El Lenguaje Corporal: Clave del Éxito en una Entrevista de Trabajo

Las entrevistas de trabajo son ocasiones en las que debes mostrar tu mejor versión. No solo importa lo que dices ni cómo lo dices, sino que hay otro factor crucial del que la gente suele olvidarse: el lenguaje corporal.

La Importancia de la Primera Impresión

No hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Lo primero y más evidente de ti es lo que transmites con tu imagen, que será la primera impresión de tu entrevistador antes de empezar a hablar. Debe causar la mejor primera impresión posible para que tengan una buena imagen de ti. Recuerda que la entrevista comienza en el momento en que entras a la oficina.

Diseñador gráfico creando un boceto de un atuendo profesional para una entrevista de trabajo.

Si quieres sorprender nada más ser visto, debes preparar cuidadosamente tu vestimenta. Primero, averigua qué estilo tiene la empresa, formal o informal, para que puedas planificar el estilo más apropiado. Recuerda que cada sector tiene un código de conducta que se debe respetar. No puedes ir a una entrevista del departamento bancario en chanclas.

Confianza y Seguridad a Través de la Paciencia

Cuando entres a la sala de entrevistas, probablemente tendrás que esperar a que llegue el entrevistador. Por lo tanto, tu lenguaje corporal debe ser apropiado. Entra con una sonrisa y pasos firmes; debes transmitir confianza y seguridad. Preséntate en la recepción con una sonrisa y espera pacientemente. Siéntate erguido en una posición neutral sin encorvarte. Recuerda que la clave es parecer natural.

Presentación Profesional: Contacto Visual y Saludo

Debes mirar al frente, dar un firme apretón de manos y saludar adecuadamente. Debes hablar con naturalidad y cortesía, sin tutear (a menos que se te indique lo contrario) y no interrumpir. Así que, además de preparar una breve presentación personal (las entrevistas de trabajo suelen pedirte que hables de ti), presta atención a cómo te presentas. De esta manera, reflejas positividad y entusiasmo.

Ilustración mostrando un apretón de manos firme y una postura erguida.

Comunicación Efectiva: Postura y Gestos

En una entrevista, lo que dices y cómo lo dices es importante. Nunca te sientes en el borde de una silla; si lo haces, parecerá que estás tratando de escapar de allí. No cruces los brazos ni las piernas, ya que esto refleja tu falta de voluntad para comunicarte y te hace actuar a la defensiva. Esto es exactamente lo contrario de lo que necesitas mostrar.

Saber crear un buen ambiente con tu interlocutor es de gran ayuda. Adopta una postura relajada y asegúrate de que los movimientos de tus manos acompañan tus palabras mientras hablas. No obstante, no exageres los movimientos o dejarás que el entrevistador vea tus nervios. Si tienes alguna manía con las manos o los pies, aguántate. No te toques el pelo o la cara, ya que estos movimientos tienen poca seriedad y distraen a la persona con la que hablas.

Infografía comparando gestos abiertos y cerrados en una entrevista.

Atención Continua: Del Inicio al Fin

Hasta que salgas del edificio debes prestar atención a tu lenguaje corporal. Después de la conversación, estrecha la mano del interlocutor y sonríe abiertamente. Muestra que estás familiarizado con el proceso y te tendrán en mente de forma positiva.

Tu lenguaje corporal es probablemente el pilar de tu comunicación. Si sueles estar nervioso porque no puedes controlar tus movimientos, es una buena idea practicar frente al espejo el día anterior a tu entrevista. Presta atención a tus piernas, manos y postura, háblate a ti mismo para ver qué tono de voz usar.

La Ciencia Detrás del Lenguaje Corporal

La comunicación no verbal es todo aquello que comunica y que no son palabras. Una gran parte de esta comunicación es inconsciente: lenguaje corporal como movimientos, gestos, expresiones faciales, tono de voz, etc. A pesar de que también hay una parte consciente como el aspecto físico, la postura corporal, contacto visual, etc.

El conjunto de estos insights condiciona la percepción del interlocutor, por lo tanto, podemos afirmar que la comunicación no verbal tiene un impacto significativo en la persona que interactúa con nosotros.

La Comunicación No Verbal en la Entrevista de Trabajo

Gracias al análisis de la comunicación no verbal en una entrevista de trabajo podrías llegar a dar coherencia o incoherencia a los argumentos de tu candidato. Una persona que te confirma que tiene mucha experiencia en un aspecto, pero te lo dice con voz temblorosa, el mensaje te llegará en forma de incoherencia. No obstante, si te lo dice con afirmación y un tono determinante, el mensaje cogerá coherencia.

