El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud pública a nivel mundial, con características epidémicas que afectan a todas las edades, sexos y condiciones sociales. Su relación directa con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión arterial hace que su detección y manejo sean prioritarios. Si bien el índice de masa corporal (IMC) es una herramienta inicial útil, la creciente evidencia sobre la actividad bioquímica del tejido adiposo subraya la necesidad de métodos más precisos para evaluar la composición corporal.
El Índice de Masa Corporal (IMC)
El índice de masa corporal (IMC) es una medida ampliamente utilizada en medicina para evaluar la adecuación del peso corporal de una persona en relación con su altura. Se calcula dividiendo el peso del individuo en kilogramos por el cuadrado de su altura en metros (IMC = peso (kg)/ [estatura (m)]²).
Según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI), el sobrepeso se define como un IMC de más de 25, mientras que una persona se considera obesa si su IMC es superior a 30.
Desde su introducción por el estadístico belga Adolphe Quetelet en el siglo XIX, el IMC se ha consolidado como un indicador clave en el ámbito de la salud pública y la medicina preventiva. La interpretación adecuada del IMC permite identificar individuos en riesgo de desarrollar condiciones como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y ciertas formas de cáncer.
Aplicar la fórmula del IMC:
- Dividir el peso (en kilogramos) entre el cuadrado de la altura (en metros).
Los resultados obtenidos se clasifican en diferentes rangos, estableciendo una relación directa con el nivel de riesgo para la salud.

Porcentaje de Grasa Corporal (BFP)
El porcentaje de grasa corporal (BFP) de un ser humano u otro ser vivo es la masa total de grasa dividida por la masa corporal total, multiplicada por 100.
A diferencia del IMC, el BFP evalúa directamente la composición corporal relativa y es una medida clave del nivel de condición física. Cuando se habla de la salud general, el porcentaje de grasa es uno de los números más importantes que se pueden conocer, siendo incluso más valioso que el peso o el IMC.
Cuando se pierde peso, el porcentaje de grasa permite determinar con seguridad si se ha eliminado grasa o si se han perdido líquidos. Por lo tanto, conocer tu porcentaje de grasa es fundamental para evaluar el progreso en la pérdida de peso y la mejora de la composición corporal.
Métodos para determinar el Porcentaje de Grasa Corporal
Existen diversos métodos para determinar el porcentaje de grasa corporal, desde mediciones con calibradores (plicómetros) hasta técnicas avanzadas:
- Medición de pliegues cutáneos (plicometría): Utiliza un calibrador (plicómetro) para medir el grosor de la grasa subcutánea en sitios específicos del cuerpo (ej. tríceps, bíceps, subescapular, suprailíaco).
- Análisis de impedancia bioeléctrica (BIA): Mide la resistencia del cuerpo a una corriente eléctrica de bajo voltaje. La grasa corporal tiene mayor resistencia que el tejido magro.
- Pletismografía por desplazamiento de aire (ADP): Utiliza un equipo como el Bod Pod® para medir el volumen corporal mediante cambios de presión de aire en una cámara sellada.
- Absorciometría de rayos X de energía dual (DXA o DEXA): Considerada actualmente como uno de los métodos de referencia para la composición corporal en investigación clínica. Permite una medición precisa de la densidad mineral ósea, masa magra y masa grasa.
La medición del porcentaje de grasa nunca es 100% exacta y puede haber un margen de error del 5-7% debido a los diferentes componentes utilizados en los cálculos.

Índice de Masa Libre de Grasa (IMLG)
El Índice de Masa Libre de Grasa (IMLG), también conocido como masa magra, muestra las características musculares del cuerpo. Puede emplearse para evaluar el éxito del entrenamiento de fuerza o de un cambio de alimentación.
En deportistas de fuerza ambiciosos y profesionales, el IMLG sustituye al Índice de Masa Corporal (IMC), que deja de ser significativo en personas musculosas. Cuanto más elevado sea el IMLG de un deportista, mejor. En concreto, un valor más elevado de IMLG implica más musculatura (y, por lo tanto, menos grasa) en relación con el tamaño corporal.
