Enfermedades que Dificultan la Pérdida de Peso

Todos tenemos muy claro que para perder peso no se requiere ninguna fórmula secreta o dieta milagro: se consigue a base de una alimentación saludable en la que se produzca un ligero déficit calórico y con ejercicio físico. Sin embargo, hay personas que, aunque sigan este mantra a diario, no logran ver resultados. Y en muchos casos, puede deberse a un motivo ajeno a su voluntad, como una condición médica.

Es importante huir del alarmismo, ya que la razón de la dificultad para perder peso puede residir en múltiples factores. No obstante, es cierto que existen afecciones que impiden que adelgaces o, al menos, dificultan la misión. Para conocer cuáles son las más habituales, se han consultado a expertos en Endocrinología y Nutrición.

infografía sobre el balance energético y la regulación del peso corporal

El Balance Energético y la Regulación del Peso Corporal

La norma fundamental para perder peso es comer menos de lo que consumimos, creando un déficit calórico que fuerza a nuestro organismo a absorber la energía almacenada en el tejido adiposo. Para crear este déficit calórico tenemos tres caminos: comer menos, consumir más (actividad física) o comer menos y consumir más. Pero, claro, esto es la teoría. En el mundo real, ni aplicar esta sencilla receta es tan sencillo ni todas las personas lo tienen igual de fácil.

Para perder peso, siempre debe existir un déficit energético, lo que significa consumir menos calorías de las que se gastan. En teoría, es una ecuación sencilla, pero en la práctica suele ser mucho más difícil. Y no tiene nada que ver con la fuerza de voluntad o la disciplina.

El Punto de Ajuste del Peso Corporal

El cuerpo tiene un “termostato del peso” incorporado, a veces llamado punto de ajuste, que intenta mantener el peso estable. Cuando usted baja de peso, el cuerpo responde reduciendo el metabolismo y aumentando el apetito. Además, tiende a disminuir los movimientos espontáneos, a menudo sin que usted se dé cuenta.

Se trata de un mecanismo de supervivencia completamente natural: el cuerpo simplemente intenta protegerse de lo que percibe como una situación de hambre. Por eso, lograr una pérdida de peso sostenible suele requerir tiempo, paciencia y ajustes graduales tanto en la alimentación como en la actividad física.

Causas Comunes de una Pérdida de Peso Estancada

Existen diversos factores que pueden sabotear los esfuerzos por perder peso, incluso cuando se siguen pautas saludables.

Consumo Calórico Subestimado

Come más de lo que cree: Pequeñas porciones adicionales de comida o bebida pueden marcar una gran diferencia cuando intenta bajar de peso. Un puñado de frutos secos, un poco más de salsa o una copa de vino contienen calorías que es fácil pasar por alto. Reflexione sobre sus hábitos alimenticios y lo que puede estar llevándole a consumir más calorías de las que piensa. Llevar un registro de alimentos durante algunos días puede darle una visión más clara. Tal vez pique demasiado, sirva porciones grandes o salte comidas y luego coma en exceso. Identifique qué se aplica a su caso y realice pequeños ajustes para comer de manera más consciente.

Bebe sus calorías: Las bebidas pueden aportar una sorprendente cantidad de calorías. Refrescos azucarados, jugos, bebidas energéticas, cafés con leche y alcohol proporcionan energía sin saciar. Además, el cuerpo no registra las calorías líquidas de la misma manera, lo que facilita el aumento de peso.

Come poca cantidad, pero alimentos con muchas calorías: Comer poco no siempre significa comer pocas calorías. Pequeñas porciones de alimentos muy energéticos, como el chocolate, los frutos secos, el queso, las salsas o la comida rápida, pueden ser muy calóricas. En cambio, porciones más grandes de verduras, legumbres o frutas aportan menos calorías pero más nutrientes y saciedad. Es importante fijarse en lo que contiene su comida, no solo en la cantidad del plato.

Estrés y Falta de Sueño

Duerme mal y está demasiado estresado: El estrés y el sueño tienen un gran impacto en el peso. Cuando está estresado, aumentan los niveles de la hormona cortisol, lo que puede hacer que el cuerpo almacene más grasa, especialmente en el abdomen. El estrés también afecta las hormonas que regulan el apetito, lo que provoca más hambre y picoteo. La falta de sueño altera estas mismas hormonas, dificultando resistir los antojos y los alimentos calóricos. Para favorecer la pérdida de peso, procure manejar el estrés, dormir lo suficiente y dar tiempo a su cuerpo para recuperarse.

