El bazo, a menudo considerado el "órgano olvidado" de la radiología, desempeña funciones cruciales en el sistema inmunitario y la filtración sanguínea. A pesar de su importancia, las patologías esplénicas, tanto benignas como malignas, a menudo reciben una atención limitada. Sin embargo, un conocimiento profundo de sus características en las técnicas de imagen es fundamental para un diagnóstico correcto.
El bazo es el órgano linfático de mayor tamaño, con una morfología ovoidea y una ubicación intraperitoneal en el hipocondrio izquierdo del abdomen. Está compuesto por pulpa roja y blanca, y forma parte del sistema retículo-endotelial, participando en la defensa del organismo y en la eliminación de células sanguíneas.

Clasificación de las Enfermedades Esplénicas
Las enfermedades esplénicas se pueden clasificar en:
- Congénitas
- Infecciosas
- Vasculares
- Tumorales (benignas y malignas)
- Traumáticas
- Misceláneas
Patologías Congénitas del Bazo
Bazos Accesorios (Esplénulos)
Los bazos accesorios son la patología congénita más frecuente, con una incidencia aproximada del 30% en series de autopsia. Estos nódulos, más comunes en el hilio esplénico, pueden localizarse en la cola pancreática, simulando un tumor. Generalmente son únicos, redondeados, con una densidad similar al bazo y un comportamiento postcontraste idéntico al del tejido esplénico.
Quistes Esplénicos
Los quistes esplénicos son las masas esplénicas más frecuentes, recubiertas por endotelio. En las imágenes, presentan un comportamiento similar a los quistes de otros órganos: hipodensos en tomografía computarizada (TC) y sin realce tras contraste intravenoso.
Poliesplenia
La poliesplenia es una entidad poco frecuente asociada a síndromes de heterotaxia, como el situs ambiguo o cortocircuitos cardíacos. Se caracteriza por la presencia de múltiples bazos, visibles como pequeñas masas en ambos hipocondrios.
Patologías Infecciosas Esplénicas
Los procesos infecciosos esplénicos, aunque poco comunes, han aumentado su prevalencia en pacientes inmunocomprometidos. Pueden manifestarse de forma focal o difusa (miliar), siendo la vía hematógena la más frecuente de diseminación.
Infecciones en Pacientes Inmunosuprimidos
En pacientes inmunosuprimidos, la tuberculosis, candidiasis e histoplasmosis son causas habituales de infección esplénica. Se describen tres formas de presentación:
- Múltiples nódulos menores de 10 mm (microabscesos), hipodensos en TC sin realce postcontraste.
- Lesiones en diana.
- Focos hiperdensos calcificados.
Abscesos Bacterianos
Los abscesos bacterianos suelen ser uniloculares, secundarios a endocarditis, traumatismos o diseminación contigua. Se manifiestan como imágenes redondeadas de bordes irregulares, con realce periférico postcontraste en TC. En resonancia magnética (RM), son hipointensos en T1 e hiperintensos en T2.

Patologías Vasculares Esplénicas
Infartos Esplénicos
Los infartos esplénicos son causados por la oclusión de la arteria esplénica o sus ramas, provocando isquemia global o segmentaria. Se evidencian como lesiones triangulares en forma de cuña, periféricas y sin realce con contraste endovenoso en TC y RM.
Aneurismas de la Arteria Esplénica
Los aneurismas de la arteria esplénica son los aneurismas de origen visceral más comunes en el abdomen. Su morfología es generalmente sacular y pueden complicarse con rotura espontánea. En TC sin contraste, se observan como lesiones hipodensas con calcificaciones periféricas y realce precoz tras contraste, a menos que estén trombosados.

