La leche, proveniente del latín lac, es una secreción nutritiva de color blanquecino opaco producida por las células secretoras de las glándulas mamarias de los mamíferos. Su función primordial es nutrir a las crías hasta que puedan digerir otros alimentos, proteger su tracto gastrointestinal de patógenos y toxinas, y contribuir a su salud metabólica mediante la regulación de procesos de obtención de energía, especialmente el metabolismo de la glucosa y la insulina. Esta capacidad es una característica definitoria de los mamíferos.
La leche es el único fluido ingerido por las crías de mamíferos hasta el destete. En muchas culturas, la leche de mamíferos domésticos, principalmente de vaca, pero también de búfala, oveja, cabra, yegua, camella y otros, forma parte de la alimentación humana corriente. Constituye la base para la elaboración de numerosos productos lácteos como la mantequilla, el queso y el yogur. Además, los derivados de la leche, como la leche condensada, la leche en polvo, la caseína o la lactosa, son ampliamente utilizados en las industrias agroalimentarias, químicas y farmacéuticas. La leche de vaca también se emplea en la alimentación animal.
La composición principal de la leche incluye agua, iones (sal, minerales y calcio), glúcidos (lactosa), materia grasa y proteínas. Se han identificado péptidos bioactivos llamados casomorfinas, formados por la rotura de las caseínas, que actúan como agonistas de los receptores de opioides, mimando el efecto biológico de la morfina. Una parte de la población experimenta intolerancia al azúcar de la leche, la lactosa, que puede ser de origen genético (primaria) o adquirida debido a enfermedades intestinales.

Historia y Evolución de la Leche en la Alimentación Humana
El consumo humano de leche de origen animal se remonta a aproximadamente once mil años, coincidiendo con la domesticación del ganado durante el óptimo climático, especialmente en Oriente Medio, lo que impulsó la revolución neolítica. La vaca fue el primer animal domesticado, seguida por la cabra y la oveja. Se postula que la transición de dietas basadas en ingestas abundantes pero esporádicas a aportes diarios de carbohidratos, gracias al consumo de leche, pudo haber hecho a las poblaciones euroasiáticas más resistentes a la diabetes tipo 2 y más tolerantes a la lactosa.
Durante la Antigüedad y la Edad Media, la conservación de la leche era complicada, por lo que se consumía fresca o en forma de quesos, añadiéndose posteriormente la mantequilla. La Revolución Industrial, alrededor de 1830, permitió el transporte de leche fresca a las grandes ciudades gracias a las mejoras en el transporte y a la aparición de nuevos instrumentos de procesamiento, como la pasteurización, sugerida por Franz von Soxhlet en 1886.
La producción de leche como rasgo evolutivo está asociada a la hormona prolactina. Aunque existe una "leche de buche" en aves como palomas y flamencos, es en los mamíferos donde esta adaptación es característica. Se teoriza que la producción de leche surgió en los antepasados sinápsidos de los mamíferos como una adaptación para proteger sus huevos de cáscara blanda de la desecación, similar a la función de la caseína en comparación con la vitelogenina.
Genética y Regulación de la Producción de Leche
La genética de la leche se enfoca en describir los genes implicados en su biosíntesis, su regulación, y en la selección o modificación genética de razas para optimizar la producción, calidad y utilidades. La producción láctea está regulada por hormonas lactogénicas (insulina, prolactina, glucocorticoides), citoquinas, factores de crecimiento y sustrato. Estas activan factores de transcripción que interactúan con secuencias diana específicas en el ADN. La variabilidad en la regulación de cada proteína se debe a la disposición y combinación de estos elementos reguladores. Las redes de regulación génica en la producción de leche aún no se comprenden completamente.
Las células epiteliales secretoras de leche actúan como una barrera mamaria, separando activamente los materiales de los vasos sanguíneos circundantes. Obtienen los precursores necesarios para la fabricación de leche (iones, glucosa, ácidos grasos, aminoácidos, y en rumiantes, acetato y β-hidroxibutirato) a través de sus membranas basal y basolateral. Algunas proteínas, como las inmunoglobulinas, también pueden atravesar esta barrera. La leche es finalmente expulsada por la membrana apical.
Histológicamente, la leche se produce en las glándulas mamarias, que son una evolución de las glándulas sudoríparas apocrinas. La glándula mamaria activa se compone de lóbulos, lobulillos y alvéolos, cuyas células epiteliales cilíndricas producen la leche. Entre estas células y la lámina basal se encuentran células mioepiteliales estrelladas.
Diversidad de Leches y su Aprovechamiento
La leche de vaca es la más utilizada en la producción de derivados lácteos debido a su cantidad, sabor agradable, fácil digestión y la gran variedad de productos que se pueden obtener. Sin embargo, otras leches también son explotadas, como la de cabra, burra, yegua y camella, cuyo consumo varía según la región y los animales disponibles.
Leches de Diversas Especies y sus Características
- Leche de Vaca: La vaca europea e índica (Bos primigenius taurus) fue domesticada hace once mil años. La variante europea tiene cuernos más cortos y está adaptada a la cría en establo, mientras que el cebú, originario de Asia Central, es valorado por su carne y leche.
- Leche de Búfala: El búfalo de agua (Bubalus bubalis) fue domesticado en Mesopotamia alrededor del 3000 a. C. Es sensible al calor y se utiliza en la elaboración de productos como la mozzarella de búfala italiana.
- Leche de Yak: El yak (Bos grunniens) es fundamental en la alimentación de poblaciones del Tíbet y Asia Central. Su leche es rica en proteínas y grasas, utilizándose para elaborar mantequillas y productos fermentados.
- Leche de Oveja: Domesticada en el Levante mediterráneo, su leche es más rica en contenido graso y proteico que la de búfalo.
- Leche de Cabra: Domesticada en el valle del Éufrates y montes Zagros, su leche tiene un sabor y aroma fuertes, con mayor cantidad de cloruros y caseinatos, y niveles más altos de calcio.
- Leche de Camello: Proviene de un pariente lejano de los bóvidos y ovicápridos, domesticado en Asia Central en el 2500 a. C.
- Leche de Cérvidos: En regiones árticas se consume leche de reno (Rangifer tarandus) y alce (Alces alces). La leche de alce se comercializa en Rusia y Suecia.
- Leche de Yegua: Importante en las estepas de Asia Central para la producción de kumis. Tiene un mayor contenido de glúcidos que la leche de cabra o vaca, siendo apta para fermentados alcohólicos.
- Leche de Asna: Su composición es muy similar a la leche humana.

