Las crepes de trigo sarraceno, también conocidas como galettes bretonas, son una alternativa deliciosa y saludable a las crepes tradicionales. Originarias de la Bretaña francesa, estas crepes se elaboran principalmente con harina de trigo sarraceno, un pseudocereal sin gluten que ofrece numerosos beneficios nutricionales.
¿Qué es el Trigo Sarraceno?
El trigo sarraceno, o alforfón, a pesar de su nombre, no tiene relación alguna con el trigo común. Es un pseudocereal, no un cereal, ya que no pertenece a la familia de las gramíneas y, lo más importante, carece de gluten. Esta característica lo convierte en una opción ideal para personas celíacas o con sensibilidad al gluten. Su digestibilidad es notable; incluso personas con problemas intestinales que reaccionan mal a otros cereales sin gluten, como el arroz o la quinoa, suelen tolerar muy bien el trigo sarraceno.
Este pseudocereal se consume en la Bretaña francesa desde hace mucho tiempo en forma de galettes, y en Rusia es conocido tostado como "kasha". La Bretaña y Rusia comparten un clima frío, lo que podría explicar la popularidad del trigo sarraceno en estas regiones.

Beneficios Nutricionales del Trigo Sarraceno
El trigo sarraceno es una fuente rica de diversos nutrientes esenciales:
- Minerales: Aporta calcio (18 mg/100g), hierro (2,2 mg/100g), magnesio (231 mg/100g), fósforo (347 mg/100g), potasio (460 mg/100g) y zinc (2,4 mg/100g).
- Control de la Diabetes: Gracias al fagopiritol, puede contribuir a mejorar el control de la glucemia en personas con diabetes.
- Salud Cardiovascular: Contiene rutina, un flavonoide con efectos antiinflamatorios y antiplaquetarios, que favorece el normal funcionamiento de la circulación sanguínea. La combinación de rutina y vitamina C es beneficiosa para la fragilidad capilar y las varices.
- Bajo en Ácido Fítico: A diferencia de muchos cereales y semillas, el trigo sarraceno es bajo en ácido fítico, un antinutriente que puede dificultar la absorción de minerales.
- Rico en Proteína: Aporta todos los aminoácidos esenciales, lo que lo convierte en una excelente fuente de proteína vegetal.
Además, el trigo sarraceno es considerado uno de los cereales menos inflamatorios, junto con el arroz, la quinoa y el mijo. Su naturaleza "salvaje" y su resistencia a los químicos hacen que, con frecuencia, se encuentre con sello ecológico y se cultive de forma local.
Preparación de la Masa de Crepes de Trigo Sarraceno
Existen diversas formas de preparar la masa de estas crepes, ya sea utilizando harina de trigo sarraceno o el grano entero. La clave está en lograr una textura adecuada para obtener crepes finos y flexibles.
Opción 1: Con Harina de Trigo Sarraceno
Esta es la opción más rápida y sencilla. Simplemente necesitarás:
- Harina de trigo sarraceno
- Huevos (opcional, para mayor proteína y mejor textura)
- Leche o bebida vegetal
- Una pizca de sal (opcional)
- Aroma al gusto (vainilla, canela, especias para crepes salados)
Se mezclan todos los ingredientes en un recipiente, preferiblemente con batidora de brazo o de vaso, hasta obtener una masa homogénea. La textura debe ser viscosa pero no excesivamente espesa; al levantar la batidora, la marca debe desaparecer rápidamente. Si la masa está muy densa, se puede añadir un poco más de agua o leche vegetal poco a poco.
Es recomendable dejar reposar la mezcla durante unos minutos, ya que puede espesar al reposar. Antes de usar, se vuelve a remover y se ajusta la textura si es necesario.
Opción 2: Con Trigo Sarraceno en Grano
Utilizar el grano entero es una excelente opción para evitar el enranciamiento y aprovechar al máximo sus nutrientes. El proceso implica:
- Remojo: Lavar el grano de trigo sarraceno y dejarlo a remojo con el doble de agua filtrada y una pizca de sal. Este paso ayuda a inactivar los antinutrientes y a evitar la pérdida de minerales. Se recomienda un remojo de al menos 8 horas, o en agua templada durante 30 minutos si se tiene prisa.
- Triturado: Escurrir el grano remojado y triturarlo junto con una medida y media de agua filtrada y una pizca de sal marina, utilizando un procesador de alimentos o una batidora potente.
- Ajuste de Textura: Rectificar la cantidad de agua hasta conseguir una consistencia de crepe, que debe ser bastante líquida. Es mejor quedarse corto de agua al principio y añadir más si es necesario.
- Reposo: Dejar reposar la mezcla durante 5 minutos.
Nota sobre antinutrientes: Al remojar las semillas, parte de los antinutrientes pasan al agua de remojo, por lo que se recomienda desecharla. Si prefieres no perder la fibra soluble (mucílagos), puedes optar por no tirar el agua, aunque esto puede hacer la masa más "yin" (menos energética) según algunas filosofías alimentarias.
Variantes de la Masa
- Color: Para variar el color, se pueden añadir especias o aguas de cocción de alimentos. Por ejemplo, cúrcuma para un tono amarillo, o agua de cocción de ortigas para un verde.
- Sin Huevo: Para una versión vegana, se puede omitir el huevo y ajustar la cantidad de líquido. Algunas recetas sugieren usar el doble de agua que de harina de trigo sarraceno.
- Agua con Gas: Algunas personas utilizan agua con gas en lugar de agua normal para añadir esponjosidad a la masa.
- Harina de Castañas: También se puede considerar la harina de castañas como alternativa o complemento a la de trigo sarraceno.
