El refrán "el que nace barrigón, ni que lo fajen de chico" es una expresión determinista que sugiere que las inclinaciones naturales de una persona son inmutables, independientemente de la educación o las correcciones recibidas. Se utiliza para criticar las malas costumbres que persisten a pesar de las amenazas o los castigos.
Este dicho tiene numerosas variantes, todas ellas con un significado muy similar. En esencia, afirma la dificultad o imposibilidad de cambiar la naturaleza intrínseca de un individuo.

Variaciones y refranes relacionados
Existen múltiples refranes que abordan la idea de la inmutabilidad del carácter o la dificultad de cambiar hábitos arraigados:
- "En casa de herrero, cuchillo de palo" y sus variantes como "En casa del herrero, asador de madero", "En casa del herrero, azadón de palo", "En casa del herrero, cuchara de palo", "En casa del herrero, cuchillo de madero", "En casa del herrero, cuchillo mangorrero", "En casa del herrero, peor apero", "En casa del albañil, goteras mil", "En casa del carpintero, zuecos de hierro". Estos refranes señalan que donde se espera encontrar algo, no está o está de forma deficiente, o que las personas no aplican a su propio entorno lo que hacen profesionalmente. La forma "cuchara de palo" se considera una ultracorrección, ya que no se consideraba lógico un cuchillo de madera.
- "En rastrojo viejo siempre hay batatas". Este refrán, común en Venezuela, compara la persistencia de las malas costumbres o la naturaleza inalterable con la aparición de tubérculos en un campo ya cosechado y abandonado. Un rastrojo es un huerto o conuco deforestado y no activo, y las batatas representan algo que aún puede surgir de él.
La importancia de la educación y las buenas maneras
Aunque algunos refranes enfatizan la inmutabilidad, otros destacan la importancia de la educación y las buenas maneras:
"Se consigue más con buenas palabras y buenos modales que con dinero, porque el buen trato de las personas no se puede siempre comprar, pero sí está disponible para quien lo pide con educación." La "buena boca" se refiere a hablar bien con las personas, y la "buena gorra" simboliza la buena educación (aludiendo a quitarse el sombrero o la gorra en señal de respeto). Existe una variante que dice: "Buena boca y buena gorra hacen más de una boda", sugiriendo que la labia y la educación pueden ser determinantes para conseguir pareja, incluso sin dote o oficio.

La influencia del entorno y la imitación
Otro aspecto abordado por los refranes es cómo las personas tienden a adoptar las costumbres de quienes las rodean:
"Uno acaba por hacer suyas las costumbres de las personas con las que se relaciona." Para integrarse socialmente, las personas adoptan las actitudes y comportamientos del grupo al que pertenecen. Es común que "se peguen" las costumbres de quienes nos rodean. Sin embargo, se aclara que esto no aplica a características físicas u otras particularidades, que son más difíciles de imitar. Una variante de este concepto es "Todo se pega, menos la salud" (en gallego, "Todo se pega menos a saúde").
Este refrán se usa especialmente para recalcar la facilidad con la que se adoptan los malos ejemplos frente a los buenos.
La duda y la necesidad de evidencia
La desconfianza hacia la información transmitida y la importancia de la experiencia directa son temas recurrentes:
"Recomienda solo dar credibilidad a aquello de lo que hayamos sido testigos directamente, y no a través de lo que otros nos han dicho y ser escépticos cuando algo nos lo asegure otra persona." Se utiliza a menudo como expresión de incredulidad ante relatos ajenos, exigiendo pruebas. También sirve para expresar sorpresa ante un hecho cierto que presenciamos, afirmando que no lo creeríamos si no lo tuviéramos delante.
Se cuestiona la fiabilidad de los testigos, señalando que muchos han llevado a inocentes a la cárcel o a peores destinos. La historia está llena de relatos de testigos que han visto monstruos, extraterrestres o apariciones divinas, lo que lleva a preguntarse por su fiabilidad.

Variantes y matices
Existen añadidos a este refrán que profundizan su sentido:
- "Ver para creer, y no toda vez." Resalta que incluso debemos desconfiar de lo que presenciamos, pues nuestros sentidos pueden engañarnos.
- "Ver para creer y, para no errar, tocar." Recomienda la experiencia táctil como complemento a la vista para una mayor certeza.
El refrán "A quien le dé el sol en la cara..."
Este refrán, que no se encuentra completo en el texto proporcionado, parece referirse a la inevitabilidad de ciertos acontecimientos o a la influencia de factores externos, similar a cómo el sol afecta a la cara.
"Todo es según el cristal con que se mira"
Este dicho resalta la subjetividad de la percepción. Lo que para una persona puede ser negativo, para otra puede tener un matiz positivo o incluso ser beneficioso. A veces se dice como consuelo ante una situación adversa, esperando un cambio en su sentido o la aparición de una consecuencia paliativa.
Se ilustra con una historia sobre un anciano estoico y su familia: se les escapa un caballo, luego este regresa con una yegua salvaje, el hijo se rompe una pierna al intentar domarla, pero esto evita que sea reclutado para la guerra. La moraleja es que el aparente sentido de los acontecimientos puede cambiar constantemente.
Refranes y el santoral
El santoral a menudo se utiliza para ubicar temporalmente ciertos refranes o tradiciones:
"El que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito", que se reitera como ejemplo de la dificultad de cambiar hábitos o tradiciones, incluso si son consideradas barbaridades. El crecimiento en un entorno donde se aprueban ciertas conductas dificulta la objetividad.
"La primavera la sangre altera" es un refrán por antonomasia de esta estación, que resalta cómo nos afecta. La primavera se caracteriza por la inestabilidad meteorológica, pero predominan las lluvias, que pueden ser positivas para la agricultura ("La lluvia de primavera alegra la cartera" o "Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera"), siempre que no sean torrenciales.
El 19 de marzo, día de San José, se asocia con el diminutivo "Pepe" para José, debido a las siglas "PP" (padre putativo) que algunos pintores utilizaban para identificarlo.
La virtud y la verdad
"La virtud es lo más importante que podemos dar a nuestros hijos". Este refrán, aunque no está explícitamente formulado, se desprende de la idea de que la virtud ennoblece a las personas. La RAE define la virtud como "integridad de ánimo y bondad de vida", una disposición constante del alma hacia acciones conformes a la ley moral, por lo que es muy apreciada.
"La verdad se asocia con la tradición cristiana y todo lo positivo se liga a la divinidad." Este refrán, recogido por Cervantes en el Quijote, vincula la verdad con la fe.
Refranes populares y sus significados
Existen numerosos refranes populares con significados específicos:
- "Dichos muy populares entre los jóvenes valencianos", que remiten a las vacaciones y el sexo, como las vacaciones de Fallas y Semana Santa.
- "La llegada de las golondrinas es señal del fin del frío y de la llegada del buen tiempo", que ocurre a partir de la segunda mitad de marzo.
- "El que hace trampas jugando al infierno se va encaminando." Este refrán es una advertencia contra los tahúres y fulleros, desaconsejando buscar más suerte de la que las cartas y la habilidad puedan reportar.

