Alimentación Picante Durante el Embarazo con Sobrepeso: Guía Informativa

En el camino hacia la maternidad, las mujeres embarazadas a menudo se enfrentan a una serie de inquietudes y preguntas relacionadas con su salud y la del bebé en desarrollo. La cuestión de si una mujer embarazada puede consumir alimentos picantes es un tema que suele generar preocupación. Sin embargo, durante el embarazo, muchas mujeres experimentan cambios en su sentido del gusto y su capacidad para tolerar ciertos alimentos. Cada embarazo es único, y lo que funciona para una mujer puede no ser adecuado para otra.

Si nuestra alimentación no es todo lo saludable que debería, cuando nos planteamos tener un bebé, puede ser un buen momento para mejorar esa alimentación, ya que los primeros meses del embarazo son muy importantes para el desarrollo del feto y aumentan los requerimientos de determinados nutrientes. Aunque es importante que la ganancia de peso durante el embarazo esté más o menos dentro de unos márgenes, tampoco debería ser una cosa que nos obsesione, siempre que tras una valoración profesional, verifiquemos que llevamos una alimentación saludable. De todas formas, para tener una orientación del peso que deberíamos aumentar durante el embarazo, debemos partir del IMC (Índice de Masa Corporal) de antes de empezar con el embarazo. El IMC anterior al embarazo determinará el peso orientativo que se debe aumentar durante el embarazo, ya que las mujeres con bajo peso antes del embarazo deberían aumentar más que mujeres con sobrepeso. Por lo tanto, lo que se solía decir antes de que durante el embarazo se debían aumentar 9 kg no tiene porqué ser cierto, dependerá de cada mujer.

Consideraciones Generales sobre la Dieta en el Embarazo

La dieta que se siga a lo largo de la gestación es de vital importancia, no solo porque te alimentas tú, sino porque también alimentas y nutres al bebé en desarrollo. De hecho, como tu dieta se convierte en la única fuente de alimento para el feto en crecimiento, es importantísimo que la alimentación esté bien equilibrada. De ahí que sea fundamental tener especial cuidado a la hora de incluir únicamente aquellos alimentos que no dañen a la madre o al bebé.

Cambios Metabólicos y Requerimientos Nutricionales

Durante el primer trimestre se produce una disminución del metabolismo basal, por eso los requerimientos energéticos no aumentan durante esta fase. Las mujeres que están habituadas a hacer deporte, pueden seguir haciendo deporte siempre adaptado y siguiendo las recomendaciones de los profesionales. Realizar ejercicio físico diario es muy positivo para reducir algunos síntomas típicos como el estreñimiento o mejorar la circulación.

Nutrientes Esenciales

Es importante incluir en la dieta el consumo de pescado azul una o dos veces por semana, puesto que es la mejor fuente de omega 3. Sin embargo, se deben evitar los pescados de gran tamaño como el atún, el pez espada, el lucio o el tiburón, por su alto contenido en mercurio.

Sustancias a Evitar

Se recomienda consumir un máximo de 200 mg de cafeína al día, lo que supone un máximo de un café al día (preferiblemente descafeinado o soluble). Es fundamental evitar el alcohol, las bebidas energéticas, el tabaco y otras drogas. Por el mismo motivo, también debemos evitar consumir los alimentos crudos o poco cocinados, a excepción de las frutas y verduras, que se deben limpiar bien y pelar (si es posible) antes de consumir.

Infografía con alimentos recomendados y a evitar durante el embarazo.

Alimentos Picantes y el Embarazo

La ingestión de alimentos picantes durante el embarazo puede tener diversos efectos que varían de una persona a otra. Los alimentos picantes no tienen la capacidad de alterar la genética del bebé en desarrollo, ni de cambiar su apariencia física, como su tez o la textura de su cabello.

¿Es Seguro Comer Picante Durante el Embarazo?

En general, comer picante es seguro durante el embarazo. No existe evidencia científica que indique que consumir comida picante pueda ser peligroso o suponer un riesgo para la mamá o para el bebé. Sin embargo, esto no significa que no puedan acabar causando ciertos estragos en tu salud digestiva, particularmente si sufres de indigestión, acidez estomacal o reflujo gastroesofágico, dado que la comida picante suele aumentar el riesgo de padecer este tipo de afecciones digestivas, o incluso hacer que sus síntomas se acaben volviendo aún más molestos.

