Aumento de peso a partir de los 45 años: Causas y Soluciones

A medida que pasan los años, es común notar que la cintura aumenta de centímetros, incluso sin alterar significativamente los hábitos alimenticios. Este fenómeno, que puede comenzar a ser perceptible alrededor de los 40 años, tiene raíces en una serie de cambios fisiológicos y de estilo de vida asociados al envejecimiento. Diversos factores como la alimentación, el sedentarismo, el estrés y las fluctuaciones hormonales contribuyen a esta tendencia de ganar peso de forma progresiva.

infografía con iconos representando estrés, sedentarismo, cambios hormonales y mala alimentación

Factores Clave que Contribuyen al Aumento de Peso con la Edad

El proceso de envejecimiento trae consigo una serie de transformaciones en el organismo que impactan directamente en el metabolismo y la composición corporal. Comprender estas causas es el primer paso para abordar eficazmente el aumento de peso.

1. Ralentización del Metabolismo

"Según vamos cumpliendo años, el metabolismo se ralentiza, es decir, quema más despacio los alimentos que ingerimos", afirma Lina Robles, jefa del Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital Universitario La Zarzuela. Esta disminución en la tasa metabólica basal significa que el cuerpo necesita menos calorías para mantener sus funciones vitales. Por lo tanto, si la ingesta calórica se mantiene igual y la actividad física se reduce, la tendencia natural es ganar peso.

El doctor Rafael de Cabo, experto en envejecimiento de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), explica que "Su metabolismo tiende a volverse más lento a medida que envejece. Sin embargo, su apetito y consumo de alimentos no disminuyen". Gran parte de este aumento de peso se manifiesta como tejido adiposo, y la distribución de la grasa corporal también cambia, acumulándose más alrededor de los órganos internos.

2. Disminución de la Masa Muscular

Con la edad, se produce una pérdida gradual de masa muscular, un proceso natural e irreversible. "A partir de una edad empezamos a perder músculo. Es un proceso natural e irreversible. Cuanta menos masa magra menor metabolismo basal (energía necesaria para vivir) y, por tanto, menos consumo de calorías", señala un experto. El músculo actúa como un "potente horno metabólico", según Iván Gonzalo, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Una menor masa muscular implica un menor gasto calórico, incluso en reposo, lo que facilita la acumulación de grasa.

ilustración comparativa de un cuerpo con alta masa muscular y otro con baja masa muscular, destacando el metabolismo

3. Cambios Hormonales

El envejecimiento se asocia con una disminución significativa de diversas hormonas. "El proceso de envejecimiento se asocia a menudo con una disminución significativa de muchas hormonas incluyendo la hormona del crecimiento, el estrógeno, la progesterona, la testosterona y las dos hormonas tiroideas", explica un experto. Esta disminución natural, que comienza alrededor de los 30 años, puede afectar al metabolismo, la distribución de la grasa y la composición corporal.

Menopausia y Andropausia

En las mujeres, la menopausia (alrededor de los 45-55 años) implica una caída drástica de los estrógenos. "En la década de los 40, ellas experimentan cambios hormonales premenopáusicos que se dejan sentir en fenómenos como la redistribución de la grasa corporal que, durante la juventud se almacenaba en los glúteos y piernas como 'despensa' para una posible lactancia, y que en esa edad se concentra en el abdomen", detalla María del Carmen Vericat, doctora del Servicio Medicina Interna del Hospital CIMA. Los cambios hormonales de la menopausia tienden a incrementar las probabilidades de que las mujeres aumenten de peso en la zona alrededor del abdomen, en lugar de las caderas y los muslos.

En los hombres, el descenso gradual de los niveles de testosterona durante la andropausia también puede contribuir a la pérdida de masa muscular y al aumento de peso. "Sus índices de testosterona descienden de forma paulatina, provocando una merma de la fuerza y la masa muscular con el consiguiente aumento de peso que ello conlleva", explica Vericat.

4. Estrés y Ritmo de Vida

"El estrés afecta a la capacidad del cuerpo para optimizar la forma en que procesa los nutrientes y los alimentos, lo que también suele llevar a comer de forma menos sana e incluso a comer en exceso (y por ello aumentando la ganancia de peso)", señala un experto. A medida que envejecemos y asumimos más responsabilidades, la tensión aumenta, lo que puede desencadenar respuestas fisiológicas que favorecen el aumento de peso, como un incremento en la producción de cortisol, la hormona del estrés.

