Como médico especialista en obesidad y nutrición, he acompañado a pacientes en el manejo de su peso y la prevención de enfermedades metabólicas. Sé que una de las dudas más frecuentes es: ¿qué engorda más, el azúcar o la sal?. A lo largo de mi experiencia he visto cómo ambos influyen de forma distinta en la salud, pero también cómo los mitos alrededor de lo dulce y lo salado confunden a muchas personas. El objetivo no es prohibir, sino aprender a equilibrar la comida saludable, disfrutarla y evitar el aumento de peso sin caer en extremos.
El Papel del Azúcar en el Aumento de Peso
El azúcar es una de las principales responsables del aumento de peso, ya que aporta calorías rápidas que el cuerpo absorbe de inmediato. Cuando esas calorías no se utilizan como energía, se almacenan en forma de grasa. Un exceso de azúcar en la dieta diaria también favorece la resistencia a la insulina, lo que incrementa el riesgo de diabetes tipo 2, hígado graso y obesidad. Entre los alimentos que más favorecen el aumento de peso se encuentran las bebidas azucaradas, chocolates con alto contenido de azúcar, galletas, pasteles y cereales de caja. No se trata de prohibir lo dulce, sino de aprender a elegir.

La Sal: Más Allá de la Retención de Líquidos
La sal, por sí misma, no contiene calorías, por lo que no engorda directamente. Sin embargo, sí está relacionada con el aumento de peso por otro mecanismo como la retención de líquidos. El exceso de sal también incrementa el riesgo de hipertensión arterial, problemas renales y enfermedades cardiovasculares. Cuando abusamos de alimentos procesados como embutidos, papas fritas, sopas instantáneas o snacks salados, no solo aumentamos la ingesta de sodio, sino también de grasas saturadas y calorías escondidas.
Azúcar vs. Sal: ¿Cuál Engorda Más?
Si hablamos de calorías, el azúcar engorda más que la sal porque aporta energía que el cuerpo puede acumular como grasa. La clave está en el equilibrio: dado que el azúcar en exceso promueve grasa, la sal en exceso daña la salud cardiovascular.
Mitos y Realidades sobre los Postres y Dulces
El mito de que el postre engorda viene de que la mayoría de ellos contienen azúcar añadido, harinas refinadas y grasas. No obstante, no todos los postres tienen el mismo efecto. El verdadero problema aparece cuando los postres son consumidos en exceso y como hábito diario.
Alternativas Saludables para Satisfacer el Antojo Dulce
Si disfrutas lo dulce, puedes elegir frutas frescas en lugar de postres procesados. Algunas opciones de dulces que puedes incluir sin culpa son: frutas frescas, chocolate amargo (mínimo 70% cacao), yogurt griego natural con miel y avena con canela.
Hoy sabemos que el exceso de azúcar favorece el aumento de peso y que la sal, aunque no engorde directamente, impacta la salud al provocar retención de líquidos y complicaciones cardiovasculares. En nuestra clínica te ofrecemos un enfoque integral, con planes de alimentación adaptados a tus necesidades y tratamientos mínimamente invasivos que apoyan la pérdida de peso de manera efectiva y segura.
Azúcar y aditivos - El lado oscuro de la industria alimentaria | DW Documental
Análisis de Dulces Navideños "Sin Azúcar"
Pocas calorías arriba o abajo y en muchos casos más grasas: es lo que nos hemos encontrado analizando dulces navideños sin azúcar. Al comparar raciones de 100 gramos de turrón tradicional y sin azúcar, la diferencia de calorías es mínima: apenas 13 kilocalorías entre uno y otro. Es cierto que el que no lleva azúcar añadido tiene 40 gramos menos de azúcar, pero tiene 8 gramos más de grasas. El motivo es que se hace para conseguir mínimamente la receta tradicional. "Tiene mucha menos azúcar, pero en la gran mayoría de los casos sí aumentan mucho las grasas", ha incidido Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
Al hacer la prueba con los polvorones, sí se reducen todos los valores: menos calorías, menos grasas y mucho menos azúcar. Sin embargo, llevando 53 gramos menos de azúcar, apenas bajan las calorías. El motivo es que se utilizan otros ingredientes calóricos, como edulcorantes con los que intentan conseguir ese sabor. Según Enrique García, portavoz de la OCU, "en el 91% de los casos no mienten, reducen esa porción de azúcar".