Durante el primer trimestre de embarazo, el consumo de alimentos picantes es considerado como total y completamente seguro, no afectando en absoluto al desarrollo normal del bebé. Dado que el riesgo por una pérdida temprana del embarazo es muchísimo más elevado durante este trimestre, es posible que estés preocupada acerca de los efectos secundarios del consumo de alimentos picantes durante las primeras semanas de embarazo. Pero debes estar tranquila: a no ser que exista algún tipo de contraindicación (la cual puede estar directa o indirectamente relacionada con problemas digestivos o estomacales), comer picante es seguro.

No obstante, no ocurre lo mismo durante el segundo y el tercer trimestre, ya que durante este período aumentan las posibilidades de experimentar reflujo gastroesofágico y acidez estomacal. Este problema puede incluso aumentar enormemente durante la última etapa del embarazo, puesto que el tamaño del bebé puede hacer que los ácidos del estómago vuelvan al esófago con mayor facilidad. Por tanto, consumir alimentos picantes puede agravar aún más este problema.

Principales Efectos Secundarios de Comer Alimentos Picantes Durante el Embarazo

Partiendo de la base de que no existe ningún tipo de evidencia científica que indique que consumir comida picante pueda ser peligroso o suponer un riesgo para la mamá o para el bebé durante el embarazo, sí es cierto que puede causar ciertos efectos secundarios:

  • Mayor acidez estomacal y reflujo gastroesofágico: Las posibilidades de experimentar tanto acidez estomacal como reflujo gastroesofágico (así como otros problemas digestivos relacionados) son mucho más elevados durante el embarazo. Se sabe que la comida picante puede aumentar el reflujo gastroesofágico, y agravar la acidez estomacal, sobre todo durante los últimos meses de embarazo.
  • Náuseas matutinas: Las náuseas matutinas son muy comunes durante el embarazo, sobre todo durante las primeras semanas, especialmente como consecuencia de los cambios en los distintos niveles hormonales. El consumo de alimentos picantes pueden agravar las náuseas matutinas.
  • Útero irritable: En algunas mujeres, la comida picante puede causar la irritación de los intestinos, o la presencia de un útero irritable. Incluso pueden causar gases y diarrea. Uno de los síntomas más comunes del útero irritable son las contracciones irregulares en los músculos uterinos, o calambres en la parte inferior del abdomen. Si surgen estos síntomas cuando se tienen menos de 37 semanas de embarazo se debe consultar al médico de inmediato.

Consejos Útiles a la Hora de Comer Picante Durante el Embarazo

Si deseas aventurarte a comer picante durante el embarazo, aún cuando tienes acidez de estómago o náuseas matutinas, algunos expertos aconsejan combinarlos con un vaso de leche (lo que ayudaría a minimizar la acidez estomacal), o bien optar por un poco de miel, en especial consumida después de haber tomado un plato picante. No obstante, es necesario tener en cuenta que no existe ningún tipo de evidencia científica que avalen estas recomendaciones populares.

Es aconsejable ser cautelosa y seleccionar de forma cuidadosa qué alimentos picantes vas a consumir durante el embarazo. Es recomendable limitar los platos picantes a uno por comida, y dar preferencia a aquellos alimentos cocinados en casa, puesto que es más sencillo regular tanto la calidad como la cantidad de especias utilizadas en su elaboración.

Por otra parte, si el picante te provoca acidez, reflujo gastroesofágico o indigestión, es preferible que limites su consumo y los evites en las noches o por lo menos dos horas antes de ir a dormir. Como siempre, es importante consultar a tu médico o nutricionista sobre cualquier cambio en tu dieta durante el embarazo.

Ilustración de una mujer embarazada disfrutando de comida con especias de forma moderada.

Especias y Hierbas en el Embarazo

La mayor duda surge porque cuando vamos a buscar información acerca de si el consumo de una determinada hierba o especia es adecuado durante el periodo de gestación o lactancia, encontramos informaciones muy contradictorias. Así, podemos encontrar que una determinada hierba unos expertos la recomiendan y otros la contraindican. En primer lugar, y como explicábamos en el caso de las infusiones, no hay una evidencia científica significativa, debido a la falta de estudios clínicos y a la dificultad en la homogeneización de los datos disponibles, debido al tiempo de uso de las mismas y las dosis consumidas.