Tumores Esplénicos
Tumores Benignos
Hamartomas (Esplenomas)
Los hamartomas son raras neoplasias benignas, hallazgos incidentales que se presentan con mayor frecuencia en mujeres. Pueden ser sólidos o líquidos, compuestos por una mezcla anómala de elementos esplénicos. En TC, son hipodensos o isodensos con ligero realce tardío. En RM, son hipointensos en T1 e hiperintensos en T2, con comportamiento similar tras contraste.
Hemangiomas
Aunque raros, los hemangiomas constituyen el tumor benigno más frecuente del bazo, afectando principalmente a adultos. Suelen ser asintomáticos, aunque la rotura y hemorragia son complicaciones posibles. En TC, muestran realce temprano periférico y gradual que persiste en fases tardías. En RM, son hipointensos en T1 e hiperintensos en T2.
Lipomas Esplénicos
Los lipomas esplénicos son extremadamente raros y se presentan como lesiones con alto contenido graso en TC, distinguiéndose de otras entidades con tejido graso como el mielolipoma o liposarcoma.
Angioma de Células Litorales
Este tumor vascular poco frecuente de naturaleza benigna se descubre incidentalmente en pacientes asintomáticos. En TC, se observa como una imagen nodular hipodensa en fases sin contraste y con realce en la fase venosa portal.
Peliosis
La peliosis se caracteriza por la presencia de espacios quísticos llenos de sangre en el parénquima esplénico. En RM, son hipointensos en T1 e hiperintensos en T2.
Tumores Malignos
Linfoma
El linfoma es el tumor primario más frecuente del bazo, siendo más común la infiltración secundaria por enfermedad linfoproliferativa. Los patrones de presentación incluyen esplenomegalia homogénea, nódulos miliares, masas o una masa única gigante. Las lesiones locales son hipodensas o hipocaptantes.
Metástasis
Las metástasis en el bazo son menos habituales, diseminándose por vía hematógena. Se presentan como imágenes nodulares únicas o múltiples, hipodensas en TC e hipointensas en T1 e hiperintensas en T2 en RM, con realce variable tras contraste.

Patologías Traumáticas Esplénicas
Traumatismos
El bazo es el órgano abdominal más afectado en traumatismos cerrados. Las lesiones se clasifican en hematoma subcapsular, contusión, laceración, rotura y estallido. La TC es la modalidad diagnóstica de elección.
Esplenosis
La esplenosis es una complicación de los traumatismos que consiste en la implantación de tejido esplénico en otras localizaciones. Se evidencia como imágenes focales y redondeadas con comportamiento similar al del bazo en TC y RM.
Otras Patologías Esplénicas
Hemocromatosis
La hemocromatosis es el depósito anormal de hierro en los órganos. En el bazo, el hierro produce un descenso de la señal, particularmente en ponderación T2 en RM.
Hipertensión Portal
La hipertensión portal es la causa más frecuente de esplenomegalia. Puede acompañarse de signos de hepatopatía crónica y visualización de cuerpos de Gamna-Gandy, que representan focos de isquemia con depósito de hemosiderina.
Sarcoidosis
La sarcoidosis puede afectar al bazo en un 25-75% de los pacientes, manifestándose con múltiples imágenes nodulares hipodensas en TC e hipointensas en T1-T2 en RM, con ligera captación tardía tras contraste.
Anemia de Células Falciformes
En la anemia de células falciformes, el bazo sufre reiterados infartos, lo que provoca una disminución de su tamaño con depósitos de hierro y calcio.
Esplenomegalia
La esplenomegalia, definida como un aumento del volumen y tamaño del bazo (mayor de 130 mm), puede deberse a diversas causas: congestiva, hematológica, inflamatoria/infecciosa, lesiones ocupantes de espacio o enfermedades por depósito. Puede ser asintomática o cursar con síntomas de la causa subyacente, incluyendo hiperesplenismo.

