grupo de edad. Bajo el título "Alimentación saludable en la infancia y prevención de la obesidad infantil: claves y retos", se ha enfatizado la importancia de alinear políticas y mensajes, y se ha abogado por responsabilidades compartidas para el beneficio de los más pequeños.
Durante el encuentro, empresas como Eroski han compartido proyectos e iniciativas para acercar a los jóvenes las claves de una dieta saludable, incluyendo un Plan Educativo sobre el proceso de producción de los alimentos.