No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos. De hecho, de ellas han surgido la mayoría de los medicamentos que ha utilizado la humanidad, así como multitud de venenos.

Especias y Hierbas Generalmente Consideradas Seguras en Dosis Moderadas

El consumo moderado de especias durante el embarazo y la lactancia puede ser beneficioso si sabemos elegir las más adecuadas, ya que nos pueden aportar beneficios sin dañar nuestra salud.

  • Perejil: Muy utilizado en cocina. Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, entre otras. No se ha demostrado tóxico para el embarazo a las dosis habitualmente utilizadas.
  • Jengibre: Posee propiedades digestivas y antiinflamatorias. Es antiemético y recomendable sobre todo durante la primera mitad del embarazo, ya que ayuda al alivio de las náuseas y molestias digestivas tan características del primer trimestre. Estudios recientes sobre su posible toxicidad han dado resultados negativos: usado en las dosis adecuadas, el jengibre no causa problemas durante el embarazo.
  • Laurel: Se utilizan las hojas del arbusto, y es muy habitual su uso como complemento culinario. Hierba con beneficios digestivos, antiséptica y antiinflamatoria.
  • Tomillo: Fuente de antioxidantes y vitaminas (como hierro, manganeso, calcio y fibra). Recomendado para aliviar los dolores que suelen aparecer en la primera mitad del embarazo y beneficioso en catarros e infecciones respiratorias.
  • Romero: Propiedades digestivas, carminativo y antiséptico. En algunas culturas (sobre todo del Este de Europa) su consumo es y ha sido frecuente durante el embarazo sin que se hayan comunicado complicaciones.
  • Hierbabuena: Descritas sus propiedades como espasmolítica en dispepsia, colon irritable y flatulencia. Segura en las dosis habitualmente utilizadas como complemento culinario, tanto en el embarazo como en la lactancia.

Especias y Hierbas a Consumir con Precaución o Evitar

La cocina basada en un correcto uso de las especias permite reducir la cantidad de sal y de grasas. Aunque, durante el embarazo, aumenta un poco la necesidad de sodio, el que contienen los alimentos de forma natural es más que suficiente. Es más: sustituir el sabor de la sal por el de las especias no sólo disminuye el riesgo de carencias en la mamá y en el bebé, sino que también representa una costumbre sana que puede mantenerse en el tiempo. Asimismo, las especias también ejercen una acción antiséptica: protegen el cuerpo de los microorganismos.

  • Anís: A pesar de que muchos recomiendan el anís durante el embarazo para combatir las náuseas matutinas, también se sabe que es mejor limitar su uso a causa de la presencia de algunos componentes con una actividad parecida a los estrógenos.
  • Azafrán: Durante el embarazo, es mejor limitar o evitar el uso del azafrán: si se toma en dosis elevadas (de 5 a 10 gramos), puede interferir con la coagulación de la sangre, provocando hemorragias de las mucosas del tubo digestivo y del aparato urogenital.
  • Clavo: El uso de esta especia en cocina no tiene contraindicaciones para la futura mamá.
  • Cúrcuma: Durante el embarazo, la cúrcuma ha de usarse con cautela: una dosis excesiva puede comportar molestias gástricas y ardores de estómago. Además, se están realizando estudios sobre sus posibles efectos negativos durante el embarazo.
  • Guindillas: En comparación con la pimienta, la acción de la guindilla es menos agresiva para el estómago, pero no hay que exagerar con ella.
  • Mostaza: Para la mostaza, como para las guindillas y otras especias picantes, no existen contraindicaciones, siempre y cuando no se tomen en dosis exageradas y no se sufra de ardor de estómago.
  • Nuez moscada: Hay que emplearla con cautela porque contiene miristicina, un aceite esencial que, tomado en dosis excesivas, tiene un efecto alucinógeno y puede provocar migrañas, náuseas y calambres. El efecto nocivo se manifiesta con el consumo de dos nueces moscadas, pero, durante el embarazo, hay que ser más prudentes, ya que existe una mayor sensibilidad.
  • Pimentón: Como las demás especias picantes, si se emplea en pequeñas dosis, da sabor y facilita la digestión; si se toma demasiado, puede irritar el aparato digestivo.
  • Pimienta: Hay que evitarla si durante el embarazo aparecen ardores de estómago.
  • Comino, Orégano, Canela, Albahaca y Salvia: A dosis altas son estimulantes uterinos.

