Calorías y Beneficios de las Habas

Las habas, conocidas científicamente como Vicia faba, son plantas emblemáticas que pertenecen a la familia de las fabáceas. Se caracterizan por su versatilidad y valor agrícola. El haba es una planta herbácea anual con un porte trepador que puede alcanzar una altura aproximada de 75 cm. Sus flores, mayormente blancas aunque en algunos cultivares presentan tonalidades rojizas, tienen una singular mancha central negruzca. Estas flores se agrupan en las axilas foliares superiores y posteriormente dan paso a las vainas, de textura vellosa y aspecto carnoso, las cuales pueden medir hasta 60 cm de longitud, aunque usualmente son más cortas.

Ilustración botánica detallada de la planta de haba, mostrando flores, vainas y estructura general.

Historia y Origen de las Habas

El cultivo de las habas tiene sus raíces profundamente arraigadas en la historia agrícola del Viejo Mundo. Aunque su ancestro salvaje permanece en el misterio y su origen aún no ha sido completamente dilucidado, se han encontrado restos carbonizados de habas en sitios neolíticos en la Baja Galilea de Israel, como en Yiftah'el, Ahi'hud y Nahal Zippori. Estos hallazgos, datados mediante radiocarbono, sugieren que la domesticación de este cultivo pudo haberse iniciado alrededor del año 8250 a.C.

Variedades y Características Distintivas

Las habas exhiben una notable diversidad en sus variedades, siendo tres de ellas las más destacadas en la práctica agrícola:

  • Vicia faba var. minor: Esta variedad se caracteriza por el tamaño pequeño de sus semillas, que pesan entre 0,3 y 0,7 g cada una. Sus vainas, cilíndricas y de hasta 15 cm de largo, presentan una estructura compacta y menos vellosa en comparación con otras variedades.
  • Vicia faba var. equina: Las semillas de esta variedad son de tamaño mediano y forma aplanada, con un peso que oscila entre 0,7 y 1,1 g. Sus vainas son moderadamente débiles y exhiben una disposición que facilita la liberación de las semillas.
  • Vicia faba var. major: Reconocida como la más utilizada para consumo fresco, esta variedad produce semillas de mayor tamaño, pesando entre 1,2 y 1,8 g cada una. Sus vainas, indehiscentes y con una longitud máxima de 35 cm, son ideales para la protección y el transporte de las semillas.

El cultivar más difundido, conocido como aguadulce, pertenece a la variedad major y se distingue por su adaptabilidad y calidad para el consumo humano. A lo largo de los siglos, las habas han desempeñado un papel crucial en la agricultura y la alimentación de diversas culturas. Su resistencia y capacidad para fijar nitrógeno en el suelo las convierten en una opción ideal para la rotación de cultivos, contribuyendo así a la mejora de la calidad de los suelos agotados. Además, su versatilidad culinaria las ha posicionado como un ingrediente fundamental en numerosas recetas tradicionales alrededor del mundo.

Perfil Nutricional de las Habas

Las habas son un alimento nutricionalmente denso, ofreciendo una variedad de componentes beneficiosos para la salud. A continuación, se detallan sus principales nutrientes por cada 100 gramos:

Nutriente Cantidad (por 100 g)
Calorías 65 Kcal
Fibra 4.2 g
Grasa 0.4 g
Calcio 23 mg
Hierro 1.7 mg
Potasio 323 mg
Proteínas 4.6 g
Hidratos de carbono 8.6 g
Agua 82%
Vitamina A 42 microgramos (µg)
Vitamina C 24 mg
Vitamina B1 (Tiamina) 0.17 mg
Vitamina B2 (Riboflavina) 0.09 mg
Vitamina B3 (Niacina) 2.8 mg
Vitamina B9 (Ácido Fólico) 78 µg
Magnesio 28 mg
Fósforo 84 mg
Sodio 120 mg
Zinc 0.7 mg
Gráfico de barras comparativo de los principales nutrientes en las habas frente a otras legumbres comunes.

Beneficios para la Salud del Consumo de Habas

Las habas, un vegetal que marca la llegada de la primavera, no solo son deliciosas en una amplia variedad de platos, sino que también ofrecen una serie de beneficios para la salud:

Fuente de Ácido Fólico

Las habas contienen aproximadamente 78 microgramos de ácido fólico por cada 100 gramos. El ácido fólico es vital para el crecimiento y desarrollo celular.