Otro dulce más que también tiene su versión 'sin' es el mazapán. En este caso las diferencias son mínimas: sólo 78 calorías y 35 gramos de azúcar menos por cada 100 gramos de mazapán. ¿De grasa? El sin azúcar tiene un gramo más. Una diferencia tan pequeña que no merece la pena.
Caramelos y Chicles: ¿Un Riesgo Real?
Según la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas (AEDN), la aportación de azúcar de este tipo de dulces no desempeña un papel primordial en el desarrollo de la obesidad. Con un consumo moderado, las golosinas pueden ser incluidas dentro de una alimentación sana y equilibrada.
Por otro lado, comer las famosas “chuches” tampoco tiene por qué ser un factor de riesgo para la salud dental, siempre y cuando se lleve una higiene bucal adecuada. "No hay estudios científicos que demuestren que hay una relación directa entre la ingesta de azúcares y la obesidad, pero tampoco hay estudios que demuestren lo contrario. Lo que sí está probado es que con el consumo de estos hidratos de carbono de absorción rápida hay mayor riesgo de que se produzcan cambios metabólicos, como un incremento de los niveles de insulina, que favorecen la obesidad, por lo tanto sí que hay una relación indirecta”, rebate la doctora Susana Monereo, jefe de Sección del Servicio de Endocrinología del Hospital de Getafe.
Alimentos Básicos vs. Golosinas
“El consumo de chicles y caramelos no debe sustituir a alimentos básicos de la dieta como los cereales, frutas o verduras, pero pueden complementar una alimentación variada y equilibrada”, explica Imma Palma, de AEDN. “Es más -continúa Palma- hay que aclarar que ningún alimento sea del tipo que sea por sí solo puede ser bueno o malo para la salud. Es su contribución a la ingesta nutricional la que hace que éste favorezca o no el desarrollo de patologías”. La glucosa, principal aportación alimentaria de estos dulces, es imprescindible en una dieta sana, pero es mucho mejor consumir cereales, pan, patatas, verduras, frutas y legumbres.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en una alimentación óptima al menos el 55 por ciento de la energía total debería proceder de los hidratos de carbono de distintas fuentes, además de un consumo moderado de alimentos ricos en azúcar equivalente al 10 por ciento del total de la energía, por lo que los caramelos o chicles, con un aporte medio de 17 calorías por unidad, consumidos de forma ocasional y con una frecuencia máxima de cuatro veces al día no constituyen causa de obesidad, asegura el informe. “El consumo moderado de estos dulces”, opina la doctora Monereo, “no debería superar las cuatro exposiciones por semana”.
Salud Dental y Golosinas
La salud dental también tiene cabida en esta investigación, donde se asegura que chicles y caramelos no suponen un factor de riesgo para la aparición de posibles caries si se toman medidas de prevención, tales como el uso de dentífricos con flúor y la temida visita al dentista. El doctor Ángel González recomienda hacerse revisiones al menos una vez al año y el aumento de control en poblaciones de alto riesgo, como las personas que tengan poca saliva o que consuman medicamentos con mucho azúcar.
La población infantil, principal consumidora de golosinas, es también la más propensa a tener caries, “no sólo porque el diente de leche tiene más riesgo de ser dañado que el adulto, sino que además la higiene bucal de los niños es peor que la de los adultos”, explica Ángel González Sanz, profesor del Departamento de Estomatología de la Universidad Complutense de Madrid. “La solución consiste en una buena educación dental de los niños y sus familias.

Desmontando Mitos sobre las Chuches
Las golosinas han sido demonizadas durante años, acusadas de ser responsables de problemas como la obesidad, las caries y la hiperactividad infantil. Muchas veces, su mala reputación se debe a mitos que se han extendido sin una base científica sólida. Sin embargo, ¿realmente son tan perjudiciales como dicen?
En este artículo, desmontamos los mitos más comunes sobre las chuches y exploramos si es posible disfrutarlas sin sentir culpa. También analizamos la verdad sobre el azúcar y qué alternativas más saludables existen.
Mitos Comunes sobre las Golosinas
- “Las golosinas provocan caries automáticamente”: Las caries aparecen cuando las bacterias presentes en la boca transforman los azúcares en ácidos que erosionan el esmalte dental. Aunque las golosinas pueden contribuir a este proceso, lo más determinante es la higiene bucal. Si una persona se cepilla los dientes correctamente y usa hilo dental con regularidad, el riesgo de caries disminuye significativamente. Es más, otros alimentos como el pan, los cereales y ciertas frutas también contienen azúcares que pueden afectar la salud dental si no se mantiene una adecuada higiene.