La leche de cabra es ideal para elaborar dulce de leche. En las regiones árticas se emplea la leche de ballena. La leche de origen humano no se produce a escala industrial, pero se puede obtener mediante donaciones para bancos de leche, destinados a neonatos prematuros o alérgicos.
Métodos de Ordeño
Existen dos métodos principales de ordeño:
- Manual: Requiere la limpieza aséptica de las ubres del animal. El ordeñador debe observar el vientre de la vaca, posicionando las manos en los pezones de manera alterna y constante para extraer la leche.
- Mecánico: Utiliza succionadoras que imitan el ordeño manual, extrayendo la leche mediante vacío. Este método es más rápido y reduce el riesgo de dañar el tejido de la ubre, siendo empleado en industrias y granjas con un número elevado de animales. Se complementa con la desinfección del pezón con agua destilada y el sellado del conducto lactífero con soluciones desinfectantes para prevenir infecciones.

Propiedades Físico-Químicas de la Leche
La leche es un líquido de color blanco mate y ligeramente viscoso, cuyas propiedades físico-químicas varían significativamente entre especies y razas. La leche de vaca, por ejemplo, tiene una densidad media de 1.032 g/mL y contiene aproximadamente un 87% de agua. Sus componentes principales son la lactosa, las proteínas y los lípidos, además de vitaminas y minerales.
Los componentes orgánicos (glúcidos, lípidos, proteínas) y minerales (Ca, Na, K, Mg, Cl) constituyen la principal fuente de energía. El pH de la leche es ligeramente ácido, situándose entre 6.6 y 6.8.
Componentes Nutricionales Clave
- Agua: Es el componente más abundante.
- Lactosa: El principal hidrato de carbono y el componente más abundante del extracto sólido.
- Grasa: El segundo componente mayoritario y el más variable, presente en forma de glóbulos grasos, compuesta principalmente por ácidos grasos saturados (aprox. 67%).
- Proteínas: Presentes en cantidades apreciables, se dividen en proteínas del suero (alto valor nutricional) y caseínas. Las caseínas son fundamentales en la elaboración de quesos y productos fermentados por su capacidad de precipitar bajo ciertas condiciones.
- Vitaminas: Presentes en pequeñas cantidades, desempeñan roles cruciales en el crecimiento y funcionamiento del cuerpo humano.
- Minerales: Especialmente calcio y fósforo, la leche es una excelente fuente de calcio por su alto contenido y disponibilidad para el organismo.

Actividad Enzimática y Estabilidad de la Leche
La actividad enzimática en la leche depende de la temperatura y el pH. Algunas enzimas relevantes son:
- Fosfatasa: Su inhibición a temperaturas de pasteurización indica que el proceso se realizó correctamente.
- Reductasa: Producida por microorganismos ajenos a la leche, su presencia indica contaminación.
- Xantoxidasa: En combinación con nitrato de potasio, inhibe el crecimiento de bacterias butíricas.
- Lipasa: Oxida las grasas, provocando olores rancios, y se inhibe con la pasteurización.
El calostro, el primer fluido segregado por la glándula mamaria tras el parto, es una solución cremosa y concentrada de grasas, vitaminas y proteínas, destacando las inmunoglobulinas y anticuerpos, que proporcionan protección al recién nacido.
La leche es un alimento altamente perecedero. El comercio ofrece una amplia gama de productos lácteos obtenidos mediante diversos tratamientos como concentración, evaporación, deshidratación, coagulación y fermentación, a menudo con la adición de otros ingredientes.
Valor Nutricional y Controversias
Los productos lácteos proporcionan un elevado contenido de nutrientes en relación a su contenido calórico, siendo una fuente equilibrada de proteínas de alto valor biológico, grasa, hidratos de carbono, vitaminas liposolubles y minerales. Son especialmente importantes en periodos de crecimiento y desarrollo, así como en situaciones fisiológicas como el embarazo y la lactancia.
Sin embargo, existen controversias sobre sus propiedades saludables. Si bien el calcio y los lácteos pueden reducir el riesgo de osteoporosis, cáncer de colon y presión arterial alta, su alto consumo podría aumentar el riesgo de cáncer de próstata y ovario. Además, aproximadamente el 65% de la población adulta mundial tiene algún grado de intolerancia a la lactosa, presentando síntomas digestivos tras su consumo.