Diversas dietas han ganado popularidad con el objetivo de perder peso, mejorar la capacidad física y manejar múltiples enfermedades crónicas, incluyendo aquellas de carácter cardiovascular, neurológico o cutáneo. Entre ellas, la dieta cetogénica y el ayuno intermitente destacan por sus resultados prometedores en la medicina tradicional y deportiva. La dieta mediterránea, por su parte, se ha consolidado como un patrón alimentario de impacto positivo muy significativo en la salud. Otras dietas populares incluyen la dieta «paleo», la dieta vegana y la dieta libre de gluten.
La dieta cetogénica, el ayuno intermitente y la dieta mediterránea han demostrado aportar resultados favorables en dermatosis inflamatorias como la psoriasis, la dermatitis atópica, la hidradenitis supurativa o el acné. Además, la dieta mediterránea podría actuar como factor protector para el desarrollo de algunas neoplasias cutáneas.
Este artículo presenta una revisión del papel de diversas dietas populares en el manejo de las dermatosis.

Introducción a la Obesidad y la Inflamación Cutánea
La obesidad es una enfermedad sistémica caracterizada por una inflamación crónica de bajo grado, y se posiciona como una de las enfermedades no transmisibles más prevalentes a nivel mundial. En países como Estados Unidos, su prevalencia se ha duplicado en las últimas décadas, afectando al 40% de los adultos, con proyecciones que sugieren un alcance del 50% para el año 2030. En España, la prevalencia actual en adultos ronda el 17%.
La obesidad se asocia intrínsecamente con un incremento de marcadores inflamatorios, tales como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), la proteína C reactiva (PCR) y múltiples citocinas, incluyendo las interleucinas (IL) 6 y 18. El tejido adiposo desempeña un papel activo en la liberación de numerosos mediadores proinflamatorios, como la adiponectina, leptina, angiotensina II, resistina, visfatina e IL-6. Adicionalmente, la obesidad puede ser considerada un trastorno inmunológico, dado que se correlaciona con una reducción de la capacidad inmunitaria y alteraciones en la función de neutrófilos, monocitos, linfocitos y macrófagos. Esta condición también se relaciona con ciertos tipos de tumores (como el de endometrio o el colorrectal), enfermedades cardiovasculares y alteraciones en la microbiota.
Dada la compleja fisiopatología de la obesidad y su asociación con un aumento de mediadores proinflamatorios, hormonas y alteraciones inmunológicas, no es sorprendente que aproximadamente el 50% de los pacientes obesos presenten alteraciones cutáneas.
Dietas Populares y su Impacto Dermatológico
En los últimos años, ha habido una proliferación de dietas cuyo objetivo principal es la pérdida de peso, pero que también buscan el incremento de las capacidades físicas y el manejo de diversas enfermedades crónicas, abarcando afecciones cardiovasculares, neurológicas y cutáneas. Entre estas dietas, la dieta cetogénica y el ayuno intermitente han demostrado resultados muy prometedores en los campos de la medicina tradicional y deportiva.
Paralelamente, la dieta mediterránea se ha consolidado como una forma de alimentación saludable con un impacto positivo muy significativo en la salud general. Otras dietas que han ganado popularidad incluyen la dieta «paleo», la dieta vegana y la dieta libre de gluten.
A continuación, se revisará el impacto de estas dietas populares en la piel y en las enfermedades cutáneas.

Material y Métodos de la Revisión
Se llevó a cabo una revisión narrativa de la literatura científica. Durante los meses de mayo y junio de 2023, se realizaron búsquedas exhaustivas en las bases de datos Medline y Google Scholar. Se emplearon los términos clave: «dietas», «alimentación», «piel», «dermatosis», «paleo», «ayuno», «ayuno intermitente», «dermatosis», «cetosis», «cetogénica», «paleo», «gluten», «dieta vegana», «psoriasis», «acné», «dermatitis atópica», «hidrosadenitis supurativa». Las búsquedas se efectuaron tanto en castellano como en inglés. Los artículos fueron cribados en función de su resumen y seleccionados según su relevancia tras la lectura detallada de los estudios. Dos autores (M.M.P. y J.P.C.) se encargaron de la búsqueda, la selección de artículos y la redacción inicial de este manuscrito. Un tercer autor (D.M.C.) completó la búsqueda y la redacción final del manuscrito.
