Estela Valverde camina por la avenida Chiclana. Falta poco para que compita en un torneo nacional de culturismo femenino: grande, musculosa, fuerte y con el pelo rubio cortado carré, piensa en parar un taxi. No siempre fue así. De joven, era flaca: hacía danza, actuó en varios teatros. A los 30 años pesaba 42 kilos. Estudió profesorado de educación física. Se casó con Carlos, un vecino con sobrepeso que trabajaba en aeroparque indicándoles a los pilotos dónde estacionar sus aviones. Tuvieron dos nenes. Estela se ocupaba de criar a los chicos.

Un día, Carlos decidió dejar de ser el gordito del barrio y empezó a entrenar con el que hacía de Mr. Chile en Titanes en el Ring. Como Carlos no quería que ella trabajara, la convenció de que pusieran un gimnasio en la casa. Su idea era dar clases de step y gimnasia localizada a las señoras del barrio; mientras tanto Carlos podía entrenar. El gimnasio fue ocupando cada vez más metros de la propiedad que la familia tiene en el extremo sur de Boedo. Con el tiempo, el gordito del barrio se convirtió en bicampeón argentino en fisicoculturismo. Hoy tiene 56 años aunque cualquiera diría que es mucho menor. Está orgullosa de su cola, una cola que muchas chicas de veinte no tienen.
El Mundo del Culturismo Femenino: Disciplina y Transformación
El fisicoculturismo femenino despierta admiración, deseo, fascinación, rechazo, temor y asco. Las forzudas desafían los patrones estéticos impuestos a las mujeres de todas las épocas. Para los medios de comunicación son freaks cuyos cuerpos escapan a los límites construidos culturalmente. Su robustez introduce otra forma de apreciar lo femenino, desordena las convenciones conocidas, torna inclasificable la anatomía de la mujer.
Múltiple campeona de culturismo, Estela Valverde gusta del escenario, la fama y de mirarse en el espejo. Su cuerpo, disciplinado, con los músculos como en un rompecabezas, evidencia una superioridad en un arte en el que la mayoría falla. Seguir una rutina diaria de ejercicios y atarse a una alimentación rigurosa suele resultar una tarea faraónica.
Casos que Desafían Convenciones
Sabrina Castro no se llama así. Cambia de nombre todo el tiempo, según en qué página anuncie sus servicios. Mide un metro sesenta pero cada uno de sus brazos tiene el ancho de la pierna de un hombre de talla medium. Nunca se hubiera imaginado la cantidad de tipos que tienen fantasías con una chica como ella. Se prostituye porque, dice, es el único trabajo que puede hacer con esos músculos. También, porque está despechada. Era secretaria, empezó a ir al gimnasio, se puso de novia con su entrenador. A él le gustaban las chicas culturistas y ella le quiso dar el gusto. Compitió en categoría bikini y en fitness. No le fue bien, pero su novio estaba contento.
El novio de Sabrina no quería que ella trabajara. Celoso, la hizo renunciar a su puesto como secretaria. Él le hacía la dieta y la entrenaba. La llevaba a los torneos y estaban juntos todo el tiempo. Cuando él la dejó, Sabrina estaba sin trabajo, pesaba 90 kilos y tenía unos músculos que ahuyentaban a cualquier empleador. Cuando descubrió que su contextura era un fetiche para algunos hombres, se hizo prostituta. Una fantasía rara, aunque bastante frecuente. En los anuncios de las páginas pornográficas, las mujeres fisicoculturistas no suelen mostrar las tetas ni la cola. El foco está colocado en la musculatura del abdomen, y principalmente la de los bíceps. Con dos o tres clientes por semana Sabrina se paga el alquiler, el gimnasio, la comida y los suplementos vitamínicos. No le sobra plata, pero sabe que tarde o temprano su novio le va a volver a hablar.