Cortisol: ¿Para qué sirve la hormona del estrés? | Sana Mente

Nivel de Actividad Física

Sobreestima su nivel de actividad: Es fácil pensar que uno es más activo de lo que realmente es, especialmente si hace ejercicio unas pocas veces por semana pero pasa la mayor parte del día sentado. Confiar únicamente en el ejercicio rara vez conduce a una pérdida de peso. La actividad física sigue siendo una parte esencial de cualquier proceso de pérdida de peso. Aumenta el gasto energético, ayuda a mantener o incluso desarrollar masa muscular, y mejora los niveles de lípidos y glucosa en la sangre. También reduce la presión arterial y el riesgo de enfermedades. Además, moverse con regularidad mejora el estado de ánimo y el sueño. Incluso acciones pequeñas diarias -como caminar a paso ligero, hacer ejercicios en casa o usar las escaleras- pueden marcar una gran diferencia. Los pasos pequeños y constantes son los que perduran en el tiempo.

Enfermedades y Condiciones Médicas que Dificultan la Pérdida de Peso

Ciertas patologías pueden afectar directamente a las causas del sobrepeso y dificultar significativamente la pérdida de peso, incluso con una dieta y ejercicio adecuados.

Hipotiroidismo

"Cuando una persona padece hipotiroidismo, su metabolismo se ralentiza, por lo que bajar de peso resulta más complicado", explica la Doctora Nerea Gil Fernández, médico especialista en Endocrinología y Nutrición.

El hipotiroidismo es un trastorno en el cual la glándula tiroides no produce la cantidad suficiente de ciertas hormonas esenciales. Si no se trata, puede causar problemas como obesidad, dolor en las articulaciones, infertilidad o enfermedad cardíaca.

"Hay que tratar el hipotiroidismo con hormona tiroidea para sustituir lo que falta. Una vez corregido esto, una persona con hipotiroidismo no tiene por qué tener problemas para bajar de peso. Desde el punto de vista nutricional, lo que se recomienda es consumir sal yodada (como a la población general)".

Desde otra perspectiva, la Doctora Alia Santana, directora científica del Centro Vidal de Bogotá, añade que esta patología consiste en la baja actividad de la glándula tiroides, lo que provoca la disminución de hormonas tiroideas fundamentales en procesos metabólicos, como la producción y consumo de energía a través de la regulación termogénica. "La presencia de hipotiroidismo hace que sea más fácil el acúmulo de grasa y el aumento de peso", explicaba la doctora Santana. A lo que añadía: "cuando de bajar de peso se trata, las hormonas tiroideas son fundamentales y deben estar en niveles óptimos que permitan la utilización de los depósitos de grasa como fuente de energía".

El hipotiroidismo se corrige tomando la hormona sintética levotiroxina y su dosis siempre debe ser controlada por el endocrinólogo. En cuanto a la prevención alimenticia, recomiendan asegurar el consumo de las dosis correctas de yodo (marisco, sal de mesa enriquecida o marina) y de selenio (nueces de Brasil, huevos, pescado graso, hígado, trigo integral); así como evitar los productos de soja y reducir el consumo de los vegetales de la familia de las crucíferas en su estado crudo (brócoli, rúcula, coles de Bruselas, etc).

Resistencia a la Insulina y Diabetes Tipo 2

La insulina es una hormona producida en el páncreas que regula la cantidad de glucosa en la sangre. Cuando el nivel de glucosa en la sangre comienza a bajar, el páncreas ralentiza la secreción de insulina. Si existe resistencia a la insulina, este proceso no funciona tan bien, y en consecuencia, en lugar de alimentar las células, el azúcar se acumula en el torrente sanguíneo.

"El cuerpo necesita producir más insulina para metabolizar la misma cantidad de carbohidratos, con lo que se producirá un aumento de peso", nos dice la experta Nerea Gil. Es por eso que, en caso de padecerla, se debería controlar la ingesta de hidratos de carbono para lograr bajar de peso.

La resistencia a la insulina puede ser, en el corto plazo, uno de los motivos por los que cuesta tanto adelgazar. El páncreas podría no estar produciendo la suficiente cantidad de insulina como para eliminar el azúcar sobrante en la sangre, y ese exceso de azúcar se convierte en grasa.

El medicamente más empleado en estos casos es la metformina, que actúa disminuyendo los niveles de glucosa en sangre, reduce y retrasa la cantidad de glucosa que se absorbe de los alimentos a nivel intestinal y rebaja la cantidad de glucosa que produce el hígado y favorece su almacenamiento.

Si la patología continúa sin remedio, podría derivar, incluso, en un cuadro de diabetes tipo 2. “Los niveles permanentemente elevados de azúcar en la sangre y la no respuesta de las células a la insulina hacen que se desarrolle diabetes tipo 2, que generalmente se acompaña de sobrepeso y obesidad”, explicaba la Doctora Alia Santana.

Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Este trastorno ginecológico puede estar acompañado de resistencia a la insulina. La producción excesiva de insulina contribuye al aumento de peso y dificulta su pérdida. Por eso, en las mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos es muy frecuente que haya una tendencia al sobrepeso. Tal y como explica la experta, los estudios demuestran que aproximadamente entre el 40 y un 60 por ciento de las mujeres que sufren de esta patología, tienen sobrepeso u obesidad.

