La anorexia nerviosa (AN) es un trastorno psiquiátrico complejo caracterizado por un miedo intenso a ganar peso y una restricción calórica significativa, lo que puede derivar en una pérdida de peso peligrosa. Este trastorno no solo afecta la grasa corporal, sino que también puede provocar una considerable reducción de la fuerza y el tamaño del músculo esquelético, elementos cruciales para la longevidad y la realización de actividades cotidianas.

Causas y Factores de Riesgo de la Anorexia Nerviosa
La etiología de la anorexia nerviosa es multifactorial, involucrando una interacción de factores psicobiológicos individuales, familiares y socioculturales. Estos factores pueden variar en su influencia para cada persona.
Factores Predisponentes
- Factores Genéticos: Existe una predisposición genética, con un riesgo 6-10 veces mayor en familiares de primer grado de pacientes con anorexia. Estudios en gemelos monocigotos muestran que hasta el 50% pueden estar afectados.
- Factores Biológicos: La anorexia nerviosa es más común en mujeres adolescentes y adultas jóvenes, especialmente aquellas con antecedentes de obesidad o que alcanzaron la menarquia con un índice de masa corporal (IMC) elevado.
- Factores Psicológicos: Se observa una mayor incidencia en individuos con trastornos afectivos previos, baja autoestima, ansiedad elevada, introversión o irritabilidad. La presencia de obesidad materna y antecedentes familiares de trastornos afectivos, de la ingesta o adicciones también se ha asociado.
Factores Desencadenantes
En individuos predispuestos, estos factores inician el trastorno, llevando a la adopción de dietas restrictivas como un medio para mejorar la autoestima y el control.
Factores Perpetuadores
La propia malnutrición inducida por el paciente, junto con la reacción del entorno, genera cambios físicos y psíquicos que perpetúan la enfermedad. Entre ellos se incluyen el lento vaciamiento gástrico, interacciones familiares anómalas con refuerzo social por la pérdida de peso, aislamiento social, cogniciones anoréxicas (satisfacción por adelgazar, terror a subir de peso, distorsión de la imagen, negación de la enfermedad) y actividad física excesiva.
Factores Socioculturales
Los ideales de belleza poco realistas promovidos por los medios de comunicación, tanto tradicionales como digitales, representan un riesgo significativo. Los adolescentes, especialmente susceptibles a las influencias externas y al tiempo dedicado a redes sociales, son particularmente vulnerables. Campañas como "El coste de la belleza" de Dove buscan concienciar sobre estos riesgos.
Factores Familiares
Las relaciones familiares disfuncionales, la dificultad para expresar emociones y los conflictos familiares pueden ser fuentes de estrés que contribuyen a la aparición del trastorno. La falta de costumbre para reconocer y gestionar emociones como la ira también puede ser un factor contribuyente.
Consecuencias de la Anorexia Nerviosa
La anorexia nerviosa tiene un impacto profundo y generalizado en la salud física y mental, afectando a prácticamente todos los órganos y sistemas del organismo.
Pérdida de Masa Muscular y Fuerza
La anorexia nerviosa no solo provoca pérdida de grasa corporal, sino que también puede resultar en una reducción del 20-30% de la fuerza y el tamaño del músculo esquelético. Esta pérdida es fundamental para la longevidad y la capacidad de realizar actividades básicas.

