En las últimas décadas, la búsqueda de un rostro libre de arrugas y otros signos de envejecimiento ha ganado un gran aliado: el ácido hialurónico. Esta sustancia, presente de forma natural en nuestro cuerpo, se ha convertido en un ingrediente clave en la medicina estética y la cosmética, utilizado para promover la hidratación, rellenar la piel y definir contornos faciales.
Sin embargo, su popularidad ha dado lugar a numerosos mitos y desinformación, especialmente en torno a la pregunta de si el ácido hialurónico engorda o adelgaza. Este artículo se propone aclarar las dudas sobre su uso, sus beneficios y, sobre todo, desmentir la creencia de que puede provocar un aumento de peso.

¿Qué es el Ácido Hialurónico?
El ácido hialurónico (AH) es una molécula natural que nuestro cuerpo produce, y que también se encuentra en otros animales. Su función principal es mantener la hidratación natural de las células, especialmente en las capas internas de la piel, y actuar como un soporte, ayudando a rellenar y dar estructura a los tejidos.
Con el paso de los años y el proceso de envejecimiento, la producción natural de ácido hialurónico disminuye. Esto lleva a una pérdida de la matriz extracelular de la piel, que se vuelve más delgada y flácida, dando lugar a arrugas y una pérdida de firmeza.
Los tratamientos con ácido hialurónico buscan reponer o aumentar la cantidad de esta sustancia para restaurar el grosor y la turgencia de la piel.
Ácido Hialurónico: Cremas vs. Inyecciones
Es fundamental distinguir entre las diferentes formas en que se presenta el ácido hialurónico:
- Cremas y sueros tópicos: Contienen versiones sintéticas del ácido hialurónico. Su función principal es la hidratación superficial de la piel. Las moléculas de estas formulaciones son grandes y no pueden penetrar las capas más profundas de la piel para rellenar la matriz extracelular.
- Inyecciones (rellenos dérmicos): El ácido hialurónico utilizado en procedimientos estéticos se obtiene a través de procesos de fermentación y se formula en versiones más resistentes y duraderas que el AH natural, que tiene una vida media muy corta (se absorbe en menos de 48 horas). Estos inyectables actúan como relleno, soporte y rejuvenecedor de partes del rostro.
- Suplementos orales: En forma de cápsulas o polvos, promueven la salud de la piel y las articulaciones, ayudando a la hidratación y lubricación de los tejidos.
La doctora Alessandra Ribeiro Romiti, asesora del Departamento de Cosmética Dermatológica de la Sociedad Brasileña de Dermatología, explica que "los inyectables tienen la función de rellenar, sostener y rejuvenecer partes del rostro", mientras que las cremas solo ofrecen una hidratación superficial.
¿Cómo actúa el ácido hialurónico en la piel?
¿Para Quién es Adecuado el Ácido Hialurónico?
No existe una edad específica para comenzar a usar ácido hialurónico. Su aplicación depende de las necesidades y objetivos individuales de cada persona. Puede ser parte de un proceso de gestión del envejecimiento de la piel, utilizado para corregir ojeras, aspectos del rostro tras cirugías, o para un enfoque más global del rejuvenecimiento facial.
Es crucial que la decisión de aplicar ácido hialurónico se tome tras una evaluación profesional, considerando las motivaciones del paciente y sus características individuales para asegurar la satisfacción con los resultados.
Duración y Naturaleza de los Resultados
Los resultados de la aplicación de ácido hialurónico no son definitivos. Aunque el ácido hialurónico inyectado dura más que el natural, es gradualmente absorbido por el cuerpo. La duración varía entre 8 y 14 meses, dependiendo del tipo de gel, la zona de aplicación y la gesticulación facial.
Existen diferentes formulaciones de ácido hialurónico con distintas densidades y consistencias, seleccionadas por el profesional según la zona y el efecto deseado. Por ejemplo, se usan geles más firmes para el mentón o la mandíbula, y productos más flexibles y elásticos para los labios o párpados.
En áreas de alta movilidad como los labios y los ojos, el ácido hialurónico tiende a reabsorberse más rápido que en zonas menos móviles como la mandíbula.