Es importante saber interpretar los códigos de la comunicación no verbal y no considerarlos como axiomas. A continuación, se detallan algunos de ellos:

Códigos de Comunicación No Verbal para Interpretar

  • Medida de las pupilas: La disminución de las pupilas puede significar miedo, rechazo, desacuerdo o incluso hostilidad. En caso contrario, las pupilas grandes pueden significar que nos encontramos ante un hecho que nos gusta o que resulta agradable.
  • Orientación de la mirada: Mirar hacia la izquierda es sinónimo de pensamiento o elaboración de cálculos. En cambio, si se desplaza la mirada hacia la derecha se suele relacionar con sensaciones físicas. Durante muchos años se ha considerado que las personas que miran hacia la derecha están diciendo una mentira, no obstante, no hay ningún estudio que lo confirme.
  • Asentir con la cabeza: Es un gesto positivo, denota interés y acuerdo con el discurso. No obstante, si el gesto se repite en exceso podría llegar a significar aburrimiento.
  • Brazos cruzados: Esta postura significa rechazo o desacuerdo. Hay que contextualizar si estamos en un ambiente frío, puesto que podría significar que la persona tiene frío.
  • Piernas cruzadas: Si tu pie apunta hacia la puerta, puede reflejar inquietud e incomodidad, transmitiendo que se quiere escapar de la situación. Esto también puede aplicarse en la dirección de los hombros.
  • Palmas de las manos abiertas: Sinónimo de honestidad y lealtad, se acostumbra a contextualizar con situaciones donde la persona inconscientemente demuestra que no esconde nada.
  • Entrelazar los dedos de las manos: Este gesto denota inseguridad y se acostumbra a relacionar con una posición ansiosa o reprimida.
  • Apretón de manos: Un apretón de manos firme ayuda a transmitir seguridad. Ayuda también que este apretón de manos vaya acompañado de una generosa sonrisa y caminar a paso firme y ligero.
  • Mantener postura erguida: Una postura en la que te sientas demasiado atrás puede transmitir falta de interés, mientras que una postura con inclinación hacia delante puede demostrar nerviosismo e intranquilidad. Mantener una postura erguida y cómoda, repartiendo equitativamente el peso del cuerpo, es la clave para transmitir confianza y evitar el cansancio durante la entrevista laboral.

¿Cómo debe ser la postura en una entrevista de trabajo? | Vivi Montoya en Liderazgo Inteligente

El Poder de los Porcentajes en la Comunicación

Se debe tener presente que las primeras impresiones ocurren entre los 7 y 10 primeros segundos de una entrevista. El lenguaje corporal representa el 55% de la comunicación, el tono de voz un 38% y solo un 7% las palabras que utilices. Por esta razón, es de vital importancia que los candidatos presten atención a su presencia durante la entrevista y aseguren que tanto su comunicación verbal como no verbal transmitan seguridad desde el primer segundo.

Según la investigación Decoding of Inconsistent Communications, desarrollada por Albert Mehrabian y Morton Wiener, el lenguaje corporal representa el 55% de la información que transmites. De ahí que, aunque dispongas de una extraordinaria trayectoria profesional y unos argumentos sólidos para ser el candidato perfecto, puedas ser rechazado en el proceso de selección por lo que dices a través de la comunicación kinésica.

¿Qué Puedes Hacer para que tu Cuerpo Sea tu Aliado?