Dieta Cetogénica y Ayuno Intermitente: Definiciones y Mecanismos
Dieta Cetogénica
La dieta cetogénica se caracteriza por una restricción severa de alimentos ricos en hidratos de carbono, limitándolos a menos de 30-50 gramos diarios. Esto implica la exclusión de cereales, alimentos ultraprocesados y azúcares. En su lugar, se promueve una alimentación basada en proteínas y grasas saludables, como las grasas monoinsaturadas (presentes en nueces, aguacates y aceitunas) y poliinsaturadas (encontradas en pescados). Existen múltiples variaciones de esta dieta, incluyendo la dieta Atkins, la dieta Atkins modificada (con una distribución de macronutrientes del 60% de grasas, 30% de proteínas y 10% de hidratos de carbono) y la dieta de bajo índice glucémico, entre otras. El objetivo principal de esta dieta es inducir el estado de cetosis, un proceso metabólico en el que el cuerpo obtiene la energía necesaria a partir de los ácidos grasos almacenados.
Ayuno Intermitente
El ayuno intermitente consiste en la abstinencia voluntaria de alimentos o líquidos durante un período determinado. Es crucial diferenciarlo de la inanición, la cual implica una falta de nutrientes esenciales y puede acarrear complicaciones graves. Existen diversas modalidades de ayuno intermitente, entre las más frecuentes se encuentran:
- Ventanas de ayuno de 12 horas.
- Ventanas de ayuno de 16 horas (con un periodo de 8 horas para la ingesta de alimentos).
- Ventanas de ayuno de 23 horas (con una hora para comer).
- Protocolo 24-24 (24 horas de ayuno seguidas de 24 horas de alimentación habitual).
- Protocolo 36-12 (36 horas de ayuno seguidas de 12 horas con periodos de alimentación).
- Protocolo 5:2 (2 días de ayuno a la semana, seguidos de 5 días de alimentación habitual).
El ayuno intermitente que excede las 12 horas induce la metabolización de ácidos grasos y la consiguiente producción de cetonas.

Efectos Adversos y Contraindicaciones
Entre los efectos adversos asociados a la dieta cetogénica y al ayuno intermitente se incluyen la deshidratación, letargia, hipoglucemia, acidosis, y trastornos hidroelectrolíticos y gastrointestinales. En los últimos años, se han documentado múltiples casos de prurigo pigmentosa en relación con dietas cetogénicas, popularmente conocido como "keto rash". Esta condición se manifiesta con pápulas o placas pruriginosas y eritematosas, a veces vesiculosas, localizadas predominantemente en el tronco o cuello. Con el tiempo, estas lesiones pueden evolucionar a placas hiperpigmentadas de aspecto reticulado. Aunque el aspecto clínico puede ser característico, el diagnóstico en fases iniciales puede resultar complejo. El cuadro clínico suele desarrollarse aproximadamente un mes después del inicio de una dieta cetogénica estricta, con un rango que varía entre 6 días y 4 meses. El tratamiento más comúnmente indicado son las tetraciclinas, y la hiperpigmentación postinflamatoria es una complicación observada en la mayoría de los pacientes.
Contraindicaciones de la Dieta Cetogénica
Las contraindicaciones absolutas para la dieta cetogénica son las porfirias y el déficit de piruvato carboxilasa, un trastorno neurometabólico infrecuente caracterizado por retraso del desarrollo, acidosis metabólica y convulsiones recurrentes en la infancia. Algunas contraindicaciones relativas incluyen ciertas citopatías mitocondriales o el déficit de carnitina. Asimismo, no se recomienda su adopción en mujeres embarazadas, lactantes o niños pequeños, ni en pacientes con bajo peso, sepsis, insuficiencia hepática o pancreática, o con alteraciones graves del metabolismo lipídico.
Efectos Beneficiosos Sistémicos
Los efectos beneficiosos de la dieta cetogénica y del ayuno intermitente se pueden agrupar en varias categorías:
Efectos Antiinflamatorios
Se observa una disminución de citocinas proinflamatorias como el TNF-α y la IL-6, así como la supresión del inflamosoma NLRP3, un componente clave en la activación de la IL-18.
Efectos Metabólicos
Se produce un aumento de la adiponectina y leptina, y una disminución de la grelina. Además, se observa un incremento de la sensibilidad a la insulina, una reducción de la glucemia y la insulina en ayunas, y una mejora en los niveles de hemoglobina glicosilada.