Estudios en modelos animales han cuestionado si la recuperación del peso perdido es un indicador ideal de salud restablecida. En estos estudios, ratas sometidas a dietas con restricción calórica mostraron una reducción del tamaño muscular y de la fuerza, cambios que persistieron incluso después de periodos de recuperación. Las cascadas de señalización anabólica parecieron atenuarse tras la recuperación a largo plazo.
Aunque las comparaciones entre animales y humanos tienen limitaciones, se sugiere que los efectos en humanos pueden ser menos graves debido a las condiciones controladas del experimento. En la práctica, la anorexia nerviosa suele ser una lucha prolongada, con recaídas que dificultan la recuperación sostenida, logrando una recuperación mantenida solo alrededor del 50% de los individuos.
Alteraciones Óseas y Riesgo de Osteoporosis
La anorexia nerviosa está asociada con pérdida ósea en un elevado número de pacientes, incrementando significativamente el riesgo de fracturas. En adolescentes, puede haber un fallo en alcanzar el pico de masa ósea normal, resultando en un déficit permanente. Factores como la deprivación de calcio y otros nutrientes, bajo peso corporal, deficiencia de estrógenos y, en algunos casos, actividad física excesiva, contribuyen a la osteopenia asociada a la AN.

Disfunciones Endocrinas
La deprivación nutricional provoca modificaciones en múltiples ejes hormonales:
- Eje IGF1-GH: Se observa un incremento de los niveles medios de hormona de crecimiento (GH) y concentraciones bajas de factor de crecimiento semejante a la insulina tipo I (IGF-I).
- Hormonas Tiroideas: Se produce una disminución de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y una metabolización preferencial de T4 a T3 reversa, resultando en un hipotiroidismo subclínico reversible con la recuperación nutricional.
- Gonadotropinas: La síntesis de LH y FSH disminuye, condicionando un hipogonadismo hipogonadotropo.
- Leptina: Sus valores plasmáticos disminuyen debido a la pérdida de depósitos grasos.
Otras Complicaciones Médicas y Psiquiátricas
La anorexia nerviosa puede generar:
- Desnutrición severa: Debilidad muscular, menor masa ósea (osteopenia u osteoporosis), cambios en el crecimiento en adolescentes.
- Alteraciones cardíacas: Bradicardia, presión arterial baja, riesgo de arritmias potencialmente mortales.
- Problemas gastrointestinales: Estreñimiento, distensión abdominal, vaciamiento gástrico lento.
- Disfunción hormonal: Ausencia de menstruación en mujeres, disminución de testosterona en hombres, cambios en hormonas tiroideas.
- Trastornos depresivos y de ansiedad.
- Mayor riesgo de suicidio.
- Dificultades cognitivas: Problemas de concentración, memoria y toma de decisiones.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de la anorexia nerviosa se basa en criterios psiquiátricos y en la evaluación de los efectos físicos de la pérdida de peso. Los médicos miden la altura y el peso para calcular el IMC, y evalúan la preocupación por el peso y la imagen corporal. Se realizan exploraciones físicas y pruebas de laboratorio para detectar complicaciones secundarias.
Trastornos de la conducta alimentaria - Anorexia nerviosa
Criterios Diagnósticos (DSM-5-TR)
Se distinguen dos subtipos:
- Tipo restrictivo: El individuo limita la ingesta calórica sin recurrir regularmente a atracones o conductas purgativas.
- Tipo atracón/purga: El individuo recurre regularmente a atracones y/o conductas purgativas (vómitos autoinducidos, uso excesivo de laxantes, diuréticos, ejercicio físico extenuante).
Tratamiento
El tratamiento es multidisciplinar e idealmente liderado por un psiquiatra o psiquiatra infantil. Incluye:
- Restauración del peso corporal: Medidas para garantizar el consumo adecuado de nutrientes y calorías, a menudo requiriendo hospitalización en casos graves.
- Psicoterapia: Terapia individual y familiar, especialmente en adolescentes, enfocada en la recuperación de hábitos alimentarios normales y el alcance de un peso saludable.
- Controles médicos regulares: Seguimiento para tratar complicaciones médicas y monitorizar el progreso.
- Suplementos: Administración de calcio y vitamina D si hay pérdida de densidad ósea.
No existen medicamentos específicos para tratar la anorexia nerviosa, aunque algunos fármacos utilizados para otros trastornos psiquiátricos pueden ayudar a aumentar de peso.