Por todo lo anterior, concluimos con que, al no haber datos concluyentes acerca de la inocuidad del consumo de hierbas y especias durante el embarazo y la lactancia, la tendencia puede ser hacia desaconsejar su consumo. Pero también debemos tener en cuenta que las que son utilizadas habitualmente -y desde la antigüedad- como condimento culinario, lo son en cantidades pequeñas, lo que reduce considerablemente el riesgo de ocasionar ningún perjuicio durante estas etapas tan importantes de nuestra vida.

Otros Aspectos a Considerar

Infusiones y Bebidas

Se recomienda consumir un máximo de 200 mg de cafeína al día, eso supone un máximo de un café al día (preferiblemente descafeinado o soluble). El té, aunque en menor medida, también contiene cafeína. El té de ladrillo contiene altos niveles de fluoruro y aluminio, y el té instantáneo suele proceder de los bloques de té de ladrillo. Los niños de las madres que tomaron mate (más de un termo) nacieron con menos talla y peso que los de madres que no lo consumieron. El consumo de café se ha relacionado con un incremento en la probabilidad de sobrepeso en los bebés.

Plantas Medicinales y Aceites Esenciales

Las plantas tienen fitoquímicos, compuestos químicos como carotenos, fenoles o alcaloides que pueden afectar negativamente al feto. La peligrosidad de algunas plantas durante el embarazo y la lactancia es difícil de determinar debido a la falta de estudios sobre el tema y las características propias del organismo de cada mujer. Algunas plantas potencialmente peligrosas incluyen:

  • Ajenjo, Ajedrea de montaña, Angélica, Aquilea, Boldo, Chicalote amarillo, Clavo, Matricaria, Milenrama, Pasiflora, Ruda cabruna o galega (Galega officinalis), Tanaceto, Tarraguillo.
  • Fárfara o uña de caballo.
  • Perejil (las semillas contienen apiol, un potente abortivo si se consume como aceite esencial).
  • Romero (riesgo de provocar un aborto espontáneo por su efecto estrogénico).
  • Hierba doncella, Vincapervinca o Vinca (Vinca major).
  • Ginseng siberiano.
  • Ortiga, Hierba verbena, Justicia adhatoda.
  • Agracejo, Anís verde, Anís estrellado, Ruibarbo, Salvia.
  • Eucalipto (puede causar náuseas, vómitos y diarreas).
  • Equinácea, Cáscara sagrada y Casia.
  • Regaliz (puede elevar la tensión arterial, provocar un aborto, causar un parto prematuro y disminuir la producción de leche).
  • Cúrcuma (en dosis excesivas puede comportar molestias gástricas y ardores de estómago).
  • Pasiflora y Amapola.
  • Otras plantas peligrosas: Acedera, Alfalfa, Borraja, Cilantro, Cola de caballo, Corona de Rey, Corona de Reina, Espino albar, Frángula, Gayuba, Lúpulo, Propóleo, Sauce blanco, Trébol rojo, Ulmaria, Valeriana.

Los aceites esenciales se elaboran a partir del extracto concentrado de las plantas y su uso durante el embarazo debe ser extremadamente cauto.

Incienso

El incienso es una preparación de resinas aromáticas vegetales que al arder desprende un humo que contiene partículas y compuestos orgánicos volátiles potencialmente dañinos para la salud. Algunos estudios sugieren una relación entre la quema de incienso y un aumento en la probabilidad de síntomas de salud respiratoria y alergias, aunque la evidencia sobre otros efectos es mixta.

ACEITES ESENCIALES CONTRAINDICADOS PARA EL EMBARAZO. [2021] ➪AROMATERAPIA Y ACEITES ESENCIALES.

Recomendaciones Finales

El embarazo no es una enfermedad, pero sí es un momento en la vida de una mujer en el que se deben cuidar muchos aspectos, entre ellos la alimentación. Si disfrutas de los alimentos picantes y no te causan molestias, no hay razón para evitarlos, siempre con moderación. Sin embargo, si el picante te provoca acidez, reflujo gastroesofágico o indigestión, es preferible que limites su consumo.

Es crucial leer siempre las etiquetas de los productos y evitar aquellos que contengan ingredientes o aditivos no recomendados durante el embarazo. Ante cualquier duda o cambio en la dieta, es fundamental consultar a tu médico o nutricionista.

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