¿Qué es el Síndrome de Sensibilidad Central?
El Síndrome de Sensibilidad Central (SSC), también conocido como Síndrome de Sensibilización Central, se define como un estado fisiológico en el cual el sistema nervioso central (SNC) se ve afectado, produciendo una hipersensibilidad al dolor. Este fenómeno se origina por una excitación de las membranas celulares y una disfunción en el procesamiento de estímulos, tanto en las vías neurológicas ascendentes como en las descendentes inhibitorias.
El concepto fisiológico de neurosensibilización o desregulación sensorial fue propuesto en 1990 por Woolf en el contexto de la fibromialgia. Se refiere a un incremento anormal, a través de la amplificación de la respuesta sináptica sensorial nociceptiva percibida a nivel central, ante un estímulo inocuo. El sistema límbico actúa como una red que detecta y amplifica esta percepción periférica hasta provocar hiperexcitabilidad neuronal.
Este síndrome se caracteriza por el incremento progresivo y sumatorio de potenciación sináptica en la transmisión de señales entre neuronas. Esto da lugar a una amplificación de la respuesta ante un nuevo estímulo y a la hiperexcitabilidad neuronal. De forma sencilla, el SSC hace que nuestro cerebro esté en un estado de alerta permanente y reaccione de forma exagerada a los estímulos, incluso a los no dolorosos, magnificando la información sensorial que recibimos del entorno.
Los síntomas del SSC pueden aparecer y desaparecer dependiendo de la exposición a estrés, a productos químicos y tóxicos medioambientales, o a alimentos para los que se ha desarrollado una sensibilización. Se trata de una enfermedad multisistémica asociada a una hipersensibilidad del sistema inmunológico, que con el paso del tiempo puede cronificarse.
Se estima que el Síndrome de Sensibilidad Central afecta alrededor del 4-10% de la población en los países desarrollados. Las mujeres se ven afectadas en mayor proporción que los hombres, lo cual puede atribuirse a factores hormonales.
Es importante destacar que el Síndrome de Sensibilidad Central no es un trastorno ni una enfermedad mental. Diversos estudios han demostrado que se trata de una enfermedad fisiológica real.

Patologías que Engloba el Síndrome de Sensibilidad Central
El Síndrome de Sensibilidad Central (SSC) es un término que engloba a más de 50 enfermedades y condiciones. Algunas de las patologías más comunes que se incluyen bajo este paraguas son:
- Fibromialgia: Considerada una enfermedad o síndrome reumático, la fibromialgia afecta aproximadamente al 2% de la población adulta, siendo un 80% más frecuente en mujeres. Se caracteriza por dolor muscular generalizado que empeora con el frío, el estrés y la actividad física.
- Síndrome de Fatiga Crónica: Caracterizado por fatiga extrema y persistente que no mejora con el descanso.
- Migrañas y/o Cefalea Tensional: Dolores de cabeza recurrentes e intensos.
- Síndrome del Intestino Irritable (SII): Un trastorno gastrointestinal común que causa dolor abdominal, hinchazón, diarrea y/o estreñimiento.
- Hipersensibilidad Química Múltiple (SQM): Reacción adversa a sustancias químicas comunes en el ambiente.
- Síndrome de Piernas Inquietas: Una necesidad irresistible de mover las piernas, especialmente por la noche.
- Síndrome ATM: Trastornos de la articulación temporomandibular.
- Cistitis Intersticial: Dolor crónico en la vejiga y necesidad frecuente de orinar.
- Sequedad ocular.
- Trastornos cognitivos.
El Dr. Muhammad B. Yunus, en 1984, fue uno de los primeros en agrupar distintos procesos con características comunes bajo el concepto de SSC, aunque sus causas eran desconocidas y su fisiopatología similar.
Síntomas Comunes del SSC
Entre los principales síntomas que comprende el SSC destacan:
- Dolor muscular y articular generalizado.
- Dolores de cabeza intensos (migrañas).
- Ojos secos.
- Cistitis intersticial.
- Cansancio y fatiga crónica.
- Trastornos del sueño.
- Alteraciones del estado de ánimo, como depresión.
- Sequedad generalizada.
- Trastornos cognitivos (dificultades de concentración, memoria, etc.).
Las personas que padecen el Síndrome de Sensibilidad Central a menudo refieren que el dolor se intensifica tras una pérdida, desequilibrios emocionales, problemas laborales o personales. Cirugías, accidentes de tráfico y lesiones traumáticas también aumentan las probabilidades de desencadenar el SSC.