  • Muéstrate calmado: El análisis de los aspirantes comienza desde el mismo momento en el que el profesional accede a las instalaciones de la compañía. No olvides que es posible que los responsables de Recursos Humanos o, incluso el personal de recepción, estén evaluando cómo te comportas desde que cruzas la puerta. Mientras aguardas tu turno, procura reflejar tranquilidad y confianza. Una ligera sonrisa y una posición erguida ayudan a ofrecer esta imagen. Trata también de no mirar el móvil, ya que la espalda se encorva y ofrece una sensación de debilidad o desinterés.
  • Ofrece un firme apretón de manos: El saludo inicial es como una carta de presentación con la que transmites al reclutador mucha información y puede determinar cómo va a continuar la entrevista. Este acto se basa en tres claves: apretón firme, sin alargarlo excesivamente; mirada directa a la otra persona, sin resultar amenazante; y sonrisa de empatía. Acompaña el gesto con un saludo verbal en el que incluyas el nombre de tu interlocutor.
  • Adopta una postura adecuada: El objetivo es proyectar una mezcla de seguridad, interés y afabilidad. Siéntate recto y relajado y sitúa los brazos en los reposabrazos de la silla, sobre tus piernas o sobre el borde de la mesa, empleando las manos para enfatizar tus palabras, sin caer en la exageración. No los cruces, porque puedes parecer enfadado o inseguro.
  • Vigila tu mirada: Una mirada esquiva, que se dirige al suelo o que es demasiado persistente generará desconfianza, sensación de inseguridad o exceso de soberbia, respectivamente.
  • Muestra tu mejor sonrisa: La sonrisa no solo muestra alegría y positivismo, sino que puede contener hasta 18 emociones distintas. Reírse demasiado puede asociarse con falta de seriedad, mientras que una sonrisa de medio lado puede dar la impresión de arrogancia o ironía.
  • Controla tus tics nerviosos: Si detectas un tic común en ti (como jugar con un bolígrafo o tocarte el cabello), trata de mantener las manos ocupadas o apoyadas en un lugar fijo. Practica ejercicios de respiración antes de la entrevista para relajarte.
  • Imita al reclutador: Adoptar posturas similares a las del interlocutor te ayudará a empatizar con él. Si el entrevistador gira su cabeza, pone las manos sobre la mesa o cambia su posición en la silla, imítalo al cabo de unos segundos de forma sutil.

El lenguaje corporal no miente; con nuestras expresiones reflejamos lo que pensamos, pues es muy difícil controlar a la vez lo que decimos y lo que expresamos. El entrevistador tendrá que ser capaz de captar los mensajes que transmitimos inconscientemente con nuestro cuerpo, y cada vez prestan más atención al lenguaje corporal que se transmite mientras se comunica verbalmente.

Por ello es muy importante que conozcas cómo utilizar las posturas de tu cuerpo, los gestos de tu rostro o los movimientos de tus manos para transmitir una imagen positiva de ti mismo ante la persona que te está evaluando.

Consejos Adicionales para un Lenguaje Corporal Adecuado:

  • Refuerza la primera impresión: Saber dar la mano de forma apropiada es esencial. Mira a los ojos al entrevistador y dibuja una sonrisa de empatía; el apretón tiene que ser firme pero no muy alargado.
  • Usa tus ojos para comunicarte: Intenta mirar al entrevistador directamente a sus ojos pero sin incomodarlo. Una mirada fija puede ser interpretada como agresión y una mirada de costado como deshonestidad. Tu mirada debe ser empática, proyectando entusiasmo, interés y humor.
  • Sonríe: La sonrisa es esencial para mostrar simpatía, aunque sin excederse y sin que sea forzada. Entrena en un espejo tu mejor sonrisa para que no parezca fingida.
  • Controla tu pelo: A nadie le gusta alguien que permanentemente se está acomodando el pelo o que este cae constantemente sobre la cara. Si te acomodas el pelo todo el tiempo, puede interpretarse como falta de respeto o desinterés. Un buen corte de pelo y llevarlo recogido si es largo, son esenciales.
  • Proyecta confianza con la postura de tu cuerpo: Siéntate derecho con la espalda recta; no te apoyes sobre la mesa ni te recuestes hacia atrás en la silla. Tu cabeza debe estar erguida y derecha. Siéntate un poco al borde de la silla para demostrar interés, pero sin estar excesivamente rígido.
  • Usa expresiones faciales positivas: Tu rostro sirve para comunicarte con expresiones de asombro o duda. Sé positivo con tus expresiones faciales más allá de la simple sonrisa.
  • Evita (o controla) tus tics nerviosos: Identifica tics como jugar con un bolígrafo, anillos o dedos, y trata de controlarlos. Si juegas con anillos, no los lleves ese día; deja el bolígrafo encima de la mesa. La mejor forma de controlar los tics es intentar relajarse antes de la entrevista.

En resumen, el lenguaje corporal es una forma de comunicación no verbal que puede transmitir una gran cantidad de información sobre una persona. Gestos como mantener contacto visual, una postura erguida y usar gestos abiertos y expansivos denotan confianza y seguridad. Por el contrario, cruzar los brazos, fruncir el ceño o evitar el contacto visual pueden transmitir desconfianza, inseguridad o falta de interés.

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