Aporte de Proteínas Vegetales

Con un contenido de alrededor de 4.6 g de proteína por cada 100 g, las habas son una valiosa fuente de proteína de origen vegetal, siendo ideales para vegetarianos y veganos, así como para quienes desean diversificar su ingesta proteica de manera saludable.

Ricas en Fibra

Las habas son ricas en fibra, con cerca de 4.2 g por cada 100 g. La fibra es esencial para la salud digestiva, ayudando a mantener la regularidad intestinal y contribuyendo a la sensación de saciedad.

Abundancia de Vitaminas y Minerales

Las habas son una verdadera potencia de nutrientes, repletas de una amplia gama de vitaminas y minerales esenciales. Entre estos nutrientes se encuentran el hierro, el magnesio, el ácido fólico, el cobre, el zinc, así como las vitaminas B y C. Incorporar habas en la dieta puede ser beneficioso para fortalecer los huesos, mejorar la función cerebral y reforzar el sistema inmunológico, contribuyendo así a una salud integral.

Infografía destacando los principales beneficios para la salud de las habas: ácido fólico, fibra, proteínas y vitaminas.

Versatilidad y Facilidad de Preparación

A lo largo de su temporada, las habas se destacan por su versatilidad en la cocina y su facilidad de preparación. Este producto típico de la primavera a menudo es considerado, erróneamente, como una legumbre de segunda categoría, pues desde la antigüedad se ha visto como una comida de pobres debido a la facilidad para encontrarlo y a su reducido coste. Sin embargo, las habas pueden revelarse un valioso aliado de nuestra salud gracias a su alto contenido en sales minerales y vitaminas, y también de nuestras recetas: ¡solo hace falta un poco de fantasía para incluirlas en cualquier tipo de plato!

Las habas son una de las legumbres con menos calorías, aportando tan solo unas 65 kcal por 100 gramos si se consumen frescas. En cuanto a su composición, están formadas principalmente por agua (80 %) y son muy bajas en grasas (0,2 %); por lo demás, están compuestas por hidratos de carbono, proteínas y fibra.

Cómo Consumir las Habas

En primavera, es mejor comer las habas frescas, mientras que el resto del año se pueden encontrar secas o congeladas. Las habas frescas pueden consumirse tanto cocidas como crudas. Lo primero que hay que hacer para prepararlas es abrir la vaina tirando del rabillo de la punta y, a continuación, desgranarlas. Además, se recomienda quitar la piel que recubre los granos para facilitar su digestión.

  • Crudas: Al natural están buenísimas si se comen con embutidos o quesos (es muy común comerlas con queso pecorino).
  • Cocidas: Existen infinidad de opciones: se pueden preparar purés, albóndigas, timbales y muchos platos más. Es frecuente encontrarlas como acompañamiento a la carne de cerdo (panceta, tocino) y combinadas con hierbas aromáticas.
  • Como complemento: Pueden emplearse para darle un toque de originalidad a sopas o ensaladas.

Nota importante: Hay que tener en cuenta que, cuando se cocinan o se deshidratan, las habas pierden parte de sus propiedades nutricionales.

Conservación

Aquellos que lo deseen pueden conservarlas congeladas. En este caso, los granos deberán escaldarse unos minutos y, una vez que se hayan enfriado y secado, deberán meterse en bolsas de plástico para guardarlos en el congelador.

Consideraciones y Quién Debe Evitar su Consumo

Las habas son un valioso alimento con un excelente valor nutricional, pero es importante saber que su consumo no está recomendado para algunas personas.

Existen dos grandes grupos de personas que deben limitar la ingesta de habas o directamente eliminarla:

  • Personas con favismo: Esta legumbre puede ser difícil de digerir, sobre todo si no se cocina bien. Asimismo, también hay que tener presente la posible aparición de favismo, que se da en las personas a las que les falta la enzima glucosa 6-fosfato deshidrogenasa (G6DP), ya que puede provocar anemia.
  • Bebés y niños pequeños: Como recomendación general, los bebés no deben comerlas (hasta pasados los 18 meses) y a los niños debes racionárselas bien, sin abusar.

Además de poder producir una reacción alérgica, están directamente relacionadas con una patología concreta, el favismo, de forma que, en estos casos, el consumo de habas provoca una crisis hemolítica que puede tener graves consecuencias.

A qué sabe tulyehualco- riquísima receta de ensalada de habas, muy fresca y deliciosa 😀👍☺️

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