El Acuerdo Económico y de Comercio entre la Unión Europea y Canadá, conocido como CETA, ha generado un intenso debate político en España, especialmente en torno a las posturas de los principales partidos políticos como el PSOE, el PP y Ciudadanos.
Aprobación y Contenido del CETA
El acuerdo se firmó en octubre de 2016 y fue aprobado por el Parlamento Europeo el 15 de febrero. La votación en la Eurocámara reflejó divisiones significativas: votaron a favor el Partido Popular Europeo, liberales, conservadores, reformistas y una parte de los Socialistas y Demócratas. En contra se posicionaron los verdes, la izquierda y los nacionalistas.
El objetivo principal del CETA es eliminar las barreras al comercio mediante la reducción de aranceles aduaneros. Además, permite la participación de empresas en concursos públicos en sectores clave como las telecomunicaciones, la energía y el transporte. Los defensores del tratado argumentan que puede suponer un impulso significativo para las relaciones económicas y comerciales entre la UE y Canadá. Sin embargo, los detractores expresan preocupaciones, señalando que el acuerdo podría estar al servicio de las multinacionales, haciendo referencia, por ejemplo, a los mecanismos de arbitraje de conflictos.

La Posición Española y el Debate Parlamentario
La aplicación definitiva y total del CETA no será efectiva hasta que todos los países miembros de la Unión Europea den su aprobación. En España, la votación sobre el tratado estaba prevista para la semana siguiente a la redacción de este texto.
El PSOE, que hasta ese momento había mostrado su apoyo al tratado, anunció una reconsideración de su postura. Esta decisión se tomó en la Comisión de Exteriores del Congreso, generando incertidumbre sobre el resultado final de la votación en España.
La situación política interna del PSOE se describe como un momento de "aterrizaje en la política real" para Pedro Sánchez, tras un periodo de intensa actividad política. La ciudadanía, que considera a los socialistas una pieza clave en la estabilidad del sistema político español, observa con inquietud la evolución del partido. Se advierte que un posible fracaso del "nuevo PSOE de izquierda" no solo afectaría a sus dirigentes y votantes, sino que podría desestabilizar todo el sistema político español, multiplicando los riesgos.
Luces y Sombras en la Ejecutiva del PSOE
A pesar de las preocupaciones, algunos asesores y miembros del partido minimizan los riesgos, destacando la madurez adquirida por Pedro Sánchez tras experiencias difíciles. Se subraya la presencia de figuras intelectualmente sólidas en su ejecutiva, como Cristina Narbona, Escudero y Tezanos, y el apoyo de personalidades como Sevilla, Gabilondo y Borrell. Se critica, sin embargo, la "coreografía trasnochada del puño en alto y la Internacional", evocando épocas pasadas.
Otra esperanza interna reside en la declaración de España como estado plurinacional. Se espera que esta idea, que no es nueva y que ha sido abordada por figuras como Peces Barba o Guerra, sirva para encauzar el independentismo catalán y calmar las tensiones internas, con la colaboración de Patxi López y Guillermo Fernández Vara.
Incertidumbre y Reacciones ante el CETA
En medio de estas dinámicas internas, irrumpe la discusión sobre el CETA, un tratado de libre comercio cuyo impacto práctico es incierto. Aunque se teoriza sobre la regulación de aranceles, condiciones de inversión y la posibilidad de que unos ganen y otros pierdan, la magnitud real de estos efectos y su distribución geográfica dentro de la UE sigue siendo desconocida.
Esta incertidumbre ha llevado a sindicatos, partidos y patronales a posicionarse. Ante el temor generalizado a la globalización y la falta de conocimiento detallado, muchas posturas se definen por oposición a las de otros: si Podemos lo rechaza, la derecha lo apoya; si un país elogia el tratado, otro lo combate.
El texto compara la situación política con un avión en turbulencias, refiriéndose al aterrizaje de Pedro Sánchez y su equipo. La preocupación de un destacado empresario se resume en la frase: "Tres o cuatro Canadás de estos más y Pedro no remonta", sugiriendo que el impacto de acuerdos como el CETA podría ser perjudicial para el PSOE.
Se especula que un posible "accidente socialista" beneficiaría a la izquierda y sería fomentado por la derecha. Por el contrario, si Pedro Sánchez logra estabilizar la nave del nuevo PSOE, el escenario político podría cambiar, con trasvases de votos, recuperación de apoyos de Podemos y cesiones a Ciudadanos, siempre que Albert Rivera no insista en un liberalismo que no convence ni a sus propios militantes, como se evidencia en la pérdida de diputados en Valencia.
CETA beneficia a pequeñas empresas europeas
El PP y la Corrupción
Mientras tanto, el PP se enfrenta a un constante escrutinio judicial, con la mención de ex secretarios generales y la expectativa de la declaración de Rajoy. Para intentar desviar la atención de los casos de corrupción, el PP ha propuesto en el Senado un debate titulado "Todos somos iguales", invitando a figuras como Iglesias, Rivera, Susana Díaz y Pedro Sánchez. Sin embargo, se argumenta que esta estrategia es ineficaz, especialmente para los nuevos miembros del partido, y que la corrupción en el PP es un mal sistémico que no se enmascara con artimañas.
La Abstención del PSOE y el Pacto Verde Europeo
La semana previa a la votación, existía temor en Bruselas de un rechazo del CETA en España, lo que haría el acuerdo inaplicable en toda la UE. Este temor se debió al inesperado cambio de postura del PSOE, que pasó de apoyar el pacto en Europa a insinuar su negativa en el Congreso.
Tras días de confusión, el PSOE confirmó su abstención, argumentando "dudas técnicas" sobre el tratado. Se señala que en un acuerdo tan complejo, es habitual cuestionar los procedimientos. El texto también menciona una supuesta "coalición" entre el PP y el PSOE en el Parlamento Europeo en temas como el Pacto Verde Europeo y la Ley Europea del Clima. Se critica la aplicación de regulaciones como el Reglamento UTCUTs y el reglamento sobre reducciones anuales de emisiones de gases de efecto invernadero, argumentando que imponen costes inasumibles a sectores como la agricultura en países como España y tienen un impacto negativo en la economía de la UE.
Finalmente, la Ejecutiva Federal del PSOE aprobó una resolución para explicar su "abstención razonada" en la votación del CETA, comprometiéndose a trabajar por una "globalización justa". Manuel Escudero, responsable del área económica del PSOE, explicó que este cambio de postura se alinea con el mandato del 39º Congreso Federal, que exige altos estándares sociolaborales y medioambientales en los acuerdos, los cuales, según la nueva dirección, no se cumplen en el CETA. Escudero reafirmó la defensa del PSOE por una Europa fuerte, la multilateralidad y el comercio internacional.
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