Efectos Neuronales
Se ha reportado un aumento del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), lo que contribuye a un incremento de la plasticidad y regeneración neuronal.
La dieta cetogénica y el ayuno intermitente han mostrado resultados prometedores, aunque aún en estudios preliminares, en el manejo de la diabetes, el síndrome de ovario poliquístico, el cáncer y múltiples enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y respiratorias.
Dieta Cetogénica y Ayuno Intermitente en Pacientes con Cáncer
Una revisión reciente de la literatura, que incluyó ensayos clínicos, estudios prospectivos de casos y controles, y estudios de cohortes con amplias muestras, sugirió que la dieta cetogénica y el ayuno intermitente podrían ser útiles para optimizar las respuestas en pacientes con cáncer que reciben quimioterapia o radioterapia. Asimismo, podrían mejorar la calidad de vida de estos individuos. Sin embargo, estos hallazgos requieren ser confirmados en ensayos clínicos de mayor envergadura para poder establecer recomendaciones en la práctica clínica.
Dieta cetogénica de manera saludable
Impacto de la Dieta Cetogénica y el Ayuno Intermitente en Diversas Dermatosis
Diversos estudios han evidenciado que las dietas de restricción y el ayuno intermitente poseen un efecto antioxidante y antiinflamatorio, lo que podría ser beneficioso para la salud cutánea. Investigaciones en modelos animales sugieren que estas intervenciones podrían incluso disminuir el envejecimiento cutáneo y prolongar la supervivencia.
Un ensayo clínico reciente (con 45 participantes) demostró un aumento de la hidratación cutánea y una optimización de la textura de la piel en el grupo que practicó ayuno intermitente. Adicionalmente, estos individuos reportaron mayores niveles de felicidad y confianza.
Psoriasis
Dada la relación documentada entre la psoriasis, la obesidad y la inflamación crónica, la dieta cetogénica, una de las intervenciones más efectivas para la reducción de peso y de los marcadores de inflamación crónica, se perfila como una alternativa potencial en el manejo de esta dermatosis. Un estudio prospectivo con 30 pacientes, seguidos durante un mes, mostró una disminución aproximada del 50% en el Índice de Severidad de la Psoriasis (PASI). Paralelamente, se observó una reducción significativa del Índice de Calidad de Vida en Dermatología (DLQI), así como de las escalas de prurito y dolor en pacientes que siguieron una dieta de restricción calórica alta en proteínas durante 4 semanas. Estos individuos también presentaron una disminución en los niveles séricos de IL-2 e IL-1β, así como de colesterol total, colesterol LDL, insulina y enzimas hepáticas.
Un ensayo clínico previo (con 37 pacientes) en individuos con psoriasis no tratada previamente, ya había demostrado una reducción significativa del PASI. Un 97% de los participantes alcanzaron un PASI 50 (reducción del 50% en la severidad) y un 65% alcanzaron un PASI 75 (reducción del 75%), tras seguir un régimen alimenticio de 10 semanas que consistía en una dieta cetogénica muy baja en calorías (<500 kcal/día) durante 4 semanas, seguida de una dieta mediterránea hipocalórica durante otras 6 semanas.
En lo que respecta al ayuno intermitente, un estudio prospectivo (con 121 participantes) realizado durante el ayuno del Ramadán de 2019, observó una disminución significativa de la psoriasis durante dicho periodo (PASI inicial basal de 4,36±3,22 y PASI final de 3,51±1,26). Previamente, otro estudio prospectivo multicéntrico (con 108 participantes) ya había descrito una reducción significativa del PASI en pacientes con psoriasis moderada a grave durante el mes de Ramadán. Un ensayo clínico aleatorizado (con 24 participantes) que compara la dieta habitual (n=12) frente a ayuno intermitente (n=12) en pacientes con psoriasis, se encuentra pendiente de publicación de sus resultados.
Hidradenitis Supurativa
En un estudio multicéntrico prospectivo (con 55 participantes), el ayuno intermitente practicado durante el mes de Ramadán se asoció con una modesta reducción del Índice de Severidad de la Hidradenitis Supurativa (IHS4), pasando de 11,00±5,88 puntos (antes de Ramadán) a 10,15±6,45 (después de Ramadán) (p<0,0001). Además, el número de lesiones graves, como fístulas drenantes y abscesos, disminuyó en más del 70% de los individuos. Recientemente, se describió el caso de una mujer obesa de 33 años con hidradenitis genital que, tras iniciar una dieta cetogénica estricta, experimentó una resolución completa de su dermatosis, la cual se mantuvo durante los 3 años de seguimiento.