- “Comer chuches causa hiperactividad en los niños”: Los estudios científicos han desmentido que exista una relación directa entre el consumo de azúcar y la hiperactividad infantil. Las investigaciones indican que la idea de que los niños se vuelven más inquietos tras comer dulces tiene más que ver con el contexto en el que los consumen (fiestas, reuniones sociales o eventos emocionantes) que con el azúcar en sí mismo.
- “Las chuches no tienen ningún valor nutricional”: Si bien es cierto que muchas golosinas contienen principalmente azúcar, existen variedades que incluyen ingredientes con ciertos beneficios. Algunos chuches contienen vitaminas añadidas, gelatina con colágeno beneficioso para la piel y las articulaciones, o incluso frutos secos y chocolates con propiedades antioxidantes.
- “Todo el azúcar de las golosinas es malo para la salud”: El problema surge cuando el azúcar añadido se consume en exceso y desplaza otros nutrientes esenciales en la dieta. Sin embargo, el cuerpo humano necesita cierta cantidad de glucosa para funcionar correctamente, ya que es una fuente principal de energía. Las golosinas, cuando se consumen con moderación, pueden ser parte de un estilo de vida equilibrado sin que representen un riesgo significativo para la salud.
- “Es imposible disfrutar de chuches sin sentir culpa”: El concepto de “comida buena” o “comida mala” puede ser perjudicial para la relación con la alimentación. Disfrutar de un dulce ocasionalmente no debería generar culpa, siempre que se haga con equilibrio y sin excesos. La clave está en mantener un enfoque de alimentación consciente.
La Verdad Detrás del Azúcar
El azúcar ha sido señalado como el principal culpable de problemas de salud como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, el problema no radica en el azúcar en sí, sino en su consumo excesivo y descontrolado. Los expertos recomiendan que el azúcar añadido no supere el 10% de la ingesta calórica diaria, aunque lo ideal sería reducirlo al 5% para obtener mayores beneficios para la salud. Es importante diferenciar entre el azúcar natural presente en frutas y lácteos y el azúcar añadido en productos ultraprocesados.
Alternativas Más Saludables a las Golosinas Tradicionales
Si te gusta disfrutar de un dulce de vez en cuando, pero buscas opciones más saludables que las golosinas convencionales, ¡hay buenas noticias! Actualmente, el mercado ofrece una gran variedad de alternativas que permiten darse un capricho sin renunciar al bienestar.
Opciones Saludables para Darse un Gusto
- Golosinas sin azúcar: Endulzadas con edulcorantes naturales como la stevia o el eritritol, estas opciones permiten disfrutar del sabor dulce sin los efectos negativos del azúcar refinado.
- Chocolates con alto porcentaje de cacao: Cuanto mayor es el porcentaje de cacao, menor es la cantidad de azúcar presente en el chocolate. Además, el cacao puro es rico en antioxidantes.
- Frutas deshidratadas: Conservan el dulzor propio de la fruta sin necesidad de añadir azúcares extra. Son una excelente opción para calmar antojos y aportan fibra, vitaminas y minerales.
- Gominolas enriquecidas con colágeno o vitaminas: No solo satisfacen el gusto por lo dulce, sino que también pueden aportar beneficios adicionales para la piel, el cabello, las uñas o el sistema inmunológico.
Gracias a estas opciones, es posible disfrutar de un antojo dulce sin comprometer una alimentación equilibrada. Cada vez más marcas están apostando por productos más saludables, con ingredientes naturales y beneficios adicionales, ofreciendo alternativas que se adaptan a distintos estilos de vida y necesidades nutricionales. ¡Darse un gusto sin culpa es más fácil que nunca!

Preguntas Frecuentes sobre Mitos de las Chuches
¿Es malo comer golosinas todos los días?
El consumo de golosinas a diario no es recomendable si se hace en exceso, pero una pequeña cantidad dentro de una dieta equilibrada no representa un problema de salud. Lo ideal es moderar la cantidad y evitar que reemplacen otros alimentos esenciales.
¿Existen chuches sin azúcar que sean realmente saludables?
Sí, en el mercado existen chuches sin azúcar que están elaborados con edulcorantes naturales o sin aditivos artificiales. Algunas opciones incluyen gominolas endulzadas con stevia o eritritol, chocolates sin azúcar añadido y caramelos con ingredientes naturales. Para quienes desean un consumo más equilibrado, elegir productos con menos aditivos y con ingredientes de calidad es una excelente alternativa.