- "Las cosas importantes se sostienen sobre otras que pueden parecer nimiedades, pero que al final son las fundamentales." Se deben atender los detalles mínimos para lograr objetivos mayores. Jerónimo Martín Caro lo interpreta de forma más literal, refiriéndose a las necesidades de los cortesanos que no se resuelven por estar en la corte, sino que aumentan.
- "Refrán que usamos cuando en el lugar en el que más se espera encontrar algo, no está o está de tal forma que no lo previmos." Se aplica a personas que delegan o no realizan tareas que podrían hacer, teniendo los medios para ello. Según "Refranes de la lengua castellana", reprende a quienes, teniendo más facilidad para hacer o tener algo, carecen de ello. El Instituto Cervantes amplía su uso a cuando los hijos no siguen la profesión de sus padres, o sus inclinaciones no coinciden con las de estos.
- "En forma interrogativa nos subraya que el interés es uno de los motores de las personas y que ofrecer un regalo (aunque sea pequeño) es forma segura de convocar a los otros."
- "Dámelas escansás y no me las des alabás." Este refrán, recogido por Rodríguez Marín, indica que "más producen las tierras medianas de barbecho que las buenas cuando las han esquilmado con varias sementeras".

- "En un mundo de hombres, las mujeres capaces de desenvolverse causan miedo y desconfianza."
- "Se dice cuando alguien hace más de lo que le corresponde, no dejando que quien está a su cargo, especialmente referido a los hijos, no asuma sus responsabilidades."
- "El que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito." Se reitera la idea de la imposibilidad de torcer el rumbo de la naturaleza o de que una persona modifique una conducta.
- "Guerra avisada no mata soldado / y si lo mata es por descuidado."
- "Gallo que no repite, no es gallo." Perteneciente al ámbito de las galleras, sugiere que una persona con carácter fuerte debe ganar más de una pelea.
- "Los viejos son los que más saben." Relacionado con la edad, indica que la experiencia de una persona vale más que la malicia que pueda tener.
- "Bulla y cabulla." Se dice a los que hablan mucho pero hacen poco. "Bulla" es sinónimo de griterío o ruido, y "cabulla" es un hilo grueso.
- "Hasta aquí llegamos." Advertencia sobre el abuso.
La palabra "mono" y su significado
Se aborda la extrañeza de que la palabra "mono" se use para significar "guapo", siendo el animal a menudo considerado repulsivo. El diccionario de la RAE indica que la primera acepción de "mono" como adjetivo es "Bonito, lindo, gracioso", especialmente para niños y cosas pequeñas. La palabra proviene del árabe "maimón".
El uso positivo se ha desarrollado a través de la simpatía y sociabilidad de algunos simios domesticados, como los chimpancés. Esto genera un "efecto halo" o "contagio semántico", donde características positivas como la sociabilidad y la simpatía se extienden a la apariencia física.

Refranes de marzo
En marzo, el refranero ofrece consejos agrícolas y meteorológicos:
- "Tu viña preciada, entrando marzo labrada." Recuerda la importancia de cuidar el cultivo de la vid y mantenerlo libre de hierbas antes de la primavera.
- "Tantas heladas habrá en mayo como nieblas hubo en marzo." Un consejo que combina precaución agrícola y meteorológica.
- "Si tu casa has de reparar, en marzo has de empezar." El buen tiempo de marzo es ideal para obras en el hogar, ya que tradicionalmente la construcción se realizaba en los meses cálidos.
- "Si marzo mayea, mayo marcea" o "Si marzo no marcea, abril ventisquea." Estos refranes advierten que si marzo presenta un tiempo inusualmente bueno, abril o mayo podrían ser más adversos, o viceversa.

Refranes venezolanos
En Venezuela, los refranes cortos, cargados de humor y característicos, reflejan la cultura particular del país:
- "El que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito." (Ya explicado).
- "En rastrojo viejo siempre hay batatas." (Ya explicado).
- "Guerra avisada no mata soldado / y si lo mata es por descuidado." (Ya explicado).
- "Gallo que no repite, no es gallo." (Ya explicado).
- "Los viejos son los que más saben." (Ya explicado).
- "Bulla y cabulla." (Ya explicado).