La presencia de amoníaco en las naves de pollos de engorde es una preocupación recurrente para los profesionales de la avicultura. Un olor penetrante que irrita los ojos y una cama que pierde su friabilidad, volviéndose compacta y apelmazada, son señales de alerta. Más allá de la incomodidad, el control de la humedad y, consecuentemente, de los niveles de amoníaco, es un pilar fundamental de la bioseguridad, la sanidad y la eficiencia productiva en las explotaciones avícolas.

¿Por qué se humedece la cama y aparece el amoníaco?
La cama húmeda no es la causa del problema, sino un síntoma visible de un fallo en la gestión. Los pollos excretan entre el 70% y el 80% del agua que consumen. Si la atmósfera de la nave no es capaz de absorber y evacuar esta humedad al mismo ritmo que se genera, el exceso de agua se deposita en el suelo por condensación.
La humedad actúa como un catalizador que acelera la descomposición bacteriana de la gallinaza, generando amoníaco. Este gas incoloro e irritante, con un olor penetrante, se produce a partir de las proteínas de la dieta, específicamente de la fracción nitrogenada contenida en las heces, activada por enzimas como la uricasa y la ureasa tras la actividad microbiana.
Los niveles de amoníaco superiores a 20-25 ppm sostenidos provocan:
- Irritación ocular y ceguera: El contacto continuo con superficies húmedas y corrosivas ablanda y ulcera las almohadillas plantares, causando pododermatitis plantar. Estas lesiones son dolorosas, reducen la movilidad del ave y son una causa principal de decomisos en matadero.
- Daño fisiológico: Se produce la destrucción de los cilios respiratorios, abriendo la puerta a enfermedades bacterianas y reduciendo la ganancia de peso diaria.
- Afecciones respiratorias: El amoníaco debilita la primera barrera de defensa respiratoria de las aves, facilitando la entrada de bacterias y virus. Con 25 ppm de amoníaco, los cilios de las aves se paralizan, y con 40 ppm dejan de funcionar, impidiendo la eliminación de mucosidad y patógenos.
- Peores índices de conversión: Un pollo sobre cama húmeda experimenta estrés constante. Si siente frío por la humedad (pérdida de calor por conducción), gastará la energía del pienso en termorregularse en lugar de engordar.
SABÍAS QUE LA ACUMULACIÓN DE AMONÍACO PUEDE AFECTAR LA SALUD DE TUS POLLOS?
Soluciones Técnicas para el Control de Humedad y Amoníaco
La solución a la cama húmeda y la alta concentración de amoníaco no es mágica, sino puramente técnica, basada en un manejo inteligente y la implementación de tecnologías adecuadas.
Ventilación y Calefacción Progresiva: La Clave del Éxito
Durante décadas, el sector ha dependido de sistemas de ventilación y calefacción "Todo/Nada" (On/Off). Sin embargo, la tendencia actual, y lo que se recomienda para una gestión eficiente, es la ventilación y calefacción progresiva.
Ventilación Progresiva
La ventilación tradicional funciona por "golpes": los ventiladores se encienden al 100% de su potencia cuando sube la temperatura y se apagan de golpe cuando baja. Los sistemas modernos utilizan tecnología de velocidad variable (motores EC o variadores de frecuencia).
- Beneficio para la cama: Se mantiene una corriente de aire mínima, constante y suave (sin corrientes de aire frío perceptibles para el pollito) que "barre" y evacua la humedad de la cama continuamente.
- Ahorro energético masivo: Un ventilador trabajando al 50% de su capacidad consume exponencialmente menos energía (aproximadamente un 15-20% de su consumo nominal) que uno trabajando a intervalos del 100%.
La ventilación progresiva asegura que los ventiladores nunca se detienen (o lo hacen raramente), sino que varían su velocidad, evitando los molestos ciclos de "todo o nada" que generan picos de temperatura, ráfagas de aire y momentos de aire estancado.
Calefacción Modulante y Progresiva
De nada sirve una ventilación óptima si la calefacción funciona a golpes de calor intenso. Los cañones de combustión tradicionales, al encenderse y apagarse bruscamente, generan picos de temperatura seguidos de enfriamientos rápidos. Los sistemas de calefacción modulantes y progresivos gestionan la entrega de calorías de manera controlada, evitando picos innecesarios y la condensación que puede ocurrir al apagarse bruscamente y enfriarse la nave.
La combinación de ventilación y calefacción progresiva reduce drásticamente el consumo de gas y luz.