"El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal que acarrea síntomas de varios tipos. Es mucho más común de lo que pudiésemos creer", afirma Nerea Gil. Puede resultar frustrante, pero hay varios factores que influyen en cómo responde el cuerpo. Para entender por qué no está bajando de peso, es importante saber cómo la alimentación, el ejercicio, el sueño, el estrés y el metabolismo interactúan entre sí; todos estos factores afectan la capacidad del cuerpo para perder peso y mantenerlo con el tiempo.

Síndrome de Cushing

"Se trata de un exceso de cortisol en el cuerpo que conlleva un aumento de peso", nos dice la Doctora Gil. "Hay que tratar el origen de la enfermedad para poder normalizar los niveles de cortisol".

Intolerancias Alimenticias

No es lo mismo alergia que intolerancia, pero ambos trastornos van en aumento en cuanto a su diagnóstico en la población. Una intolerancia no solo puede provocar molestias digestivas, también "podría justificar una dificultad para la pérdida de peso", afirma Nerea Gil. "Hay que hacer las pruebas adecuadas y eliminar el alimento afectado en su caso".

"Los test de intolerancia a múltiples alimentos no tienen validez científica", advierte la experta. Por eso, lo mejor es consultar a un médico para conocer un diagnóstico concreto y definitivo.

Tránsito Lento

No es una enfermedad en sí, sino más bien una condición de nuestro aparato digestivo. "En algunos casos podrían ser necesarios probióticos para restablecer el equilibrio de la flora intestinal", señala la Doctora Gil.

Insomnio

Cuando dormimos poco, se altera en nuestro organismo el equilibrio de las hormonas grelina y leptina. Estas hormonas están relacionadas con el control del apetito. Por eso, cuando dormimos menos, producimos una cantidad menor de estas hormonas y, en consecuencia, aumenta la tendencia a aumentar la ingesta calórica. Además, la falta de descanso también desincentiva la actividad física.

ilustración médica mostrando las hormonas grelina y leptina interactuando con el apetito

Factores Hormonales que Influyen en el Peso

Las hormonas regulan casi todos los procesos del cuerpo, incluido lo fácil o difícil que resulta perder peso. En algunas personas, los cambios hormonales dificultan la pérdida de peso, incluso con una alimentación saludable y ejercicio regular.

Ejemplos comunes incluyen trastornos de la tiroides, síndrome de ovario poliquístico (SOP), resistencia a la insulina y cambios hormonales durante la menopausia. Estas condiciones pueden aumentar el apetito, causar fatiga y reducir la motivación para la actividad física, alterando el equilibrio energético.

Si sospecha que las hormonas están afectando su pérdida de peso, consulte a un médico. En algunos casos, el tratamiento puede incluir medicación junto con apoyo en el estilo de vida y la alimentación.

Sobrepeso y Obesidad: Una Enfermedad Compleja

El sobrepeso y la obesidad están influenciados por muchos factores, no solo por cuánto come o se mueve. En algunas personas, el estilo de vida y el entorno son los principales factores; en otras, existe una fuerte predisposición genética o biológica. La obesidad es una enfermedad crónica y compleja en la que el cuerpo tiende a mantener un peso más alto, lo que dificulta perderlo y mantener la pérdida de peso.

Esta condición también está influenciada por las hormonas, el estrés, el sueño, la salud mental y los medicamentos. Aumenta el riesgo de enfermedades como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Muchas personas que viven con obesidad sienten culpa o vergüenza, pero es importante entender que no se trata de falta de fuerza de voluntad. Con el apoyo adecuado, tratamiento y cambios en el estilo de vida, es posible mejorar la salud y reducir el riesgo de complicaciones.

Estrategias para una Pérdida de Peso Saludable

Perder peso rara vez tiene que ver únicamente con la fuerza de voluntad o la disciplina. El cuerpo se ve afectado por muchos factores -la alimentación, el sueño, el estrés, las hormonas y el metabolismo- y, a veces, se resiste al cambio. Por eso, la pérdida de peso suele llevar tiempo y varía de una persona a otra.

Para algunos, alcanzar su peso objetivo es más difícil, pero eso no significa que sea imposible. Con paciencia, el apoyo adecuado y hábitos sostenibles, la pérdida de peso y una mejor salud son alcanzables.

Incluso los pequeños pasos en la dirección correcta marcan la diferencia. Cuando usted entiende cómo funciona su cuerpo y encuentra un enfoque que se adapte a sus necesidades, resulta más fácil construir hábitos duraderos -y sentirse bien tanto durante como después de su proceso de pérdida de peso.

Nota Importante: Este artículo se ha traducido utilizando inteligencia artificial (IA). La versión original en inglés es la principal. La información proporcionada es para fines informativos generales y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte a un médico o profesional de la salud calificado para cualquier pregunta que pueda tener sobre una condición médica o antes de comenzar cualquier nuevo plan de dieta o ejercicio.

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