Acné
Una revisión narrativa reciente, que incluyó estudios prospectivos y retrospectivos de calidad metodológica variable, señaló que la dieta cetogénica podría reducir el acné al disminuir la secreción de insulina, a diferencia de la dieta occidental, que induce picos en los niveles de insulina.
Dermatitis Atópica
Un reciente ensayo unicéntrico aleatorizado (con 20 participantes) realizado durante la pandemia por SARS-CoV-2 encontró una reducción del prurito, de la actividad de la enfermedad y una mejora en la calidad de vida en pacientes tratados mediante ayuno intermitente e hipnoterapia, en comparación con el grupo control a las 16 semanas.
Dermatosis Autoinflamatorias y Supresión del Inflamosoma NLRP3
En un estudio preclínico, se reportó que el β-hidroxibutirato, un cuerpo cetónico que circula de forma natural en el ser humano, suprime específicamente el inflamosoma NLRP3, activador de la IL-1β. Este inflamosoma está relacionado con múltiples dermatosis, incluyendo el síndrome autoinflamatorio familiar mediado por frío, el síndrome de Muckle-Wells, la enfermedad multisistémica de inicio neonatal/crónica infantil, el síndrome neurológico cutáneo-articular, la hiperinmunoglobulinemia D con síndrome de fiebre periódica, el síndrome periódico asociado al receptor del factor de necrosis tumoral (TRAPS), la artritis idiopática juvenil, la policondritis recidivante, el síndrome de Schnitzler, el síndrome de Sweet, la enfermedad de Behçet, la gota y la hidradenitis supurativa. Basándose en estos hallazgos, se propuso que la dieta cetogénica podría tener un uso terapéutico en estas dermatosis, aunque se requieren estudios clínicos que lo corroboren.

Dieta Paleo
La dieta paleolítica o «paleo» se basa en la premisa de que nuestro cuerpo no se ha adaptado completamente a los cambios derivados de la adopción de la agricultura y el sedentarismo. Esta dieta puede considerarse una variante de la dieta cetogénica, ya que los únicos alimentos permitidos son aquellos obtenidos de la caza y recolección, como frutas, verduras, pescado, carnes y huevos. Están prohibidos los lácteos, las harinas refinadas, los cereales, las legumbres, el azúcar refinada, la comida procesada y el alcohol. Un ensayo clínico aleatorizado reciente (con 32 participantes) a 12 semanas demostró sus beneficios en el incremento de la sensibilidad a la insulina, la disminución de los lípidos plasmáticos y la pérdida de peso, sugiriendo su utilidad como parte del tratamiento de enfermedades asociadas.
¿Qué es el Ayuno Intermitente?
El ayuno intermitente es un patrón de alimentación basado en la restricción temporal de la ingesta. Durante un número determinado de horas o días, se mantiene una dieta normal. Cuando se practica con fines de salud, el ayuno intermitente puede llevarse a cabo de diferentes maneras:
- Ayuno de días alternos: Consiste en seguir una dieta normal un día y no comer nada al día siguiente.
- Ayuno 5:2: También conocido como ayuno dos veces por semana, implica comer muy poco o nada durante dos días a la semana.
- Alimentación con restricción en el tiempo: Limitar la ingesta a un breve periodo cada día, lo que puede implicar estar en ayuno hasta por 16 horas. Algunas personas optan por comer a primera hora del día y ayunar por la tarde y noche.
La teoría subyacente es que el ayuno intermitente provoca un cambio en el funcionamiento de las células del cuerpo. Las investigaciones sugieren que puede mejorar algunos signos de salud a corto plazo, pero los efectos a largo plazo y si los distintos ciclos de ayuno ofrecen los mismos beneficios aún no están claros.
El ayuno intermitente puede generar sensaciones de cansancio y mareo. Puede afectar el control de la diabetes y causar dolores de cabeza o cambios en el estado de ánimo. Comer únicamente durante un breve período a menudo implica saltarse el desayuno o la cena. Si estás considerando practicar el ayuno intermitente, es recomendable consultar con un profesional de la salud para discutir las ventajas y desventajas.
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