Gestión Eficiente de los Bebederos
Incluso con la mejor ventilación y calefacción, si los bebederos pierden agua, se crearán zonas de cama húmeda irremediables. Las líneas de bebida con tetinas de alta precisión son esenciales. Sin embargo, el equipo requiere manejo:
- Ajustar la altura de la línea para que el ave estire el cuello ligeramente.
- Ajustar la presión del agua semana a semana según el crecimiento y caudal necesario.
Estas medidas son económicas y eficaces para mantener la yacija seca bajo las líneas de bebida.
El Rol del Ordenador Climático
Para que la ventilación progresiva, la calefacción modulante y las entradas de aire trabajen en armonía, es necesario un sistema que tome decisiones basadas en datos. Un ordenador climático detecta variaciones ambientales (como un día de lluvia con alta humedad exterior) y ajusta automáticamente la ventilación mínima y la calefacción para compensar, secando el aire entrante antes de que la cama absorba esa humedad ambiental.
Es crucial entender que el exceso de ventilación puede ser tan perjudicial como la falta de ella, especialmente en invierno o con pollitos jóvenes. Si se introduce aire frío y húmedo del exterior sin calentarlo adecuadamente, este aire no tendrá capacidad higroscópica (capacidad de absorber agua) y, al contrario, caerá sobre la cama por densidad, enfriándola y mojándola más.
Estrategias Adicionales para Reducir el Amoníaco
Además de la gestión ambiental, existen otras estrategias para mitigar las emisiones de amoníaco y olores:
- Composición de la ración y manejo de la dieta: Formular dietas basadas en el requerimiento de aminoácidos, en lugar de la proteína cruda total, y utilizar aminoácidos sintéticos maximiza la retención de nutrientes y reduce el nitrógeno en las heces. Una dieta bien equilibrada, con ingredientes altamente digeribles y aditivos funcionales, mejora la digestibilidad y reduce la inflamación intestinal, lo que a su vez disminuye la excreción de nitrógeno.
- Aditivos fitógenos (AFs): Estos aditivos pueden aumentar la digestibilidad de los nutrientes, reducir la inflamación intestinal y modular la microbiota intestinal, minimizando el efecto de bacterias perjudiciales. Esto resulta en una menor excreción de nitrógeno y, consecuentemente, una menor volatilización de amoníaco.
- Optimizar la densidad poblacional: Una alta densidad de población puede afectar el bienestar animal y las condiciones de vida, incluyendo la humedad de la cama.
- Uso de extracto de Yucca Shigera: Indicado para reducir las emisiones de amoníaco y otros gases, mejorando la asimilación del alimento y la ganancia de peso.
- Uso de bentonitas o aluminosilicatos: Materiales que pueden ser tratados en la cama para mejorar sus propiedades.
- Uso de Acidificantes: Ayudan a minimizar la liberación de amoníaco, especialmente en camas reutilizadas o en situaciones de alta humedad.
- Uso de Microorganismos Saprófitos (Tecnología EM): Aplicados directamente a la cama, estos microorganismos incrementan el coeficiente de nitrógeno utilizado por las aves, disminuyendo su presencia en las excretas y reduciendo la volatilización de amoníaco. Además, promueven una fermentación adecuada de las excretas.

La lucha contra la cama húmeda y el amoníaco no se gana trabajando más duro removiendo yacija manualmente, sino con tecnología y manejo inteligente. La implementación de sistemas de ventilación y calefacción progresiva, una gestión cuidadosa de los bebederos, el uso de ordenadores climáticos y la consideración de aditivos y tratamientos para la cama, son esenciales para garantizar la salud, el bienestar y la eficiencia productiva de los pollos de engorde.