Evolución y Categorías en el Culturismo Femenino
El culturismo femenino ha evolucionado hasta ser una disciplina plenamente reconocida como una forma legítima de expresión física y deportiva para las mujeres. Ha ayudado a derribar estereotipos de género y promover la aceptación de diferentes tipos de cuerpos y formas físicas.
Las categorías de culturismo femenino permiten clasificar a las atletas según su nivel de masa muscular, definición, simetría y presentación escénica. Actualmente, las principales categorías de fisicoculturismo femenino son Bikini Fitness, Wellness, Figure, Women’s Physique y Bodybuilding.
Figure vs. Bikini vs. Wellness: Diferencias Clave
La elección de la categoría adecuada es crucial para la preparación de una competidora, ya que cada una tiene requisitos físicos y criterios de evaluación específicos.
División de Culturismo Figure
La división Figure se enfoca en el desarrollo muscular y la definición, sin llegar al nivel extremo de desarrollo muscular del culturismo más clásico. El objetivo principal de esta categoría es lograr un cuerpo femenino fuerte, estético y bastante tonificado; con buen desarrollo muscular, pero manteniendo un grado importante de feminidad. La belleza del rostro es un elemento secundario y se primarán las formas del cuerpo. Se busca un equilibrio visual, con énfasis en hombros y espalda alta desarrollados con la cintura estrecha.
- Criterios de puntuación: Simetría y proporción, desarrollo muscular, definición y separación muscular, tono muscular, estilo y presentación en el escenario.
- Pruebas de competición: Ronda de comparación individual, ronda de comparación en grupo, ronda de poses individuales.
Así son las categorías del Mr Olympia *explicado*
División de Culturismo Bikini
La división Bikini Fitness es una de las más populares. El canon estético de esta división es cercano al ideal de cuerpo femenino, buscando una apariencia femenina y estéticamente agradable. Se requiere un canon estético más suave en términos de desarrollo muscular y definición con respecto a Figure, y, además del nivel de fitness, se valorará la belleza y puesta en escena. Sirve para seleccionar y elegir a la mejor competidora con dotes de modelo femenino.
- Criterios de puntuación: Apariencia física (saludable, atlética y femenina), proporción y simetría, desarrollo muscular (moderado), postura y presentación.
- Pruebas de competición: Ronda de comparación individual, ronda de comparación en grupo, ronda de poses individuales.
Así son las categorías del Mr Olympia *explicado*
División de Culturismo Wellness
La división Wellness es una de las más recientes y ha adquirido bastante popularidad. Fue introducida para ofrecer una opción intermedia entre las divisiones Figure y Bikini, enfocándose en lograr un equilibrio entre el desarrollo muscular y una apariencia estética y saludable. Los porcentajes grasos recomendados en Wellness son algo mayores. La parte superior del cuerpo tiene que estar desarrollada pero no en el mismo grado que la parte inferior del cuerpo (piernas y glúteos).
- Criterios de puntuación: Desarrollo muscular (especialmente glúteos y piernas), proporción y simetría.
- Pruebas de competición: Similares a Figure y Bikini, enfocándose en las características específicas de la división.

Preparación para la Competición
Una preparación para competir en Bikini Fitness, por ejemplo, no requiere la misma cantidad de masa muscular y definición que una competidora de Figure. Al igual que en los hombres en la categoría Men’s Physique, no solo se evalúa el físico, sino también la presencia, la puesta en escena y la belleza. Por ello, la elección del traje de baño, que debe ser de dos piezas, es importante.
En el culturismo natural, el foco debe estar en el entrenamiento de fuerza en el gimnasio. Se busca minimizar la fatiga generada con el entrenamiento de resistencia (cardio), para no arrastrarla al entrenamiento de fuerza y así optimizar el rendimiento y minimizar la pérdida de masa muscular. En lugar de cardio intenso, se prioriza aumentar la actividad física diaria (NEAT).
El entrenamiento de fuerza es fundamental para mantener la masa muscular durante la pérdida de peso. Los principios básicos del entrenamiento son los mismos para mujeres que para hombres: ejercicios multiarticulares, series cercanas al fallo, progresión de cargas, etc. Sin embargo, hay diferencias en la priorización de grupos musculares: para Bikini, el desarrollo de los glúteos es esencial, mientras que el pectoral no lo es tanto como en las categorías masculinas. Los hombros y la espalda son clave para ambas categorías.
Es importante tener en cuenta las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres, como la menor fatiga y mayor recuperación en mujeres, y el uso de grasas como fuente de energía. Aunque los cambios fisiológicos provocados por el ciclo menstrual se deben considerar, la autorregulación del entrenamiento mediante la percepción del esfuerzo (RPE) y las repeticiones en reserva (RIR) permite adaptar la carga de trabajo a cada fase del ciclo.
La elección de la categoría debe basarse en la estructura corporal, el nivel de desarrollo actual y las preferencias individuales. No se debe elegir una categoría solo por estética o moda. Es fundamental desconfiar de las "preparaciones exprés" y comprometerse con un proceso planificado y científico.
Entre 1993 y 1997 Estela Valverde compitió en la categoría fitness. Nunca ganó. Un día su marido le dijo que la iba a preparar para la categoría superior. Ahí llegó la segunda metamorfosis. A la mañana: huevos, leche, bananas, comía proteínas e hidratos de carbono cada dos horas; a las cuatro de la tarde, un bife de chorizo. Hacía sentadillas con 100 kilos y prensa con 600. Y una dieta progresiva de tres meses para perder peso y que la piel no quedara colgando y se pegara al músculo. El efecto visual buscado es una prenda portadora de músculos, venas y fibras. Para quienes aman el culturismo, no hay algo más hermoso que un cuerpo trabajado.
Jésica De Prinzio, categoría bikini, que ahora posa sobre el escenario y tiene 27 años, compite de casualidad. Vino a acompañar a su novio, un personal trainer, y le propusieron participar. Aceptó. Aunque va al gimnasio desde hace diez años, es su primera competencia.
Nerviosa, atrás del escenario del club Imperio Juniors, Teresa Lorca Cárdenas espera el resultado de la competición. Los jurados evalúan a los competidores según distintos parámetros, entre los cuales se encuentra la simetría, el tamaño muscular, la hipertrofia, el ripped y las poses. Posar no es una tarea menor: según los movimientos, se muestran determinados músculos, se ocultan otros.
A los 56 años Estela se prepara para competir en fitness. Ahora la metamorfosis tiene forma de revancha: quiere ganar en la categoría que siempre le fue esquiva. El objetivo es el Torneo Sudamericano de julio de 2013.
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