Fisiopatología del Síndrome de Sensibilidad Central
La fisiopatología del SSC implica una disfunción en la regulación de las señales nerviosas. El sistema nervioso central (SNC) se encuentra en un estado de alerta constante, reaccionando de forma exagerada a estímulos que normalmente no serían percibidos como amenazantes o dolorosos.
Cuando el mal funcionamiento del SNC y del sistema inmunológico termina afectando al sistema endocrino, se produce una mala regulación neurosensorial. Esto lleva a alteraciones endocrinas e inmunes, creando un círculo vicioso que origina múltiples síntomas y síndromes.
El dolor, en el contexto del SSC, se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión presente o potencial. Sin embargo, en el SSC, este mecanismo de defensa se ve alterado, amplificando la percepción del dolor.
Diversos estudios han investigado los mecanismos subyacentes, incluyendo la inflamación neurogénica y los cambios epigenéticos en la expresión génica, especialmente en relación con la fibromialgia. Estos cambios pueden afectar la forma en que las neuronas procesan la información sensorial.

Tratamiento del Síndrome de Sensibilidad Central
Una característica principal del Síndrome de Sensibilidad Central es la tendencia al negativismo, donde los pacientes pueden sentir que el dolor no desaparecerá y que ningún tratamiento será eficiente. Por esta razón, la intervención multidisciplinar es indispensable.
Intervención Multidisciplinar
- Fisioterapeuta y Psicólogo: Estos profesionales deben trabajar conjuntamente. La psicología se enfoca en lograr un equilibrio y bienestar anímico, mientras que el fisioterapeuta es esencial para manejar el correcto funcionamiento del aparato musculoesquelético. La fisioterapia se centra en la reeducación del cuerpo, el equilibrio del tono muscular y el control postural, siendo especialmente importante para pacientes con fibromialgia. Ambos profesionales colaboran en la educación en el dolor al paciente.
- Nutricionista: La alimentación juega un papel fundamental, especialmente considerando la alta prevalencia del síndrome del colon irritable en pacientes con SSC. Dado que la sensibilización central es muy particular en cada paciente, el nutricionista debe diseñar directrices y consejos personalizados.
- Recuperación Funcional: Interviene en los desequilibrios músculo-esqueléticos y enseña al paciente métodos de activación muscular sin dolor, permitiendo una progresión gradual.
Terapias Complementarias
Andulación y ELAT: La Andulación es un tratamiento que, mediante un efecto estimulante sobre la circulación y el metabolismo, facilita la oxigenación y nutrición muscular, promoviendo la descontractura. Su acción sobre el sistema linfático ayuda a eliminar residuos metabólicos y toxinas. Esta terapia biofísica puede mejorar la calidad de vida, los procesos digestivos, y es eficaz contra los trastornos del sueño al inducir una relajación intensa. El uso regular aumenta la resistencia al estrés.
El Síndrome de Sensibilidad Central: Qué es, Causas y Síntomas
El Papel de la Dieta en el Síndrome de Sensibilidad Central
La alimentación tiene una importancia crucial en el manejo del SSC, especialmente porque esta condición a menudo coexiste con el síndrome del colon irritable. La sensibilización central es altamente individualizada, por lo que un enfoque nutricional personalizado es esencial.
Sensibilidad Alimentaria e Histaminosis
La sensibilidad alimentaria es una reacción del sistema inmunológico frente a ciertos alimentos, que no depende de la cantidad consumida, a diferencia de las alergias o intolerancias. El sistema inmunológico identifica estos alimentos como agentes agresores, desencadenando reacciones con liberación de sustancias potencialmente nocivas.
Los síntomas comunes de la sensibilidad alimentaria incluyen cefaleas, hinchazón, dolor abdominal, dolor muscular, cansancio y fatiga. Estos síntomas suelen mejorar al retirar el alimento conflictivo de la dieta por un período prolongado.
En la relación entre la sensibilidad alimentaria y la sensibilidad central, los mastocitos juegan un papel clave, interviniendo en las reacciones de hipersensibilidad. La sensibilidad alimentaria puede estar provocada por una alteración en el equilibrio de los niveles de histamina en el organismo, resultando en un exceso o acumulación de esta sustancia.
Por ello, es conveniente realizar un test de histaminosis alimentaria para identificar los alimentos problemáticos y mantener una dieta de exclusión durante al menos 6 meses. Es muy común que estos pacientes presenten permeabilidad intestinal.