Cocción de las Crepes
La cocción es un paso crucial para obtener crepes perfectos. Se recomienda utilizar una sartén o plancha antiadherente y seguir estos pasos:
- Calentar la Sartén: Calentar la sartén a fuego medio.
- Engrasar: Pintar la sartén con un poco de aceite de coco o aceite de oliva virgen extra. Es importante no usar demasiado aceite para que la masa se extienda correctamente.
- Verter la Masa: Verter un cucharón de la masa en la sartén caliente. Mover la sartén para que la masa se extienda formando una capa fina y uniforme.
- Cocinar: Cocinar durante 1-2 minutos, hasta que los bordes comiencen a despegarse y aparezcan burbujas en la superficie.
- Dar la Vuelta: Con cuidado, levantar los bordes con una espátula y dar la vuelta a la crepe.
- Cocinar por el Otro Lado: Cuajar durante aproximadamente 1 minuto más, hasta que esté dorada. El tiempo exacto dependerá del grosor y la textura de la masa.
- Retirar y Reservar: Retirar la crepe a un plato y tapar con film o un paño para mantenerla caliente y flexible mientras se cocinan las demás.
Consejos para la cocción:
- La primera crepe puede no salir perfecta; es normal y servirá para ajustar la temperatura y la cantidad de masa.
- No manipular la crepe hasta que los bordes se despeguen.
- Evitar que la sartén esté excesivamente caliente, ya que el aceite podría quemarse y formar agujeros en la crepe.
- Si se busca una crepe flexible para enrollar, no dorarla en exceso.
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Rellenos Dulces y Salados
La versatilidad de las crepes de trigo sarraceno permite rellenarlas con una gran variedad de ingredientes, adaptándose a cualquier momento del día.
Opciones de Relleno Dulce:
- Frutas Frescas: Al gusto, cortadas y, si se desea, maceradas en zumo de naranja para liberar sus azúcares naturales.
- Compota Ligera: Una compota casera de frutas.
- Mermelada sin Azúcar Añadido: Especialmente de frutos rojos.
- Canela y Frutos Rojos: Espolvorear canela molida y añadir frutos rojos frescos o congelados.
- Manzana Caramelizada: Cocinar manzana cortada en medias lunas con aceite de coco, concentrado de manzana, canela y sal. Se puede complementar con crema de cacahuete, yogur griego y canela.
- Crema de Cacao y Cacahuete: Mezcla de cacao puro, crema de cacahuete, bebida de soja y sirope de agave.
- Coulis de Frutos Rojos: Arándanos y moras cocidos con sirope de agave.
- Crema de Avellanas y Chocolate: Crema de avellanas (avellanas trituradas), chocolate derretido, frutos rojos (liofilizados o frescos) y nibs de cacao.
Opciones de Relleno Salado:
Para un relleno salado, se pueden emplear ingredientes como:
- Verduras Salteadas: Cebolla (preferiblemente morada por su contenido en antocianinas y quercetina), repollo y zanahoria, cocinadas al estilo wok hasta que estén crujientes pero cocinadas.
- Rúcula y Germinados: Añadir hojas de rúcula fresca y germinados de judía mungo para un toque crujiente y fresco.
- Espinacas, Jamón y Queso: Una combinación clásica que se puede gratinar al horno.
- Brócoli al Vapor: Acompañado de cebolla morada pochada y aceite de oliva virgen extra.
Preparación del Relleno Salado de Verduras:
- En una sartén, saltear la cebolla con una pizca de sal hasta que esté crujiente pero cocinada. Reservar.
- Continuar con el repollo y luego la zanahoria, siguiendo las mismas indicaciones.
- Mezclar todas las verduras reservadas con rúcula y germinados de judía mungo.
- Servir cada crepe con una o dos cucharadas del relleno y rúcula al gusto.
Conservación
Las crepes de trigo sarraceno ofrecen buenas opciones de conservación:
- Masa Cruda: La masa cruda, especialmente si contiene huevo, se puede guardar en la nevera en un recipiente de vidrio durante 2-3 días. Es importante vigilar si fermenta, ya que las masas fermentadas pueden no ser adecuadas para personas con ciertas condiciones.
- Crepes Cocinadas: Las crepes ya cocinadas se pueden guardar bien tapadas con film en la nevera durante varios días. También se pueden congelar. Para facilitar la congelación, se pueden hacer en formato tortitas, apilarlas y guardarlas en un tupper o bolsa de congelación.
Recomendación: Es preferible hacer las crepes al momento de consumirlas, ya que pueden endurecerse si se guardan una vez cocinadas. Si sobra masa, guárdala en la nevera para la próxima tanda.
Aceite de Oliva y Otros Ingredientes Clave
El aceite de oliva, obtenido del fruto del olivo, es un alimento fundamental en una dieta saludable. Es conocido por:
- Incrementar las HDL (colesterol bueno) y disminuir las LDL (colesterol malo).
- Prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a su riqueza en omega-9 y fitoquímicos (polifenoles y tocoferoles).
- Se recomienda su consumo en crudo. Al cocinar con él, debe ser a baja temperatura para evitar la formación de grasas trans, benzopirenos y acroleínas, sustancias perjudiciales para la salud.
Las cebollas, especialmente las moradas, son una fuente natural de vitamina C, vitaminas B y minerales. Contienen polifenoles como la quercetina, que ayuda a regular los niveles de colesterol, prevenir enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y el envejecimiento celular. Además, activan la secreción de jugos digestivos y actúan como antioxidantes.
La sal marina no refinada es preferible a la sal común, ya que aporta más que solo sodio y cloro, y es esencial para procesos como la fermentación de verduras.