Riesgos y Efectos Secundarios
Aunque el ácido hialurónico es considerado seguro, existen posibles efectos secundarios que deben ser conocidos:
- Obstrucción de vasos sanguíneos: El riesgo más temido ocurre si el producto se inyecta accidentalmente dentro de un vaso sanguíneo, lo que puede causar una obstrucción y necrosis tisular en zonas como la nariz o los labios, e incluso, en casos raros, ceguera. Para minimizar este riesgo, es fundamental que el procedimiento sea realizado por profesionales con amplia experiencia y formación.
- Reacciones inflamatorias: Pueden presentarse enrojecimiento, hinchazón y la formación de nódulos en el lugar de la inyección.
- Reacciones alérgicas: Aunque poco frecuentes, pueden ocurrir. La enzima hialuronidasa se utiliza como "antídoto" para disolver el ácido hialurónico inyectado incorrectamente, pero algunos pacientes pueden ser alérgicos a esta enzima.
- Resultados estéticos no deseados: La aplicación excesiva de ácido hialurónico puede alterar la expresión natural del rostro y generar insatisfacción.
La buena noticia es que, al ser un material reabsorbible, la mayoría de estos problemas suelen ser temporales.
Ácido Hialurónico y Aumento de Peso: ¿Mito o Realidad?
La idea de que el ácido hialurónico engorda es un mito sin fundamento científico. La confusión suele surgir al malinterpretar su capacidad para retener agua.
¿Cómo Retiene Agua el Ácido Hialurónico?
El ácido hialurónico tiene una notable capacidad para atraer y retener agua (hasta 1,000 veces su peso). Esta propiedad es la base de sus beneficios para la hidratación y la elasticidad de la piel y las articulaciones.
Sin embargo, esta hidratación es local y funcional. No se trata de una retención generalizada de líquidos que afecte el peso corporal o cause hinchazón sistémica. El ácido hialurónico no contiene calorías ni altera el metabolismo graso.
En resumen:
- Ácido Hialurónico Tópico: Hidrata la superficie de la piel sin impacto en el peso.
- Ácido Hialurónico Oral: Promueve la hidratación tisular sin causar aumento de grasa o agua generalizada.
- Ácido Hialurónico Inyectable: Crea volumen localizado y temporal en áreas tratadas, sin afectar el peso corporal general.
Estudios científicos no han encontrado relación entre el uso de ácido hialurónico y el aumento de peso. Su acción se centra en la hidratación, lubricación y regeneración celular, no en la acumulación de grasa.

Comparativa: Ácido Hialurónico vs. Injerto de Grasa (Lipofilling)
En la medicina estética, el ácido hialurónico y el injerto de grasa (lipofilling) son dos técnicas de relleno con sus propias ventajas e inconvenientes.
Ácido Hialurónico:
- Ventajas: Es el "gold standard" por su seguridad, versatilidad y amplia experiencia. Permite corregir desde arrugas finas hasta restaurar volúmenes en mejillas o mandíbula. Es un tratamiento ambulatorio en consulta, con inflamación y hematomas mínimos, y no requiere anestesia. Al ser reabsorbible, ofrece seguridad a corto y largo plazo.
- Inconvenientes: Su duración es limitada (8-14 meses), requiriendo tratamientos de repetición. Para volúmenes importantes, el coste puede ser mayor que el del lipofilling.
Injerto de Grasa (Lipofilling):
- Ventajas: Utiliza la propia grasa del paciente, lo que elimina el riesgo de rechazo. Permite corregir asimetrías y proporcionar tejido en cantidades suficientes. Los resultados son estables, duraderos y naturales, ya que la grasa se adapta a las estructuras del cuerpo. Puede mejorar la textura y luminosidad de la piel al estimular el aumento de capilares sanguíneos y puede enriquecerse con células madre.
- Inconvenientes: Requiere anestesia local, a veces con sedación en quirófano. Es una cirugía ambulatoria y los resultados definitivos tardan unos meses en ser visibles, pudiendo requerir sesiones adicionales.
La elección entre ácido hialurónico y lipofilling depende de los volúmenes necesarios para el resultado deseado. Si se calculan volúmenes superiores a 5-6 cc, el injerto de grasa suele ser la opción preferente. Para volúmenes menores, el ácido hialurónico es una excelente alternativa, especialmente cuando se busca evitar procedimientos quirúrgicos mayores.
Otros Componentes Relacionados: Colágeno
El colágeno es la proteína más abundante en el organismo y es fundamental para la resistencia y estructura de tejidos como la piel, ligamentos, tendones y huesos. Junto con la elastina, forma el armazón de la piel, proporcionando firmeza y elasticidad.
La producción de colágeno disminuye a partir de los 25 años, lo que contribuye a la flacidez, arrugas y pérdida de hidratación de la piel.
¿El colágeno engorda? Al igual que el ácido hialurónico, el colágeno no engorda. Su consumo, ya sea a través de la dieta o suplementos, no provoca aumento de peso, ya que no contiene un exceso de calorías. Algunos estudios sugieren que el colágeno podría tener un papel en el manejo del peso al aumentar la sensación de saciedad, pero la investigación en esta área aún está en sus inicios.
Tanto el colágeno como el ácido hialurónico son componentes esenciales para mantener la salud y apariencia juvenil de la piel y las articulaciones, y su combinación puede potenciar los efectos antienvejecimiento y regenerativos.