Nutrientes Clave y Patrones Dietéticos
En pacientes con fibromialgia, una de las patologías asociadas al SSC, aumentan los requerimientos de determinados nutrientes. La sobrecarga hepática causada por procesos inflamatorios puede incrementar la probabilidad de dolor. La relación omega-6/omega-3, que idealmente debería ser de 2,6:1, a menudo se encuentra desequilibrada en la dieta actual (alrededor de 15:1).
Se recomiendan los siguientes minerales:
- Calcio: mínimo 1.500 mg/día.
- Magnesio: 400 - 1.000 mg/día.
- Zinc: 10 mg/día.
- Selenio: 70 µg/día.
Patrones Dietéticos:
- Dieta Mediterránea: Rica en frutas, vegetales, grasas saludables (aceite de oliva) y antioxidantes. Se ha asociado con una menor prevalencia de dolor crónico y una reducción de marcadores inflamatorios como la PCR y citoquinas proinflamatorias en pacientes con neuropatías crónicas.
- Dieta Cetogénica: Basada en alta ingesta de grasas y baja en carbohidratos, puede mejorar la sensibilidad insulínica y reducir la neuroinflamación.
Suplementación y Nutrientes Específicos
La nutrición emerge como una estrategia complementaria prometedora en el manejo del dolor neuropático y las condiciones asociadas al SSC. Diversos nutrientes han mostrado efectos beneficiosos:
- Vitaminas del complejo B (B1, B6, B12): Desempeñan un papel crucial en la modulación de la inflamación y el dolor, con efectos antinflamatorios, antioxidantes y regenerativos nerviosos. La deficiencia de estas vitaminas se ha correlacionado con una mayor incidencia de dolor neuropático.
- Ácidos Grasos Poliinsaturados (Omega-3): Las resolvinas derivadas de los omega-3 suprimen mediadores proinflamatorios y ayudan a la resolución de la inflamación.
- Vitamina D (VD): Actúa como antiinflamatorio, neuroprotector e inmunomodulador, reduciendo especies reactivas de oxígeno y citoquinas inflamatorias.
- Antioxidantes (Vitamina E, Ácido Alfa-Lipoico (ALA), Resveratrol, Curcumina): Reducen el daño oxidativo, modulan respuestas inflamatorias y disminuyen la activación microglial. El ALA es efectivo en la neuropatía diabética, y la curcumina (de la cúrcuma) disminuye la neuroinflamación.
- Magnesio: Es importante en la prevención de la sensibilización central y la atenuación de la hipersensibilidad al dolor, actuando sobre los receptores NMDA.
- Uridina y Colina: Precursores de fosfolípidos que pueden mejorar la formación de membranas celulares, el crecimiento neuronal y la formación de prolongaciones dendríticas.
- Ácido Fólico: Como donante de metilo, puede aumentar la regeneración axonal y la reparación del SNC.
Un ejemplo de complemento alimenticio que combina varios de estos nutrientes es Neural Plactive®, a base de Uridina-5-monofosfato, polifenoles y quinonas, magnesio, ácido fólico (L-metilfolato cálcico) y vitamina B12, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso.

Dolor Neuropático y su Relación con el SSC
El dolor neuropático (DN) se define como aquel originado por una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial. Afecta entre el 7% y el 10% de la población, caracterizándose por su complejidad fisiopatológica y un impacto debilitante en la calidad de vida.
Los mecanismos fisiopatológicos incluyen activación microglial, neuroinflamación, alteraciones metabólicas y estrés oxidativo. El dolor neuropático central (DNC), causado por una lesión en el SNC, comparte características similares al periférico.
La fisiopatología del DN es compleja e implica procesos como la activación de la microglía y la liberación de mediadores proinflamatorios. La nutrición juega un papel importante, y patrones dietéticos como la dieta mediterránea y la cetogénica han mostrado beneficios.
La evidencia actual respalda el papel de la nutrición como una estrategia coadyuvante prometedora en el tratamiento del dolor neuropático, modulando procesos clave como la neuroinflamación, el estrés oxidativo y la regeneración nerviosa.

Consejos Generales para el Manejo del SSC
Además de la dieta y el tratamiento multidisciplinar, se recomiendan:
- Beber de 1,5 a 2 litros de agua al día.
- Intentar reducir el nivel de estrés, ya que provoca una respuesta fisiológica similar a la cafeína.
- Realizar ejercicio moderado.
- Controlar el estreñimiento y repoblar la microbiota intestinal.
- Tomar un vaso de agua templada con 2-3 gotas de limón antes de desayunar para estimular el vaciado intestinal y la vesícula.
El Síndrome de Sensibilidad Central: Qué es, Causas y Síntomas
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