Las Marzas en Montserrat de Obeso: Tradición, Estudio y Adaptación

Las Marzas, una arraigada tradición popular, continúan celebrándose y evolucionando, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Esta manifestación cultural, que marca la bienvenida a la primavera y al mes de marzo, ha sido objeto de estudio y revitalización, buscando su preservación y difusión entre las nuevas generaciones.

cartel anunciador de las Marzas con elementos visuales primaverales y música

Novedades y Fomento de la Tradición

Con el objetivo de acercar esta costumbre a los más jóvenes, se han incorporado talleres infantiles al programa habitual de las Marzas. Estas iniciativas, totalmente novedosas, se llevaron a cabo en la Biblioteca Central durante los días 26 y 27 de febrero, y 3, 4 y 5 de marzo. Las actividades estuvieron a cargo de la profesora y cantante Montserrat Obeso Villaverde, con la excepción del taller del día 3, que fue impartido por el profesor, investigador y etnógrafo Alberto Martínez Beivide.

El consejero de Cultura, Ramón Ruiz, acompañado por el presidente de la Federación Cántabra de Coros, Juan José Crespo, presentó una nueva edición de las Marzas, cuyo programa de conciertos dio inicio el sábado 27 de febrero a las 12:00 horas en la Biblioteca Central de Cantabria con la actuación del Coro Ronda Altamira.

Ruiz recordó que estos cantos fueron declarados Bien de Interés Cultural, con categoría de inmaterial, el 29 de enero de 2015, junto con otras manifestaciones etnográficas como los bolos y diversas danzas folclóricas. La Consejería de Cultura reafirmó su compromiso de "fomentar y dar a conocer nuestro patrimonio", especialmente el inmaterial, apoyando iniciativas como las Marzas para que lleguen al mayor número de personas posible.

Origen y Evolución de las Marzas

Según Juan José Crespo, el origen de las Marzas radica en la solidaridad, siendo la jornada en que los jóvenes pedían a los vecinos para ayudar a los más desfavorecidos. Esta finalidad petitoria, aunque hoy suprimida o transformada, es fundamental para comprender la evolución de la tradición.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) define las Marzas como "canciones populares en alabanza de la primavera". Sin embargo, esta definición ha evolucionado desde su primera inclusión en el diccionario en 1925, cuando se refería a "Coplas que los mozos santanderinos van cantando de noche por las casas de las aldeas, en alabanza de la primavera, de los dueños de la casa, etc. etc." y a los "Obsequio de manteca, morcilla, etc., que se da en cada casa a los marzantes".

Ilustración antigua de jóvenes cantando marzas en un pueblo durante la noche

Aunque la definición del DLE de 1925 circunscribía geográficamente las Marzas a Cantabria, estudios posteriores han demostrado su arraigo en otras regiones, como Castilla y León. El padre Olmeda ya afirmaba en 1903 que las Marzas se cantaban en la provincia de Burgos y en Castilla, sin indicios de importación.

Las Marzas en el Sur de Burgos: Estudio y Adaptación

La tradición de las Marzas en el sur de la provincia de Burgos, celebrada la última noche de febrero para dar paso a marzo, ha sido objeto de diversos estudios desde puntos de vista poéticos, etnomusicológicos y etnográficos. El presente estudio se centra en la presencia de paremias, especialmente las meteorológicas, y cómo estas perduran en la memoria colectiva.

A pesar de la tendencia a la desaparición de algunas tradiciones, las Marzas parecen tener una larga vida en los pueblos de la Ribera del Duero, evidenciado por los testimonios recogidos en los últimos años.

Refolklorización y Puesta en Escena

El resurgimiento de las Marzas en la provincia de Burgos ha llevado en algunos casos a una refolklorización y a una puesta en escena que a veces se aleja de la tradición original, como su traslado a un escenario. Estos cambios no siempre son bien recibidos por los estudiosos, quienes critican la posible "adulteración" de la cultura tradicional. No obstante, se reconoce la necesidad de estas adaptaciones para la supervivencia de la tradición, siendo la alternativa la "nada".

Ejemplos de recuperación respetuosa se encuentran en barrios como el de Santa Catalina en Aranda de Duero, donde se refunden letras representativas y se adaptan las celebraciones. En Valdeande, las Marzas se han "recuperado" basándose en la memoria de informantes y tomando prestadas estrofas de pueblos colindantes, manteniendo la práctica habitual de merienda comunitaria, actuación de coros y la presencia del fuego.

Las Marzas - documental. Tradiciones de Cantabria.

Popularidad en la Era Digital

La popularidad de las Marzas trasciende el espacio físico, llegando al mundo de las redes sociales. Los hashtags como #lasmarzas evidencian su presencia y la participación activa de la comunidad en la difusión de esta tradición.