La energía que tenemos de niños y el hecho de que estemos prácticamente siempre en movimiento hace que rara vez los niños estén fuera de un peso normal. Con el paso de los años, pasamos cada vez más tiempo sentados (estudiando, trabajando) y cuando llegamos a la madurez, somos mucho menos activos.

5. Medicamentos y Otros Factores de Salud

Ciertos medicamentos pueden tener como efecto secundario el aumento de peso. Entre ellos se incluyen: píldoras anticonceptivas, corticosteroides, algunos medicamentos para el trastorno bipolar, la esquizofrenia, la depresión y la diabetes. Además, condiciones de salud como el síndrome de Cushing, el hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) o el síndrome del ovario poliquístico también pueden contribuir a la ganancia ponderal.

El cese del hábito de fumar también puede estar asociado a un aumento de peso, ya que el metabolismo puede cambiar y el apetito aumentar.

Soluciones y Estrategias para Combatir el Aumento de Peso

A pesar de los cambios asociados al envejecimiento, existen estrategias efectivas para mantener un peso saludable y prevenir o revertir el aumento de peso.

1. Actividad Física Regular

"Realizar ejercicio moderado y asiduamente" es fundamental. Más allá de los 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es crucial incorporar rutinas de fuerza al menos dos veces por semana. Esto ayuda a mantener y aumentar la masa muscular, lo que a su vez eleva el metabolismo basal. "Es fundamental mantener la mente ágil y lógica, no quedarse pasmado y hacer deporte", recomienda Carlos Rodríguez Jiménez, endocrino.

Se aconseja aumentar la actividad física en las actividades de la vida diaria. Pequeños cambios como desplazarse a los sitios caminando, usar las escaleras en lugar del ascensor, o realizar estiramientos durante el día pueden sumar significativamente al nivel de actividad física.

Ejercicios para Adultos Mayores: Ganar FUERZA y masa MUSCULAR en todo el Cuerpo | Mariana Quevedo

2. Dieta Equilibrada y Nutrición Adecuada

Mantener una dieta equilibrada es esencial. "Para mantener un peso saludable lo ideal es llevar una dieta equilibrada y realizar una actividad física moderada", apunta Lina Robles. Es importante ajustar la ingesta calórica a las necesidades energéticas del cuerpo, que disminuyen con la edad. Se recomienda reducir la ingesta de carbohidratos refinados y priorizar alimentos ricos en nutrientes. La dieta mediterránea, con énfasis en frutas, verduras, granos integrales y grasas saludables, es una excelente opción.

En la menopausia, las proteínas son esenciales para mantener la masa muscular y proporcionar saciedad. Incorporar fuentes de proteína magra como carnes magras, pescado y tofu es beneficioso.

3. Hidratación Adecuada

"La ingesta de agua es fundamental no solo para la pérdida de peso sino para el funcionamiento correcto de nuestro cuerpo y el bienestar general", destaca la importancia del agua. El cuerpo necesita agua para hidratarse y funcionar correctamente; es la base para que todo vaya bien. Si el organismo detecta que no recibe suficiente agua, empieza a retener líquidos como reserva, lo que puede provocar un aumento de peso. La cantidad recomendada es de 32 ml diarios por cada kilo de peso corporal.

infografía sobre la importancia de la hidratación y la cantidad de agua recomendada por peso

4. Manejo del Estrés

Dado que el estrés puede desencadenar mecanismos que favorecen el aumento de peso, las técnicas de manejo del estrés son cruciales. Esto puede incluir meditación, yoga, mindfulness, o simplemente dedicar tiempo a actividades placenteras y relajantes.

5. Asesoramiento Profesional

"Un profesional de la nutrición nos podrá enseñar lo que nos conviene a nivel personal, dándonos los consejos oportunos que nos servirán para el resto de nuestras vidas", sugiere un experto. Consultar a un médico, endocrino o nutricionista puede ayudar a identificar las causas específicas del aumento de peso y desarrollar un plan personalizado que incluya dieta, ejercicio y, si es necesario, tratamiento médico o asesoramiento psicológico.

Es importante huir de "dietas milagro" y remedios rápidos que prometen resultados inmediatos, ya que pueden ser perjudiciales para la salud. El enfoque debe ser gradual, sostenible y adaptado a las necesidades individuales.

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