Bazo Errante (Wandering Spleen)
El bazo errante es una entidad poco frecuente caracterizada por la ausencia o hiperlaxitud de los elementos de fijación del bazo. Esto genera una gran libertad de movimiento, con riesgo de torsión del pedículo e infarto. Las presentaciones clínicas incluyen masa abdominal, dolor recurrente o abdomen agudo en casos de torsión o infarto.
Rotura Espontánea
La rotura espontánea del bazo es un evento raro, asociado a diversos grados de esplenomegalia y más frecuente en hombres. La mononucleosis infecciosa es la causa más común. Se manifiesta con dolor abdominal y, en el 50% de los casos, signo de Kher (dolor de hombro izquierdo). La TC evidencia hematoma intraparenquimatoso y periesplénico, y puede haber hemoperitoneo.
Diagnóstico y Evaluación de la Esplenomegalia
La esplenomegalia, un agrandamiento anormal del bazo, es casi siempre secundaria a otros trastornos. Sus causas son innumerables y se clasifican según la región geográfica y la magnitud del agrandamiento.
Anamnesis
Los síntomas de la esplenomegalia pueden incluir saciedad precoz por compresión gástrica, plenitud y dolor en el cuadrante superior izquierdo. El dolor intenso y súbito sugiere infarto esplénico, mientras que infecciones recurrentes, anemia o hemorragias indican citopenia y posible hiperesplenismo.
Examen Físico
La detección de esplenomegalia por palpación o percusión es del 60-80%. Hasta el 3% de personas sanas delgadas tienen un bazo palpable. Otros signos útiles incluyen frote esplénico y dolor de hombro (sugiriendo infarto), y soplos epigástricos o esplénicos (debido a aumento del flujo sanguíneo).
Estudios Complementarios
La ecografía es el estudio de elección para confirmar la esplenomegalia. La TC y la RM proporcionan detalles sobre la consistencia del órgano, siendo la RM útil para detectar trombosis venosa. La gammagrafía nuclear identifica tejido esplénico accesorio. La esplenosis se evidencia como imágenes focales redondeadas.
La confirmación de causas específicas se realiza mediante estudios apropiados. Ante la ausencia de causa aparente, se prioriza descartar infección oculta. Pruebas como hemograma completo, hemocultivos y examen de médula ósea pueden ser necesarias. Si el paciente no impresiona enfermo, se recomiendan hemograma completo, frotis de sangre periférica, pruebas de funcionalidad hepática y TC abdominal.
La citometría de flujo y ensayos inmunoquímicos se indican si se sospecha linfoma. Hallazgos específicos en sangre periférica pueden sugerir trastornos de base, como linfocitosis en leucemia linfocítica crónica o leucocitosis en neoplasias mieloproliferativas. Las citopenias sugieren hiperesplenismo. La esferocitosis indica hiperesplenismo o esferocitosis hereditaria. Las células diana, falciformes o esferocitos sugieren hemoglobinopatía.
Las pruebas de funcionalidad hepática muestran alteraciones en la esplenomegalia congestiva. La electroforesis sérica de proteínas identifica gammapatía monoclonal o disminución de inmunoglobulinas. La hipergammaglobulinemia difusa sugiere infección crónica, cirrosis, sarcoidosis o trastornos reumáticos sistémicos.
Tratamiento de la Esplenomegalia
El tratamiento se centra en la enfermedad subyacente. Un bazo agrandado en un paciente asintomático no requiere tratamiento específico. En casos de esplenomegalia masiva, la longitud puede superar los 20 cm y el peso superar 1 kg, con el bazo extendiéndose hacia el lado derecho del abdomen.
La esplenomegalia puede afectar las funciones del bazo, como la filtración de glóbulos rojos normales y anormales, reduciendo el volumen celular total y aumentando la retención de plaquetas. El agrandamiento puede exceder la irrigación sanguínea, impidiendo la llegada de oxígeno. La rotura del bazo, incluso sano, es un riesgo, incrementándose significativamente con la esplenomegalia.
La esplenectomía (extirpación quirúrgica del bazo) se considera en casos de complicaciones graves o cuando la causa es desconocida. Tras la esplenectomía, puede ocurrir leucocitosis temporal. En ocasiones, se utiliza radioterapia dirigida al bazo para reducir su tamaño y aliviar síntomas.
Es fundamental programar una cita médica si se experimentan síntomas de agrandamiento del bazo. Se debe evitar la participación en deportes de contacto que puedan provocar la ruptura del bazo. El tratamiento se realiza tratando la causa subyacente; si esta no se detecta, se puede optar por una actitud de "esperar y observar".
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