En estas manifestaciones espontáneas se percibe el sentido lúdico y la conexión con un recuerdo común de la infancia. El canto de las Marzas refuerza la identidad y el sentimiento de pertenencia a un grupo, significando la "vuelta al pueblo en invierno" y no solo en agosto.

Estructura de las Marzas

Aunque las Marzas presentan diferencias apreciables entre localidades, su estructura básica consta de cuatro partes, si bien estas subpartes pueden aparecer mezcladas y el orden, salvo el saludo y la despedida, suele ser arbitrario.

1. Saludo y Permiso

El carácter formal de ronda se manifiesta desde el inicio con el saludo y la petición de permiso para llevarla a cabo, como en el ejemplo de Caleruega: "Pa cantar las marzas, permiso tenemos / del señor alcalde, vecino del pueblo".

2. Los Meses del Año

En la zona de estudio, las Marzas se cantan alrededor del 1 de marzo, manteniendo la tradición romana del inicio del año en este mes. La enumeración de los meses, comenzando por marzo, describe sus características. Generalmente, la enumeración abarca hasta septiembre, siendo excepcionales las que cubren todo el año.

Los versos dedicados a los distintos meses se repiten con pocas variaciones y han pasado a formar parte del habla popular como paremias:

  • "Esta noche entra marzo, desde media noche abajo" (Baños de Valdearados).
  • "Tras de marzo viene abril, con las flores relucir" (Villatuelda).
  • "Desde abril entra mayo, con las flores relumbrando" (Brazacorta).
  • "Desde mayo entraba junio, con las hoces en el puño" (Pineda Trasmonte).
  • "Desde San Juan entra julio, segando más a menudo" (Villalbilla de Gumiel).
  • "Desde julio entra agosto, este lo arrebata todo" (Hontoria de Valdearados).
  • "Desde agosto entra septiembre. ¡Oh qué lindo mes es este!" (Aranda de Duero).
  • "Que se coge pan y vino, si durara para siempre" (Ciruelos de Cervera).

Se transcriben versiones completas de Arauzo de Torre que incluyen los meses restantes, destacando la estructura en pareados que favorece la formación de paremias y la continua absorción de elementos de la cultura popular.

infografía mostrando la secuencia de los meses del año con sus características según las letras de las Marzas

Respecto al carácter propiciatorio de las buenas cosechas, Pérez Trascasa refuta su importancia en la memoria de los informantes, señalando que este aspecto, a menudo citado en recreaciones folklóricas, se aleja de la voluntad original de los cantores. Hoy en día, con el cambio en la agricultura, mantener este sentido es aventurado.

Las Marzas se han transformado en una fiesta colectiva en invierno, aunque sus letras conserven elementos de ritos pasados. La facilidad para incorporar elementos de la memoria colectiva, como paremias y romances, se manifiesta en el léxico y en la adaptación a los cambios sociales.

3. El Romance del Prisionero

En mayor o menor medida, todas las Marzas de la zona incluyen una versión del Romance del prisionero. Su inclusión, a veces intercalada entre los meses, refuerza la idea de considerarlo como una glosa ampliada del mes de mayo, cuya relevancia productiva es significativa.

La presencia de este romance, dedicado a mayo, en composiciones denominadas Marzas se explica por su arraigo en la memoria colectiva y su estrecha relación con los meses de abril y mayo, considerados clave para la producción anual.

4. Peticiones y Despedida

Las Marzas suelen concluir con las peticiones a las puertas de las casas. El objetivo principal, o funcional, era recoger viandas para celebrar una fiesta de invierno. Hoy en día, estas peticiones son mayormente simbólicas.

5. El Retrato de la Doncella y Otras Composiciones

Como cantos de ronda, la mayoría de las versiones incluyen el retrato de la amada, una ronda cantada de forma autónoma. Algunas versiones también incorporan "Los mandamientos del amor" o "Los sacramentos del amor", reforzando el tono galante que tuvo la tradición.

Refranes Presentes en las Marzas

Las paremias, especialmente las relacionadas con la meteorología y el calendario, se integran en las Marzas, demostrando la interacción entre el habla popular y este género poético. Esta fusión entre la vía culta y la popular es un proceso continuo.

Las paremias agrícolas y meteorológicas predominan en los versos dedicados a la naturaleza y los meses del año. Versos como "Junio, con las hoces en el puño" y "Julio, segando más a menudo", presentes en casi todas las versiones, han pasado al acervo popular paremiológico, incluso en localidades donde las Marzas desaparecieron hace más de cien años.

colección de refranes populares relacionados con el clima y las estaciones, extraídos de las letras de las Marzas

Incluso se registran improvisaciones que relacionan Marzas y cosechas, como en Baños de Valdearados en 2020: "Que nos caiga un chaparrón / pa que crezcan bien los yeros", evidenciando que "algo de la vieja motivación siempre queda".

tags: #las #marzas #montserrat #obeso