Así, puede considerarse que aquellos deportistas con un IMLG superior a 25 utilizan suplementos (dopaje). Al mismo tiempo, el propio IMLG muestra el potencial restante para el desarrollo de masa muscular. Para deportistas fitness ambiciosos, un IMLG cercano a 25 es el objetivo de entrenamiento que se debe perseguir.
La mayor parte de la población general tiene un IMLG de aproximadamente 16 (mujeres) y 19 (hombres) (Schutz et al.). Un entrenamiento con una estructura razonable tiene como objetivo desarrollar la masa muscular y, a la vez, reducir la grasa.
El IMLG presenta una valoración clara frente al IMC respecto al desarrollo muscular y, con ello, incide sobre el éxito del entrenamiento. Los hombres deportistas deberían tener como objetivo un IMLG superior a 20, mientras que las mujeres superior a 17.
Fórmulas Propuestas para la Estimación del Porcentaje de Grasa Corporal
La clasificación tradicional con el IMC es un buen inicio, pero la necesidad de medir la composición corporal se hace evidente. Existen múltiples fórmulas para tal fin, pero con poca posibilidad de aplicación en atención primaria debido a la complejidad de las ecuaciones o la necesidad de medir múltiples variables antropométricas.
Con el objetivo de generar una herramienta de cálculo aplicable en atención primaria, se proponen las siguientes fórmulas, denominadas Fórmulas Palafolls (FP), que se basan en dos parámetros antropométricos de uso común: el IMC y el perímetro abdominal (PA):
- Mujeres: ([IMC/PA] * 10) + IMC + 10
- Hombres: ([IMC/PA] * 10) + IMC
Estas fórmulas se desarrollaron en el marco de un estudio descriptivo, prospectivo, que incluyó 505 mujeres y 489 hombres con edades entre 30 y 90 años. Se midió el peso, la talla y el perímetro abdominal, y se calculó el IMC, el porcentaje de grasa con la fórmula CUN BAE (Clínica Universidad de Navarra - Body Adiposity Estimator) y las fórmulas propuestas.
Validación de las Fórmulas Palafolls
Los resultados comparativos entre la fórmula CUN-BAE y las Fórmulas Palafolls no evidenciaron diferencias significativas en los valores descriptivos (Mujeres χ²=0.8; p=0.93. Hombres χ²=1.1; p=0.89). La correlación numérica mostró un valor de r=0.94 y R²=0.89, indicando una alta concordancia entre ambos métodos.
El estudio de sensibilidad y especificidad para puntos de corte demostró, mediante curva ROC, un Área Bajo la Curva (AUC) de 0.986, con p<0.0001, lo que sugiere una alta fiabilidad de las Fórmulas Palafolls para la clasificación del porcentaje graso.
La falta de diferencia significativa entre los resultados de ambas fórmulas hace posible su propuesta para el cálculo del porcentaje graso en el peso corporal en consulta de atención primaria, proporcionando una herramienta práctica y accesible para la evaluación de la composición corporal.
Índice de Masa Corporal. IMC. ¿Qué es? ¿Para qué se usa?
Importancia de la Composición Corporal en la Salud
Conocer y analizar la composición corporal permite entender mejor el propio cuerpo. El porcentaje de grasa corporal es un indicador más preciso de la salud que el peso o el IMC, especialmente cuando se busca una pérdida de peso efectiva y la mejora de la condición física.
Por otro lado, el porcentaje de masa muscular indica qué porcentaje del peso total consiste en masa muscular. Una mayor masa muscular se relaciona con un mayor gasto calórico diario y un metabolismo más elevado, lo que facilita la quema de grasa y puede ayudar a elaborar una dieta personalizada.
La localización del tejido adiposo también tiene mucha importancia. La obesidad abdominal, en particular, se asocia con una mayor actividad endocrina y se relaciona con resistencia insulínica, alteración de los lípidos en sangre e hipertensión arterial, demostrando una relación independiente con el infarto agudo de miocardio.
En resumen, la evaluación de la composición corporal, incluyendo el porcentaje de grasa, masa muscular y su distribución, es fundamental para una valoración nutricional completa y para la detección temprana de probables complicaciones metabólicas y cardiovasculares a mediano y largo plazo.